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LA; TEORÍA DE LA: RELATIVIDAD. manera. sencilla, que tratar de concentrar IáP labor de muchos años. en un artículo de diario. La teoría de Einstein se basa en lo siguiente: el mismo acontecimiento es enteramente, independiente del espectador, del movimiento que éste efectúa, así como del ámbito del espectador y del movimiento de su ámbito. Pero como el espectador no puede percibir los acontecimientos sino desdé cierto ámbito, sus observaciones no son verdades absolutas, sino relativas. Tampoco el tiempo es una verdad absoluta; la unidad dé tiempo de cada planeta es el de su viaje alrededor del sol; es decir, que para nosotros, un año son trescientos sesenta. y cinco días, y para los habitantes del planeta Júpiter, doce veces más; un año del Júpiter serían doce años en nuestra Tierra. Tampoco existe tranquilidad, absoluta, puesto que la mesa en que escribimos participa en todos los movimientos de la Tie- rra. No hay como verdad. absoluta línea recta. y línea curva; si de. un tren en plena marcha echamos una piedra, la vemos caer, en línea recta; pero el que la. mira, caer desde fuera, la ve caer en línea curva. He aquí otro ejemplo, éste de G- éza Nagel í Encima de nosotros vuela un aeroplano, en dirección Oeste, con la veloci- dad. de 50 metros por segundo. Nosotros diremos que. el aeroplano vuela en línea recta y con la rapirez indicada. Pero como la Tierra hace rotación. en dirección Este con la celeridad de 300 metros por segundo, y como la Tierra es redonda, un habitante de la Luna diría del mismo aeroplano que gira con la velocidad de 250 (300- -50) metros por segundo alrededor del eje de lá Tierra, y que su carrera que nosotros vemos recta) es un círculo. Si se contempla esté mismo ae- roplano desde el Sol, se- v. érá, que junto, con ía Tierra corre en. forma elíptica alrededor, del Sol con una velocidad de 30 kilómetros por segundo. Él movimiento del aeroplano, que respecto a la Tierra es una Hne a recta, es visto desde la luna, un círculo, y desde el Sol, una elipse. Pero coma aparte de sus tres, movimientos indicados. el aeroplano, se precipita con la Tierra y con todo el sistema solar con. una velocidad de 20 kilómetros por segundo hacia la misteriosa constelación del Hércules, en realidad no tenemos la menor idea dé dónde sé eticuentra- el aeroplano, qué forma tiene su trayectoria ni con qué rapidez está moviéndose Tampoco sabemos, y probablemente jamas sabremos, en qué punto del universo sel j encuentra nuestra Tierra, cuál es la dlire cción que sigue en su movimiento, ni. cuáles la celeridad de éste. La posición de cualquier punto la conocemos tan sólo con re- lación a nn. cuerpo o ámbito escogido por) nosotros; l a dirección y la. celeridad de sti movimiento son igualmente relativos. Lal, única verdad absoluta es Ja celeridad de la 1 hxz, que es de 300.000 kilómetros por: sígundo. Estos ejemplos indican bastante claramente Jó complicado de la teoría de- Emstein, que ha, trastornado todos nuestiroá conceiptos anteriores del mundo, y qu- á, p ¡reeisamente a causa de su trascendencia, ncí puede explicarse en un texto periodístiteq escrito para el público en general. Ateniéndonos a Jas indicaciones del maestro, preferimos restringirnos a unos ejemplos palpables, confesando que las cuartillas que llenamos no contienen toda la teoría de la relatividad; ni siquiera- xtnáidea bastante aproximada. UN BANQUETE Organizado por los doctores Ignacio! Bauer y Zúñiga, se celebró anoche, en el Palace Hotel, el. banquete de los doctorea en honor del profesor Einstein. Ocuparon la presidencia el ilustre profesor alemán y señora de Bauer, sentándose a su derecha el. conde de Giifienó y; Lia Academia de Ciencias. Gn el Museo. El Concejo madrileño. La primera conferencia. Un banquete, Aplazamiento, En provincias LA ACADEMIA DE CIENCIAS En la sesión pública qué la- Real Academia de. Ciencias Exactas, Físicas y Naturales celebrará hoy domingo por la tarde, bajo la presidencia de S. M. el Rey, dicha Corporación, entregará el diploma de académico corresponsal extranjero al profesor Alberto Einstein. El académico D. Blas Cabrera, que dará la bienvenida al sabio inventor, hará tina breve enumeración de los principales trabajos de Einstein acerca de la teoría de la relatividad. Después de almorzar- en casa de sus- parientes los señores de Kocherthalér, el secretario de la Facultad de Ciencias entregó al doctor Einstein 4.022 pesetas con 95 céntimos, cantidad así fijada para que el conferenciante percíbalas 3.500 pesetas que le fueron ofrecidas como honorarios por us conferencias. Como pqr la legislación, española tales emolumentos han de tributar el 12 por 100 en concepto de utilidades, éste percentaje, unido a las, 3.500 pesetas 1 estipuladas, da el total de. la suma entregada a. Einstein. EN EL MUSEO DEL PRADO El profesor Einstein estuvo anteayer por