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MADRID DÍA 8 DE NOVBRE. DE 1922 NUMERO SUELTO 10 CENTS. LA RE A CC I O N CONTRA LA ANARQUÍA DIARIO ILUSTRADO. AÑO DÉCIMOOCTAVO, n: 6,191 10 CENTS. vación de los países en lucha? lá dictadura militar, bien la dictadura civil encarnada en un Clemenceau y en un Lloyd Gecn- ge. Midió el alcance trágico de ia dictadura del proletariado en esa sangrienta farsa jurídico- internacional Jlamada bolcheviquismo, que, después de gángrenar a toda Rusia, contagió su epidemia a Baviera y a Hungría. Luchó en el frente con valor, y sintió renacer su amor patrio, mas sin creer por eso que el resurgimiento nacional pedía venir de una dictadura militar. Luego, tras de la victoria, tan duramente alcanzada, vio la desastrosa influencia dé la política parlamentaria y democrática en la absurda confección del Tratado de Versalles, que convertía a Europa en un verdadero caos. Los políticos demócratas no habían sabido hacer la paz. La vieja máquina parlamentaria parecía incapaz, lo mismo en Italia que en los países victoriosos, de inyectar una nueva savia que diese vida al desfallecido organismo nacional. Por fuera, más allá de las fronteras, desorientación. Por dentro, descontento, malestar, lucha de clases y esa anarquía, más o menos mansa, que anuncia las catástrofes y los derrumbamientos. Así fue como surgió en la mente de Mussolini la idea de ese fascismo libertador que ha dado la batalla a un mismo tiempo a los políticos, al Parlamento, a los socialistas, a los comunistas y demás pescadores de rio revuelto. ¡Envidiable popularidad la de este contrarrevolucionario, que entra con luz tan radiarte en la historia de su Patria! ¿Tendrá imitadores en otros países? ¿Podrá el fascismo traspasar las fronteras y agitar a otras naciones más apáticas? Yo siempre he soñado con una especie de fascismo para España, con ese dictador que gobernara sin Cortes, como quería aquel republicano desengañado que se llamó D. Joaquín Costa. Un dictador, en fin, que no vistiese uniforme ni blusa, pero que tuviese el ánimo y las fuerzas para barrerlo todo, de arriba abajo... ALVARO ALCALÁ GALIANO. FUNDADO EN EL AÑO 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA Los graves sucesos de Italia que tanto alarman a estas horas a las desquiciadas huestes radicales, socialistas y comunistas, amén de esa Prensa democrática aliada de los revolucionarios, es un sín. toma evidente de reacción, no ya italiana, sino europea. En vano pretende ocultarlo a sus lectores una gran parte de la Prensa izquierdista amedrentada ante la nueva aparición del espectro negro. Pero la. realidad se impone y no valen contra ella ni las habilidades ni el disimulo: en Italia lia triunfado- la reacción. Y esta reacción no es la de un solo partido derechista, como ra saben los lectores, sino ana reacción nacional, en la que tienen su representación todas las clases sociales. T T Í F Í 1. Italia, agotada por la guerra y desangrada por el mal estado de su hacienda, la rivalidad de sus políticos, su desgastada máquina parlamentaria, las huelgas perpetuas y las explosiones revolucionarias del co- EL- NOTABLE REDACTOR DE EL IMPAR munismo rojo, ha roto sus cadenas. An- CIAL D. JOAQUÍN LÓPEZ BARBADILLO, QUE tes de asaltar el Poder ha sabido dar la HA FALLECIDO EN MADRID batalla, en las calles, a todos los que eran un obstáculo a este renacimiento nacional. Rey que limite sus poderes, ni cree que Ha luchado contra los Gobiernos débiles, la Corona pueda ser un estorbo para la recontra los socialistas recalcitrantes y con- novación social. Sabe de sobra que estas tra los obreros comunistas que aspiraban son engañosas patrañas inventadas por los a convertir a. Italia en una sucursal de los políticos radicales para adular a la masa, Soviets rusos. Ha asaltado las redacciones al pueblo. En cambio, ¡con qué desdén, él, de aquellos periódicos que en lugar de de- parlamentario, habla del Parlamento y sefender el sagrado interés