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Bocetos venecianos.
CAMPOS, SAL 1 ZZADAS, CALLES, RUGUETAS, RIBAS, FUNDAMENTAS, CORTILES, RÍOS Y SOTOPÓRT 1 COS
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La heterogeneidad de composición de Venecia constituye una fuente de amenidad inagotable para el viajero. Los campos y salizadas, las calles, rugúelas, ribas, fondamentas y cortiles; los ríos, canales y sotopórticos presentan el muestrario ciudadano tal vez más original del mundo. Consecuentemente, el tránsito por Venecia es también excepcional, y único. Obliga a una atención intensa, excluye todo lo que no sea el diálogo mudo con las cosas del camino, aborta las preocupaciones, encadena la imaginación inquieta, no tolera, en fin, todo otro motivo de paseo o deambulatorio; el soliloquio íntimo, la expansión de la charla. Por Venecia no se anda ni de camino ni de paseo, se va de! andanza, con todos los matices explorativos y complicados de la palabra. El visitante que sin poseer idea alguna sobre Venecia se decidiera a preguntar una dirección oialquiera, escucharía atónito una respuesta que podría traducirse al tenor siguiente: -El sitio que usted dice está cerca de aquí; pero no me atrevo a asegurarle la utilidad de mis indicaciones, porque para llegar a él tiene usted que pasar veinte calles, ocho puentes tres trayectos en góndola y una travesía en el vaporetto. La complicación de los recorridos venecianos es encantadora para el que de propósito busca el perderse por la ciudad, aumentando así. las sorpresas y las emociones de la andanza y su carácter de juego. Es como caminar por un laberinto precioso e inexplicable en el que las rutas y los obstáculos hubieran sido ideados por un pintor y un arqueólogo. Tan pronto detiene el paso la temerosa obscuridad de un río encerrado entre el espeso arbolado de los
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ría bordes, como aparece libertadora y ciara la visión de la laguna tras de la abierta perspectiva. Se experimenta el apuro, el mareo y la nerviosa obstinación de triunfar del laberinto, el recreo pueril de la pretura y diversidad de los accidentes, el gusto infantil del anda que te andarás de los cuentos. Estas andanzas por Venecia sin objetivo determinado favorecen extraordinariamente la contemplación artística y especifican los elementos locales, típicos de Venecia. Intentaremos la descripción de las características de algunos de ellos.
TAN PRONTO finir. M, I- X PASO LA OBSCUKIDAD TEMEROSA DE UN RIO ENCERRADO ENTRE F. L ESPESO ARBOLADO DE LOS ENTRE F. L ESPESO ARBOLADO BORDES...
LOS CAMPOS. -Son las plazas de la antigua Venecia. Fueron nombrados así por el arbolado y la vegetación, que proporcionaban sombra v blandura a los rebaños y a ios animales domésticos. Como en las otras plazas, en estas campos también se establecieren; iglesias y conven-
tos. Los campos presentan una imagren noble y popular de. Venecia al mismo tiempo. La fusinó de ambas la expresa la iglesia; la Venecia noble la muestran los palacios y las estatuas; asunto amable de la Venecia popular son los pozos de mármol de esculpidos brocales, ahora abandonados; antaño altar doméstico y alegre motivo de expansión cotidiana cuando, al toque de los campaniles, acudían las mujeres a llenar sus cántaros joviales bajo ei sol de la mañana, pacíficas y confidenciales bajo la dulcedumbre crepuscular. Los campos se desdoblan en dos modelos diferentes, según resulten internados y cerrados casi por todas partes o abiertos por algún lado al río de un canal. Los de! primer caso son muy interesantes, y encierran una grande espiritualidad. Son como un nuevo silencio sobre el silencio veneciano y un remanso más quieto sobre e 1 calmo remanso de Venecia. Su parsimonia, su so-