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NüM. 6.295 ES 9 DE MAR 2O DE 1923 AÑO XI 3 Í E 1 NSTE 1 N RECABE LA BORLA DE DOCTOR EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL Solemne acto académico. Discurso de Einstein, Salutación de Jos escolares. El embajador alemán y el rector. En la Asociación de 1 ingenieros. En cJ Ateneo. Un mensaje. Esperando a Einstein EN LA UNIVERSIDAD. WIÍPOSICIÓN DEL BIRRETE DOCTORAL Ayer a las once de la ¡mañana, se verificó e a la sala rectoral de la Universidad Central la sesión solemne para imponer al profesor Einstein el birrete doctoral y entré- garle el título de doctor lumoris causa. Por las reducidas dimensiones del local, só! j asistieron al acto los doctores del Claustro universitario ordinario, quince doctores del Claustro extraordinario y diez alum: nos, dos de cada Facultad. El rector declaró abierta la sesión. Y acto seguido invitó al secretario, señor Qástro, a que leyera el acuerdo del nombramiento doctoral. Después de la lectura, y acompañado por Ja comisión que salió a recibirle, el profesor Einstein entró en la sala, vistiendo la toga, con la muceta azul. La presencia del sabio profesor fue acogida- con grandes aplausos. Invitado, por el- Sr. Carrácido, el padrí. no det nuevo; doctor, Sr. Plans, leyó una exceleate biografía de Albejctp Emsteñv (de Ja cual ya conocen los detalles los lectores de A B C) y un elogio de sus extraordinarios méritos científicos. Al final se dirigió a los estudiantes, diciendo que en sus manos se encuentra el porvenir de la ciencia española y exhortándolos a que tomen como ejemplo al hombre insigne, al cual se rinde este homenaje. El rector de la Universidad, después de dedicar breves y sentidas palabras a la labor de Einstein, impuso a éste el birrete con la borla de la dignidad doctoral. A continuación habló el doctor Einstein, que leyó en alemán un discurso dando las ¿racias por el honor que se le confería y explicando brevemente su método de investigación. DISCURSO PE EINSTEIN He aquí el texto integro del citado discurso: Tantos san los honores y testimonian de cálida simpatía- que se me han tributado durante IUÍ estancia en Madrid, que apeonas encuentro palabras para expresar mi agradecimiento. Solamente quiero decir que por este nambramiejgo de doctor honoris cairsa de ueatra Ürirv ídad me siento estrechamente unido a elfa, y tomaré tanto interés eu su prosperidad como los que en ella se iniciaron en las ciencias. Han penetrad, 0 ustedes tan profunda y cariñosamente Lrt mis estudios científicos en lo qiie han tenido de éxito, que no necesito agregar nada a este respecto. Quizá será mejor que meditemos en esta ocasión sobre cuáles son las fuerzas interiores que nos impulsan a la investigación científica y nos conducen a resultados positivos y cómo ¡os apreciamos. A mi juicio, la contestación a ístas preguntas será muy distinta segur el temperamento del investigador. El idea de todos es el domirio intelectual más compjeto de todas la- diversidades conocidas empíricamente, por medio da un sistema d. conceptos genéricos (BegriíiSvstem) aplicados lo más uniformemente posible. Pero la tendencia, de alguyos se dirige- con preferencia al cabal conocimiento de las diversidades, y la de titrps, a la unificación de la Ciencia. Yo pertenezco a los representantes más extremos dé esta última teoiwcia. El hecho aislado no me interesa masque en relación con el sistema fundamental de las ideas. Por ejemplo: tan pronto nae convencí de la exactitud en cierto sentido de las ecuaciones hidrodinámicas, no mié interesaban los problenias hidrodinámicos más que en cuanto podían ampliar algo la, esfera de acción de este sistema de ecuaciones. Lo mismo roe sucede en todos los órdenes. Esta parcialidad del interés que brota de una fe profunda, casi religiosa, en la unidad y simplicidad de los principos de la, estructura del Universo, Ha determinado toda mi labor científica. Esta fe me ha dadb la fuerza para dedicar toda mi actividad al estudio de problemas que parecían casi insoluoles, a pesar deV fcirgos años de früStraSús intentos. Tales w ¡mre por sí solos, no podrían crear un ciencia experhsentál (ErfáhurungsWissenschaft) mejor que los empíricos puros. La solución está en la. compenetración armónica de espíritus orientados de diferente manera. H go votos por que