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MADRID DI A 11 DE OCTUBRE DE 1922 NUMERO SUELTO 10 CENTS. ÜSte gasta, y. en. Espa: ña se gasta más que en ningún otro, país. En España- -causa, bochorno decirlo- en muchos pueblos apartados, viejos, históricos, se enciende todas Como todos ios años, y a lo largo las. mañanas él fuego, con hojas de libros, del Botánica, se esta celebrando la fe- antiguos. Todavía no han pasado por ésos caserones de las históricas, y solitarias ciuria, de. los. libros. Merecen aplauso esos modestos obreros de; la cultura; merecen dades los bibliófilos. Se gastan los libros en España más que en ningún otro país, j Por aliento los buenos y abnegados libreros de viejo. ¿Quién, pretende encontrar, en los qué un librero- anticuario de París pue de puestecillos de libros. viejos, los de Ma- ofrecer al aficionado un libro del siglo xvi drid o. los de París, maravillas de. tipogra- 0 xvii en for. ma irreprochable, sin: un ras: fia. yy. de literatura del siglo xv- o del x. vi? guño, sin una mancha, y es, por el contra: No; en la feria, de los libros. -viejos, -a lo rió raro que eso pueda nacerse en España? largo del Botánico, o junto al- Sena, no se ¿Acaso los verdaderos libreros- anticuarios encuentran peregrinas rarezas bibliográficas, de, París tienen más cuidado, dé los libros, pero sí libros curiosos, interesantes. Y so- que los de Madrid? Puede ser; los librebre todo- -yéste, es el atractivo de los pues- aros de París arreglan y componen el libro tos de libros viejos- libros inesperados. antes de. entregarlo al comprador, lo Km- Np teníamos ni la más remota noticia de pian, lo encuadernan primorosamente, lo un determinado volumen; no pasaba por acicalan y después piden por él tres veces nuestra: imaginación la posibilidad de, leer más que pediría un librero de Madrid. Es ¡tal- otro libro. Y he aquí que, de prorito, posible que se deba a este cuidado, de los. se nos aparece- Nuestra curiosidad intelec- libreros la abundancia de volúmenes irretual; está ya despierta con el hallazgo; rio prochables en el comercio francés; pero se trata de un volumen, raro; pero este vo- también hay en ello un, motivo más amplio lumen no podríamos encontrarlo, en las li- y más hondo. La vida española, en los sibrerías, ni tal. vez se halla en las bibliote- glos pasados, ha sido más dura y áspera. cas Ante nosotros, por su lectora, se abré La guerra ha absorbido todas nuestras ener una pequeña perspectiva histórica o lite- gías. El medio español- -físico y moral -es raria que antes no teníamos, nuestros co- otro; Él libro era peor tratado que eri Fran. nocimientos sobre determinada materia que- cia. No hablamos de las grandes bibliotedan, con la lectura de este volumen, cóTn- cas, sino del volumen corriente, del libro que es llevado por la casa de una parte a pletados. Un librero de viejo, en París, de los que, otra. Esos, libros, áon los que constituyen tienen su püestecillo junto al Sena, acaba el fondo de las librerías de viejo. Y si de publicar sus impresiones de mercader, en esos libros, generalmente, en. París se haun volumen: Le Journal d -un bouquiniste, llan limpios é íntegros, en Madrid es raro por Charles Dodeman (Tancrede, editor) -hallarlos- sin desgarrones, manchas y re El públicoquecompra libros viejos, en Pa- miendos. El libro viejo es un índice de rís y en- Madrid, es el. mismo. Los vendedo- cultura. Lo es en cuanto al estado material res son los mismos. Los mismos tipos raros de los volúmenes; y lo es en cuanto a la y extravagantes se vén- -entre esta fauna clase de libros que se encuentran en las de compradores- -en Madrid y eti París. Las librerías de viejo. ¿Qué libros franceses, -mismas manías, artimañas. preferencias y por ejemplo, se han. leído más en España supercherías se pueden estudiar eh la. -capi- durante el siglo xvin? Examinad los puestal. -de España y en la de Francia. El libfe- tos de libros viejos; tendréis, repasándolos, ro; francés cuenta cien anécdotas interesan- una imagen de la mentalidad, del, gestó, de tes y. traza siluetas curiosas de aficionados, las- dilecciones: del público español en aque; al libro viejo. Anatole F ranee, Briand- -el lla época. ¿Qué autores españoles ha pre- presidente que- ahora no puede detenerse en ferid o más- él público ¿apaño! en la primelos puestecillos, pero que, pasa a. pie, con. ra. mitad déj siglo xix? Daos una vuelta iiíi- sombrero blando, con las manos en los por las librerías dé viejo; veréis palpablebolsillos, con dirección a la. Academia de mente cómo la literatura es especulación Ciencias Morales- ...France, Briand, los. mental. de, minorías -selectas, y cómo sonmarqueses