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i MADRID. FALLECIMIENTO DE UN EX MINISTRO ENTIERRO DEL MARQUES DE PORTAGO, VERIFICADO AYER MAÑANA. (FOTOS DUQUE Y YO) Nuestro Don Juan triunfará en el galante último mendigo, hasta el pírsonaj é que jardín de Italia, pasará cqmo huracán irres- pasa y dice una palabra, hasta el que pasa ponsable, haciendo daño inútil, sembrando sin hablar, están encomendados a actores lágrimas innecesarias y sangre de trage- acostumbrados a triunfar en empeños ardia en las. pacíficas y fértiles llanuras de dúos. -Nadie ha escatimado, trabajo ni bueplandes; volverá a la profunda, hosca y apa- na voluntad. Todos han buscado, tenaz é sionada austeridad de España... El autor ilusionadamente la perfección. Esto no ha intentado, pasando así con su héroe de cabe olvidarlo y el autor no lo olvida. lugar en lugar, dar, junto, a la, figura del Otro; tanto hay que decir de la postura protagonista, una impresión de los diferen- escénica: también aquí se requería esfuertes ambientes en que, a su parecer, debió. 70 fuera de lo usual, casi fuera. de lo pomoverse. Pero no hay que olvidar que esta sible dentro de un escenario pequeño. Se tragicomedia es obra de poeta y no de histo- Ha intentado, hacer, en obsequio a! público, riador. El autor ha buscado ante todo para una demostración de las posibilidades más h composición de la obra el elemento real, selectas de la escenografía moderna. E 1 humano, fundamentalmente poético y emo- autor exigía casi un milagro: los bocetos cional, que está en el alma de tas. razas y y dibujos de. Fontanais) las realizaciones de los tiempos, lo que no cambia con año de Sigfried Burrhann; el trabajo inteligenmás o menos. En modo alguno ha preten- tc y encarnizado del jefe de escenario, de di- do reaHzar una precisa reconstitución his- electricistas, maquinistas, tramoyistas; la tórico- cientínca, Y este mismo criterio del intuición aguda del obrero español han autor le han seguido para la postura eti es- realizado lo imposible, y es preciso también cena pintores, decoradores y dibujantes. que el publico sepa a qué. atenerse en este Resta decir que, por esta vez, merecen esfuerzo que tantas manos y tantas volunmención más que agradecida, en la reali- 1 tades han realizado en su honor. zación de la obra, los artistas que han d? No hay que. hablar de las ilustraciones interpretarla. El autor se complace en re- musicales con que e maestro Conrado del conocer humildemente que sin la excep- Campo ha subrayado exquisitamente ios cional, apasionada, ferviente e nícansab e motivos emocionales de. la tragicomedia... colaboración de sus actores, no le hubiera No hay que. hablar, porque la música, aforsido posible realizar este intento. Agrade- tunadamente, habla por sí misma. pero cido a la íntima y excepcional colaboración vaya aquí también una mención agradecida. de sus intérpretes, quiere, antes de que el Ahora sólo nos queda esperar el fallopúblico aprecie su labor, dar aquí testimo- Ojr. iá d público quiera tener en cuenta, no nio de su gratitud. Todos se han esforzado tn; ito. el acierto como a buena intención; como en cosa propia: la mayoría de ellos no tanto el resultado como la suma de es (por la. especial construcción de la obra) fuerzo, jnjenso y de incansable buena votienen a su cargo dos o tres, y aun algunos luntad C OT. que se ha procurado comp acuatro papeles. Todos, sin distinción df c: rle. categoría, han aceptado con los- más im- portantes, los más insignificantes; hasta el GiiEGORio MARTÍNEZ SIERRA. Dicen que usted, señor conde de Ccello de Portugal; -proyecta legisla- r acerca del matrimonio, impidiéndolo, para los que puedan engendrar seres enfermizos, transmitiéndoles sus males. -Su empeño de usted es temerario, señor ministro. ¿Usted ha meditado acerca de lo que es él amor. en España? Sthenda! se quejaba de que su siglo no sabía amar. Esto nq era exacto. Lo que ocurría era que en el siglo, de Sjhendalse acentuaba en Francia un concepto alegre, generoso, optimista, del amor. Se había conseguido arrinconar un poco la interpretado; i melancólica, elegiaca de- ese sentimiento. El amor humano, señor conde cié Coello de Portugal, ha tenido dos graves enemigos: ei puritanismo- cristiano exagerado, qui siempre vio en él algo dé. pecado, y el rr manticismo literario, que! o anegó en lá grimas y en suspiros. El amor, señor ministro, está sujeto a modas, como los rajes, como Jas mismas ideas políticas, y en cada época se ama ¿a tma, manera distinta. Se ama siempre mejor en e país más civilizado, jorque, esi T sentimiento, el más refinado que en nosotros existe, no fue- innato, en lá humanidad, no surgió con los primeros hombres. Los primeros hombres no disponían más que de un instinto. Sobre este instinto fuá preciso ir vertiendo asombrosas cantidades de sonetos, de odas, de madrigales, de cuentos, de novelas, de dramas, todo u- i océano de tinta lírica, para que se convirtiese en lo que es hoy. La Naturalezi, en esto como en tantas otras cosas, ha ob decido sumisamente al Arte, y fue detri. s 1 MP. RES 10 N ES DE U N HOMBREDEBUÉÍAFE