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MADRID DÍA 3 DE NQVBRE. DE 1922 NUMERO SUELTO 10 CENTS. tf DIARIO ILUSTRADO. AÑO DECiMOQCTAVQ. N. 6 J 87 10 CENTS. FUNDADO EN EL AÑO 1 0 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA 95 EL TRIUNFO DEL FASCISMO EN ITALIA EL JEFE DE LOS FASCISTAS, BENITO MUSSOLIXI, QUE HA FORMADO GOBIERNO. (DE L I L L Ü S T R A Z I O N E ITALIANA) La revolución fascista ha vencido absolutamente. Hace casi dos meses escribíamos: El Fascio, si quiere triunfar para la primavera, tendrá que gritar ¡viva el Rey! y poner la mano en los cañones. Hallaron algunos arriesgado el pronóstico. No hace una semana fue la gran asamblea fascista de Ñapóles. Benito Mussolini, ante millares de camisas negras, ante centenares de escuadras de triari y de principi, por la primera vez, entonó un canto noble de esperanza y de fe en la Monarquía. Tornaba el viejo grito, el avanti Savoia de las horas mejores de duelo y de triunfo, a encender la paternidad generosa. Sonreía el partido en flor de juventud, al sol napolitano. Las escuadras de triari y de principi habían acudido de todos los rincones de Italia, aun de Fiume la incierta, y de Dalmacia la deseada... Irrumpía en los animosos tropeles del fascismo un tropel 1- nuevo y entusiasta a la hora del nuevo grito. ABCE ROMA. LA REVOLUCIÓN A PASO GENTIL la primera vez numerosas escuadras habíanse convertido en escuadrones de jinetes. Un partido político- -cuyo jefe venía del arroyo radical- -alegraba este mediodía de 1922 con un ¡viva el Rey! clamoroso y sabía- montar a caballo. El fascismo- -dijimos- -ha ganado definitivamente... Los partidos a caballo han ganado siempre, ganan siempre y siempre ganarán. Por andar a caballo- -que es como decir a paso gentil y a paso heroico- -un puñado de españoles ganó el Imperio de los incas y el Imperio de los aztecas. Los pobres indios les creyeron hombres maravillosos. Pues este mismo infalible experimento acaban de repetir los fascistas con el espeso y tupido socialismo italiano de 1922. La historia es como el juego de naipes: Cambia la ocasión, pero las suertes son siempre las mismas. Está noche de sábado, del 28 de Octubre, Caballo y Rev han cantado las cuarenta a todo un naipe obscuro de demócratas, de socialistoides, de politicantes, de memos pseudo- contemporáneos, de crédulos, de antipatriotas y de toda la banda averiada que Italia ha padecido cincuenta años y ha hecho padecer, como engañabobos, a Españas de Ferrer o a Francias de Dréyfus. Esta noche de sábado, el pueblo de Roma- -tan macerado ya en siglos de historia- -ha tenido la linda ocurrencia de no ser populacho y pegar una patada caballeresca a todas las estupideces que se le oponían. Italia y Roma, hartas de desangrarse en el crimen idiota de los Sindicatos rojos, de los Ministerios ambiguos, de las caimanerias democráticas y de toda una secuencia intolerable de cobardías y de componendas, ha impuesto su opinión, saltando, con la gracia de un salto ecuestre, hacia el Gobierno y aclamando a su Rey bajo los balcones del Quirinal... El Gó- bienio se ha derrumbado entre la risa de Roma. Se ha redimido así la ciudad de una larga y estólida serie de primeros de Mayo y ha sabido cantar estrepitosamente a lo largo del Corso, entre los palacios alegres de banderas, una canción prima- veral: Giovinnezza, Giovinnezza. Primavera dice el himno del Fascio. Así, la. noche del 28 de Octubre ha tenido esa naturalidad fioreal, malograda en esos grises, otoñales y funerarios prhner- ós. de Mayo tan largamente soportados por tantas ciudades.