salgan de vuestra Universidad investigadores activos de amBá dieses que aumente y profundicen los conpcliliientos humanos. ACKUf DE LOÍS ESCOLARES El alumno de Medicina Sr. Diez Pastor prenunció en alemán tía elocuente discurso de salutación de los escolares españoles al pnrfísor Einstein. Cotaieaza el orador manifestando que habla en representación de los estudiantes espdiWes, yk que lps de la Universidad de M) (jj np creen interpretar fielmente el sentir j é sus compañeros de toda España. Expresa r que los escolares asisten con- gran pla y gran, honor a esta fiesta, en que la, Universidad se honra a si propia al a Einstein este homenaje. N t r o s los estudiante- -dice, -no pofaltar a este acto porque consideT fin usted al gran sabio de fama mundial cuyas investigaciones han ejercido d e r i v a influencia en la ciencia, y además pd ver en usted la representación de ¡a cultbra alemana, tan apreciada por los estudiantes españoles. Son, en efecto, cada día ayeres los 1 anhelos de estrechar los lagos ijue nos unen a aquel país que, aun eniTtó días de sus mayores angustias, no de Éiáyó un momento en su afán de culttti pira contribuir af progreso de la Huítódad. tódd íteconocemos- -continúa dkienflo- -la terrible. -crisis por que atraviesan las Universidades alemanas, profesóles y. alumnos, y condoliéndonos de estas aciagas circunstancias hemos hecho, y continuaremos haciendo, ¿uanto nos sea posible para aliviarlas. Ei amplio y supremo espíritu, de la ciencia no puede encerrarse en las estrechas fronteras délos Estados. Rogamos a usted, señor profesor- Einstein, ílewt Jjuestro más Sfiidj jgs saludos a los intelectuales alemanes, y muy especialmente a nuestros compañeros los estudiantes. Recoge el requerimiento hecho por el doctor Plans, y promete que los escolare 3 españoles continuarán las investigaciones a que obligan las nuevas rutas abiertas a la ciencia. El Sr. Diez Pastor termina diejendo: Y sería para nosotros gratísimo qua algún día, ojalá muy próximo, pudiera salir de entre nosotros siquiera uno a quien la Universidad tribute un homenaje tan merecido como el que hoy dedica la Universidad española al profesor Einstein. El orador fue muy aplaudido. El alumno de Ciencias D. Tomás Rodríguez leyó, traducido al español, el discurso anterior. DISCURSO DEL EMBAJADOR ALEMÁN El embajador de Alemania, barón Langwerth von Simmern, empezó su discurso dando expresivas gracias por el honor conferido por la Universidad al profesor Eins. tein. Citó luego que de de los tiempos de Caflo Magno y Otón ei Grande existen relaciones íntimas entre las ciencia alemana y la española y entre las Universidades de ambos países, relaciones que se consolidaron cuando, en el siglo XII, el arzobispo Raimundo fundó, en Toledo una escuda de traductores. De gran importancia para las relaciones intelectuales entre España- y Alemania fue la implantación en aquel país del arte de imprimir, que con el comercio de libros contribuyó a la difusión de la ciencia. Muchos fueron los sabios españoles que visitaron Universidades alemanas, y entre ellos Mateo Adriani. Finalmente, liarto sabido es el gran impulso que imprimió al desarrollo de la cultura mundial el descubrimiento de América. No obstante estas relaciones intelectuales, los estudiantes alemanes y españoles no frecuentaron tan asiduamente entonces las Universidades españolas y germánicas hasta principios del siglo xix, en que surgió d nuevo el cambio intelectual entre ambas países. En aquella época citaré, entre otros, al geólogo y mineralogista alemán Herrgen, que desempeñó una cátedra en! a Universi dad de Madrid. Desde aquellos días, el cambio científico y literario entre ambos países se ha mantenido a muy elevado nivel. En los tiempos actuales resalta la mutua influencia de la ciencia médica de España y Alemania. Con calurosa gratitud recordamos los numerosos viajes de catedráticos alemanes que, invitados por sus colegas españoles, han pronunciado en estos últimos años numerosas conferencias en Universidades españolas, sentando las bases para algunas iniciativas de interés, en tanto que médicos españoles visitaban el país alemán éfcn objeto de conocer sobre- el terreno las mvsestigaciónes de sus compañeros gsrmanosV Terminó el embaí ador su di PCflí o expresando que en ei irabaio común enj co del do de todjjs los í