la. mañana en, el Museo del. Prado. Le acompañaba su fafriiliáv. EL CONCEJO MADRILEÑO El Ayuntamiento de Madrid ha dirigido ¡al profesor Einstem el siguiente mensaje: Al tener noticia de vuestra llegada a esta, corte, el Ayuntamiento quiere apresu, irarse a saludaros, en nombre de Madrid. El pueblo español, cuya representación suprema radica en esta capital, se siente orgulloso y honrado por vuestra visita. Reco! noce en el sabio Einstein, admirado hoy en. el inundo entero civilizado, el generoso y ¡fecundo poderío de la ciencia, flotando como íúnica bandera por encima de todas las diferencias, de todas las luchas, de todos, los dolores humanos. Cifra en vuestra personalidad la virtud y la fuerza incontrastable del ¡espíritu, sola victoriosa en el mundo. En nombre de Madrid y de España recibid, señor, nuestra bienvenida cordial y el homenaje ferviente de- nuestra admiración. E 1 alcalde de Madrid, Joaquín BMÍZ Ji, -n El ministro de Instrucción pública, señor Salvatella, asistirá esta tarde a la primera conferencia del profesor Einstein, y maña- na acompañará al Rey a- la recepción dejla Academia de Ciencias. Ayer mañana fue anunciada al alcalde la presencia del ilustre profesor Einstem en el Ayuntamiento. Inmediatamente fuerecibido ipor el Sr. Ruiz Jiménez. Einstein expresó su agradecimiento- al Concejo por el saludo que le había dirigido a su llegada, y manifestó que tan, vivamente agradecía el mensaje que era ésta la primera visita- que hacía. El Sr. Ruiz Jiménez contestó al sabio ¡profesor que el Ayuntamiento se. consideraba honradísimo por 3 a distinción de que le hacía objeto al apresurarse a visitarlo. LA PRIMERA CONFERENCIA Son las seis y media de la tarde; la fiebre de expectación agita al numeroso, y dis- tinguido auditorio reunido en la Universidad Central: entra Einstein y estalla una ¿Í E í l I cátedra, coge el clarión como si fuese un a cigarrillo, quita el sillón del medio, echa un poco adelante su poderosa cabeza característica e inconfundible, se vuelve hacia D. Pedro Carrasco y espera. El joven catedrático de Física matemática le presenta al público en algunas frases discretas y sentidas. Einstein se inclina ligeramente y empieza a hablar. Su voz es muy. simpática, dulce, modesta y melodiosa. Se excusa de que; no domina el castellano y de que se explicará en francés; es decir, en un idioma que tampoco conoce a la perfección. En efecto, es visible que domina mejor el estilo científico que. el francés corriente; comete varias incorrecciones, omite los ÍÍS jonctifs; habla muy despacio, busca las palabras. Los: taquígrafos no habrán tenido labor demasiado dura. Pero estas mismas imperfecciones prestan a la conferencia- un carácter. de sinceridad, de intimidad, de compenetración del público con el sabio. Dice Einstein que en esta su primera conferencia expondrá el pensamiento geaer. al y él método de la relatividad especial o restringida; en la segunda, los misamos temas respecto a la relatividad general- y en la tercera- -ría más difícil- -los problemas actúales de la. relatividad general. Añade que -paira comprender la- tercera- de- sus. conferencias son indispensables vastos conocimientos matemáticos. La teoría de la relatividad- -dice- -es una teoría deductiva, porque está basada en cosas experimentales. Nada tiene que v. er con la relatividad filosófica, ni con la relatividad de los movimientos, conocida esta última desde hace muchísimo tiempo. Expone las bases de su teoría, analiza el concepto del espacio y del tiempo, dice que la dinámica de Newton es incompatible con la teoría de la relatividad y lleva a su auditorio hacia las regiones misteriosas del intelecto humano. Al dar la reseña. de la interesantísima conferencia, -podemos escoger entre dos métodos. El primero consiste en realizar un esfuerzo- -que seguramente resultaría yano para exponer la teoría en un, par de columnas de periódico. El segundo, menos pretencioso y más sincero, congiste en presentar algunos ejemplos accesibles para todos los lectores. En la duda de escoger el justo camino, nos dirigimos al mismo Eins- tein, quien, después- del banquete celebrado en su honor, nos dijo lo siguiente: Sin una seria preparación matemática, por o míenos la que tienen los ingenieros, no se comprende mi teoría. Hay dos clases dé libros sobre la relatividad: los que tratan seriamente de esté problema- -y estos libros resultan ierra incógnita para lo que los franceses llaman le grand public- -y los que pretenden vulgarizar mi teoría- y hacerla comprensible para todos. Estos segundos pueden ser interesantes, sensacionales, atractivos, poéticos, todo lo que se quiera... pero no contienen mis teorías Después de haber, escuchado estas palabras sinceras y razonables, no dudamosmás de nuestro verdadero deber para con el gran público los miles y miles de lec tores de A B C Comprendimos que más reséjitarie P ilS ¿g- Ja íeorja. de una