de Casteliane, muchos otros pa- las minorías selectas las que; crean, ¿larroquianop de los tenderetes, merecen res- larga, los valores, literarios, y no las gran- peto, elogios, al autor del Diarjo de lin U- des: masas de lectores: grandes masas qué. Vréro de, viejo. Y- las causas que -expone son las que leían estos millares y millares Dcídsrnar de la crisis del libro viejo en de libros anodinos, deleznables. -Refugiémonos en las librerías de viejo; Francia, vemps que son iguales a, las causas de la crisis en España. ¿Hay menos, li- compremos libros viejos. Comprémoslos bros viejos ahora que hace veinte, treinta, por la sencilla e imperiosa razón de que- cuarenta años? Ño; acaso haya más. Lo que no podemos comprar libros nuevos. Ya no sucede es que ahora- -dice el librero pari- se imprimen libros. Se publican todos los meses centenares dé- libros, nuevos, y no siens? -hay cincuenta vece s más compra dores que antes Más compradores y más se imprime ninguno. No- pueden llamar libreros, La cultura aumenta eri España; se se libro 3 lo- que al presente sale de. las lee. cada vez más; se propaga cada vez imprentas, Sóñ, objetos que se fabrican más la, afición al. libro viejo. Y aparte de brutalmejite, lo mismo que se fabrican está causa poderosa de. la disminución- otros artefactos y chismes de la industria. aparente- -del libro viejo, hay que tener en, Los maravillosos adelantos del arte de imprimir- -estereotipia, linotipia, etc. -han cuenta otras muchas. No olvidemos qué el libro es un objeto. Los libros, se gastan roatado el bello ofició del tipógrafo. Sobre nos decía, en cierta ocasión, el gran libre- papel malo; deleznable, -estampan caracteTO- anticuario D. Pedro Viridel. El libro. se- res borrosos. Sucios; se encuaderna des- DIARIO ILUSTRADO. AÑODECIMQOCTAVO N. 6.167 10 CENTS. j garbádamente después; se lanza el volumen al mercado como otra mercancía cualquiera. Lo importante es imprimir mttxho y rápidamente. La misma industria! de la imprenta ha acabado con el arte d imprimir. Y el desamor de los tipógrafos ha acabado de realizar la obra, funesta. En Madrid, no se puede imprimir hoy un libro elegantemente. Sancha e Ibarra, los grandes impresores del siglo xvii no. tienen descendientes. No se podría tampoco encuadernar bellamente un- libro- si no: quedaran uno o dos encuadernadores amantes de su arte. No aman su arte los ti- pógrg. fos. Y se puede pasar por alto en cuanta a. las reivindicaciones de los tipógrafos- -más o menos exorbitantes o justas; no lo discutimos- Ipero sean cualesquiera las reivindicaciones de los tipógrafos, lo esenciar sería que el trabajo que dieran, más largo o más corto, mejor o peor retribuído, fuera realizado concienzuda, escrupulosa, fervorosamente. Lo peor que, puede sucederle a un obrero cualquiera, el que escribe o él que imprime, es perder el amor a su- trabajo. Luchemos ardientemente por que nuestro esfuerzo sea retribuido con justicia; esforcémonos, con perseverancia Y tesón, por que el esfuerzo que realizamos s- ea realizado en las mejores condiciones posibles- -económicas e higiénicas- pero realicemos el trabajo que. hayamos de realizar escrupulosamente, con amor, con fervor. Una vez ante la tarea, olvidémoslo todo, y sólo veamos la p. erfección en la obra que hemos de realizar. No se imprimen ya libros. No. hay libros nuevos. El arte de imprimir se acaba. El arte, tan sencillo, tan bello, de colocar trazos negros eñ una página blanca- -dé colocarlos armoniosamente -está en sus postrimerías. Compremos libros viejos; refugiémonos en los puestecillos de estos perseverantes, callados, modestos difundídores de lá cultura. AZORIN. FUNDADO EN ÉL AÑO 1 0 POR D. TORCUATQ LUGA DE TENA 95 v. E N LA FERIA; DE. LIBROS -yiEJOS -LA TRANSM I Sí O N D E L Mañana tendrá lugar en Buenos Aires la ceremonia dé: la transmisión de pode res alfi presidente electo, Sr. Alvear, por el presidente Irigoygn. La asunción del mando, como: allí se dice, del nuevo mandatario argentino marca en la historia con. temporánea de la República un período da apaciguamiento en la lucha de los partidos, cuyos resultados se harán más visibles si el tacto y la diplomacia del presidente Alvear se emplean en la política interior con tan feliz éxrito cómo en sus misiones en el extranjero. No es posible darse- cuenta de la impor 1 tancia- del cambio presidencial argentino sin haber seguido de cerca la evolución política de la República Argentina y la actuación del llamado partido radical, en el, Poder. Esta vasta agrupación política, ecjui- yocada o no en su actuación, cambió com- pletamente las modalidades: de la vieja (po- PRESIDENCIAL EN LA ARG EN T I N A MANDO