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casi provea- bialmenté, por la celebérrima muralla Así, el antiguo pueblo de I s rael, con su impía tentativa de acaparamiento local de los favores divinos, Así también, todos los primeros Imperios asiáticos, no sabedores de otra posibilidad de comunicación entre pueblos que d sojuzgamiento o el dominio... En cambio, el primer pueblo de la Cultura es Grecia. Grecia perfórma, encierra en sí misma y per? fecciona, por lo- menos en función de, derecho, no eí tipo de una territQrjalcv: ariedad humana, sino la misma. idea de hopt- bre, en. tóda su, -generalidaj Hfe davisaj; abstracción. El- esfuerzo dé süs escultores como él de sus- educadqre s, cómo el de sus filósofos el esfuerzo le su? vidá intelectual entera, es la formación. de puros modelos humanos, no la de tipos, sino la de arquetipos. Asi Grecia ya no ha podido ser para los hombres, para los hombres de cualquier época y lugar, la patria anecdótica, la patria exclusiva de un: grupo de hijos de mujer. -paridos dentro d e ciertos límites territoriales: Sino la patria espiritual de todos los hombres pensantes, el patrimonio que sentimos nuestro, más nuestro tal vez que todo. lo que circunstancialtnente nos rodea... UN E J E M P L O ISRAEL, E L CRISTIANISMO LA REFORMA. -Probablemente el sentido de las anteriores- distinciones quedará muy claro con mi ejemplo, cuya índole parece garantizar la comprensien por parte. de todos. Nadie ignora lo que en el pueblo de Israel. hubo de significar el paso de la antigua a la nueva Lev; la conversión, por obra de la sangre de Cristo; dé lo que é r a l a religión dé un pusblo, que se dijo escogido, a religión de la humanidad entera. Hay un Antiguo 1 estamento hay- un Nuevo Testamento, en el dés ino; de r ísráel... Pues bien; el: primera significaíun estado dé Historia; el. segundo, un estado de Cultura. En lín momento dado, Moisés viene a decirle a su pueblo: Para cumplir- lo que Jehová quiere de iiosotros. es necesario que no se -olvide cómo nosotros, venimos de Jehová y hemos sido: siempre, por él. guiados. Ahí está el libro. que lo dice, el Libro. Esa es nuestra Memoria, para siempre fijada nuestra conciencia de lo histórico, traído a la l u z nuestra defensa contra io p -ehistórico, que siempre. tiende a invadir- nos y que acabaría con nuestra difícil v precaria adquisición el- día en que todos cayéramos en el pecado de olvidar. Esa es nuestra Memoria, y, a la vez, nuestra Profecía Ésta es la Biblia de los Hebreos... Aquí, pues, viene a señalarse la aparición de una civilización- -es decir, según nuestras definiciones, de. tina barbarie- una barbarie nacional, si- se me permite el pleonasmo... En. otro momento, la. Víctima Dulce, el Señor de. la misericordia, viene a decir: Ya no. hay hebreos ni gentiles, i a no hay predilectos ni. excluidos de la mansión y mesa del. Padre. La Nueva Ley abraza el mundo. Este es el Evangelio, en qua el linaje de los hombres, de todos los hombres, es definido en unidad y en fraternidad... Este segundo momento señala la aparición, no de una Cultura. -puesto que, al hablar así, el substantivo y el artículo se excluirían mutuamente, en rigor ideológico- -sino una grande y definitiva aportación, la más grande, la más %6 nitiva da las aportaciones a la universal Cultura. Y si, apurando el último ejemplo, nos detenemos a preguntar: Y el. Protestantis- mo, llegado su hora, ¿qué significa? deberemos contestarnos: E l protestantismo significa un intento de rebelión contra! a Cultura... El protestantismo, por lo menos en el nacionalismo religioso que le acompañó, si es que no fuese en él condición esencial, fue como una erupción de bat bar- ie- en el sentido técnico de. esta pala- bra- una erupción de Historia, atravesando y, quebrando la corteza cultural de!
BLASCO IBAÍIEZ EN PEKÍN
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T, UN- PATIO DEL FAMOSO PALACIO IMPERIAL EN LA ANTIGUA CIUDAD PROHIBI- DA i QUE DESDE EL DESTRONAMIENTO DE LA DINASTÍA PUEDE SER VISITADA POR LOS EX- TRAN JER 0 S. 2, -PORTADA DEL TEMPLO DEL GRAN LAMA. 3 j. EL INSIGNE NOVELISTA ¡BLASCO IBAÑEZ, CON EL MÍNISTRÓ DE ESPAÑA, MARQUES DÉ DOS FUENTES, Y LA SE- ¡ÑORITA... ELENA PRAT, EN- UN PATIO: DEL TEMPLO.
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toria la Historia, intentemos ver con claridad qué cosa añade a la Historia la Cultura. HISTORIA. -Y CULTURA. -En un lenguaje convencionálmente fijado- -con el- fin de darle tecnicismo podemos. separar los conceptos de Cultura y- Civilización. Este, según nuestro convenio, quedará asignado, a. la alusión del estado- histórico en la hu. inanidad; de, aquel estado que. acabamos de; caracterizar por la adquisición y disfrute. d e la. conciencia de. una solidaridad a trá- vés del tiempo: con- lo cual distinguimos a Jos pueblos civilizados de los pueblos ¿si- vajes, mantenidos en la preíhistoria, inconscientes de aquella solidaridad. Pero hay; una adquisición, espiritual colectiva de- ¡o gro posterior, de -fruición ínás, restringida v más delicada: a; la cone- iencta, de. una so- idaridad, en elrtté; mpo sigiré; y completa, y sublima la. de uña solidaridad en e) vespa ¿Sfe Den tíó- -de lá í; CíOTfOi Dei eoh- stituída: ppr. l; a. cürn üniórt délos siglos y cte las gre ejacioñéáj se instaura. llegada cierta; altuffi jen el progreso moral y de liberación ÜéT espíritu, la Civitas Dei constituida po %l a comunión universal de las naciones: y de las gentes. Y en esta nueva, en esta más estrecha solidaridad buscamos ...nosotros, y- creemos encontrar, a esencia misma de la Cultura. La Cultura e e! elemento sobrevenido. que convierta al hombre
histórico en így racional, plenamente, como antes la historia es la que ha convertido el animal humano en animal ciyil, en zoon politicón según la fórmula Aristotélica. Por ja sucesiva adquisición, deí la ci. vili- zación y. de la- cultura, el antiguo esclavo de las fatalidades de tiempo, y de lugar- va consumando 1 su liberación. La historia natui- ál del hombre llega así a. transformarse en la idea del, hombre. El reino del Espíritu Santo sobreviene allí, donde antes se consumaba la Pasión del Hijo y donde en un principio se agitaron las obs c. uridades del caos La anécdota de- la humanidad, va sacando una categoría de Hu manidad de sus propias entrañas. -íConyénciónalmente, técnicamente siempre, podemos designar con el nombre de barbairie- -en sentido diverso del de salva. jismo, y e n alusión a un nivel superior al del salvajismo- -el estado de los pueblos históricos, llegados a la civilización, pero no todavía a la Cultura; conscientes de una solidaridad en el tiempo. pero no de una solidaridad en el espacio; participantes en la comunión de los siglos y de las generaciones, pero no de la comunión de las naciones y las gentes- -pueblos tradicionalistas ya, pero no universalistas aún... Así, en ejemplo siempre clásico, un pueblo como la China, precoz logrador de una civilización adelantada- y madura pero siempre cerrada por la atroz vocación de aislamiento- quE se -h. i venido a representar;