nacional defendían ñala su absoluta esterilidad! Confieso que intereses mezquinos, y ha quemado, en mu- esta parte del discurso de Mussolini en chísimas ciudades, esas Casas del Pueblo, Ñapóles es la que más me ha regocijado. que no sólo explotaban a k clase obrera, ¡He aquí al. hombre! pensé al leerle. ¡He sino que aspiraban a implantar la dicta- aquí al verdadero reaccionario que, sin tedura del proletariado mor al mote, se atreve a señalar la agonía Ahora es el audaz Mussolini el que im- del régimen parlamentario y la califica de juguete digno de conservarse únicamenplanta su dictadura, impuesta por las fuerzas más vitales de la nación latina. Este te como academia de retórica! He aquí antiguo socialista revolucionario va a ha- al reaccionario enérgico, que no teme cer, desde las alturas del Poder, esa re- afrontar las iras democráticas y declara volución desde arriba con que soñaba el que los más numerosos no siempre tienen Sr. Maura ante de que el maurismo füe- razón; que la masa, es decir, el pueblo, no se la etiqueta de un partido político como es apto para gobernar; que deben castigarse implacablemente las huelgas de los otro cualquiera. Italia y el mundo están pendientes ele sus actos y de sus palabras. funcionarios del Estado; que los Sindica ¿Qué destino será el de este agitador, que tos obreros tienen derecho a luchar en pro ha osado pasar el Rubicón y llegar hasta del bienestar y progreso de su clase; pero Roma... ¿Napoleón o Cronwell... ¿Aca- en modo alguno en paralizar la producso un nuevo Sylla, que salve de la anar- ción causando graves trastornos al país; quía a Roma debido a su mano férrea de que el comunismo rojo equivaldría al suidictador? Mas, sin perdernos en conjetu- cidio para Italia. ¿Cómo sorprenderse, ras ni pretender rasgar el misterioso velo después de esto, de la popularidad inmendel porvenir, ha dicho ya bastante Mus- sa de Mussolini, al cual no siguen sólo na. solini para que sepamos que no se trata cionalistas y militares, sino burgueses, industriales, capitalistas y miles y miles de de un hombre vulgar. Su aspiración no se obreros? La reacción que predica Mussolimita, como la de cualquier revolucionario al uso, a derribar la Monarquía para lini, hoy día. es la del sentido común, que ocupar él la Presidencia de una caótica no suele hallarse casi nunca en las utóRepública. Mussolini. y con él sus legiones picas teorías de los falsos profetas de la democracia. La guerra europea ha sido de fascistas han jurado su adhesión al en eso una gran enseñanza, sobre todo la Rey de Italia. Es decir, qué creen compapost- guerra, y Mussolini, antiguo socialistible el renacimiento de una gran Italia con la continuidad de Ia Ca- sa de Sabóya. ta militante y discípulo del funesto apósFíjense bien en esto aquellos que aún du- tol Carlos Marx, ha sabido recoger el frutp de sus lecciones. dan de que la Monarquía constitucional sea compatible con el progreso en los pueEl vio cómo pasaban los Parlamentos blos modernos. Mussolini no le nide al durante la guerra, bien surgiendo, para sal- TRES PUEBLOS EN TRES DETALLES Este verano he pasado unos meses en Londres. Muchos días asistía en el Museo Británico, quizá el mejor del mundo, a las conferencias paseos que tan provechosos son para el turista, por lo que ahorran de estudio y de tiempo. Cuatro de esas conferencias se dan al día en distintas horas, por lo cual los grupos que asisten a cada una no son nunca demasiado numerosos, y se puede seguir con comodidad las explicaciones del profesor. Los oyentes no tienen que llenar formalidades de ninguna clase; nadie les pregunta nacionalidad, nombre, condición ni otro requisito alguno; sólo se pide atención y compostura, lo cual no es ningún sacrificio para personas bien educadas. El Museo no altera en nada su vida normal por estas conferencias paseos Sus salas siguen abiertas al público como de ordinario; si algún visitante pasa con demasiado fuerte taconeo por donde habla el pro-