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Partes oficiales. Regreso del ministro de la Guerra. El tren blindado Jlega frente a Nador. Se compjeían Jas fuerzas pedidas para MeiiJa y regresarán a su destino las de Ceuta. Furioso ataque y defensa heroica en un blocao Partes oficiales del ministerio de la Guerra El que se facilitó el domingo en el ministerio- de la Guerra dice así: Participa el alto comisario que el ¡se- í ñor ministro visitó las posiciones h ospita- íes, y aeródromo, revistando también las columnas, y zarpando con rumbo a Málaga. 1 El convoy a Sidi- Hamet- el- Hach se hizo normalmente, bajo la protección del fuego de la- Artillería. Giralda el ministro, repitiéndose los aplau- sos y vítores. El Sr. La Cierva quedó en, el Giralda, donde pernoctará, conferenciando con el iüo comisario. EL MINISTRO Y EL COMANDANTE. GE N E RAL 1 Petinto, Bielsa y García Alix, al x notario Sr. Cano y al doctor Queito. EL SR. LA- CIERVA REGRESA A LA PENÍNSULA j g 29- 4 tarde. A bordo del Girai 4 a llegó, a ías doce de- ía mañana, el rainis. tro -de. la- ¡Guerra, siendo- recibido y cu n- phmcntado por las autoridades, senadores, diputados y representantes corporativos. Ei Sr. La Cierva, con el alcaide, -e! gobernado: militar y su séquito, visitó detenidamente- el hospital Militar, el de sangre ns- talado por el Municipio- y. por la Cruz Roja; el Parque sanitario y eí hospital Civil, zi yas camas costean los marqueses de ü- s quij o -El ministro conversó coa los heridos y enfermos, y ai encontrarse con ei marqués de Urquijo. lo felicitó, elogiando su patriotismo. (Los médicos civiles del hospital invitaron al Sr La Cierva a un lunch, pero el mi nistr o agradeció la invitación y rehusó aceptarla; indicando que quedase- en favor de ios eníermos y heridos. A conti- nuaición- visitó el buque- hospitrü Alicante, y. después marchó- a almorzar en- el: chale I que en el Limonar poseen los m, ar queses de Urquijo; invitado por éstos. T O QUÉ DICE EL MINISTRO Málaga 29, 6 tarde, Durante el almuerzo en casa de- los- marqueses de. Urquijo, el minigtro. de la. Guerra habló con ej alcalde de las necesidades militares, respecto de la. comunicación rápida entre Málaga y Melilla, y la conveniencia de que pueda haber aquí siempre fuerzas preparadas. Se cqnvino en construir, en- el más breve p! a j 20 posible, un gran cuartel, que costará un millón dé pesetas. v Costeará la mitad el Estado y la mitad el Municipio. -El- alcalde hará la propuesta en la próxima sesión. E 1 Tesoro adelantará el total, y el Ayuntamiento malagueño pagará las 500: 000 pesetas en cuatro anualidades. El Sr. La Cierva anunció oficialmente el restablecimiento, del: tren expreso con Madri L lo que ha producido gran satisfacción. Después del almuerzo, el ministro, acompañado del general Montero, visitó el cuartel, revistando al batallón expedicionario de Álava; que se halla aquí en expectativa de embarque. Examinó luego los trenes- hospitales. No le satisfizo su formación, y declaró que se propone dos- trenes especiales que funcionarán permanentemente para el ramo- de Guerra. Entregó. el Sr. La Cierva, al director del hospital- i.000 pe setas para los soldados enfermos y heridos. LLEGADA A CÓRDOBA Córdoba 29, i2- noche. Procedente, dé: Málaga, llegó en el expreso de esta noche elministro- de. la Guerra, al que esperaban en la estación las autoridades civiles y, militares, comisiones de los; Cuerpos ce la guarnición y n- urrieroso público, que. aclamó al Sr. La Cierva. 1 Melilla 29, 9 mañana. La conferencia del ministro con el alto comisario y con el general Gáválcanti se prolongó unas tres horas. Ayer, a la ochó de la mañana, desemConferencia- de la noche del zg. Parti- barcó el Sr. La Cierva, y. acompañado dei cipa el alto comisario desde Melilla que en general; Berenguer, comandante general y aquel territorio no ha ocurrido novedad. autoridades militares y civiles, fue a escuchar misa en la iglesia parroquial. Cerca de las nueve se trasladó eií auto al Zoco del Hach. uniéndose a la coisfiitiva los Cuarteles generales, el vicealmirante Aznar y los generales Picasso, Cabanellas, Melilla 28, 2 madrugada. (Urgente. Re- Fresneda y Neila. Al salir del templopara dirigirse al zoco, cibido con retraso. A las ocho y media el Sr. La. Cierva fue ovacionado, por el púdé la noche el vigía divisó al Giralda. Al divulgarse la noticia, el público in- blico. vadió los- muelles y el torreón 1 de Santa Cuando eJ automóvil del ministro estaba Florentina. ya cerca del campamento, fue paqueado, En el lugar designado se hallaban nutri- sin consecuencias. Los moros v moras, que das comisiones de personalidades civiles tiansitaban por el camino saludaban respe. y militares, con los generales Cavalcanti, tuosamente. Fresneda, Neila, Cabanellas, Sanjurjó, ToFue recibido en el zoco por el coronel maseti y Ferrando; ios primeros jefes de Riquelme, que presentó al ministro a los todos los Cuerpos, autoridades de Marina jefes de cabila Ab d- eÍ- Kader, el; Gato y y oficialidad de la escuadra, vicealmirante Mizzián, y otros 300 más que se hallaban Aznar, inspector de los servicios, máríti- í. presentes. roos, Sr. García. Veíázqúez; -muchas damas El ministro habló largo rato con los ciy g e n t e d e l p u e b l o tados jefes indígenas, quienes hicieron proUn potente reflector del acorazado Al- testas de fidelidad a España- calificando dé fonso XI 11. iluminaba la bahía. traidores y cobardes á quienes se habían Al doblar el morro el Giralda salió a su sumado a la rebelión. encuentro una lancha motora, conducien- Todas las. fuerzas del campamento- -en do a los, generales Berenguer, Cavalcanti total unos 3.500 hombres de diversos Cuery sus ayudantes, López y Santiago, coro- pos- -hallábanse, formadas, y fueron revisneles deE. M. Gómez Jordana y Despujols tadas- por el ministro, quieii interrogó a vay comandante d! e Marina. rios jefes y oficiales, se internó en las tienPoco después de las orice, el Giralda que- -das de campaña, examinando los petates; dó atracado al muelle. se enteró del condimento del rancho y se Al aparecer el. ministro estallaron gran- cercioró de que la Intendencia tenía allí des salvas de aplausos. Víveres para quince días. Le rindió honores una compañía del reDespués de visitar la posición de. Hidum gimiento de África, que mandaba el capi- regresó a la plaza a las doce. tán D. Pedro Moreno. En la Residencia se celebróla recepción Después de saludar el ministro a la ban- oficial, que resultó brillantísima. dera desfiló la compañía en columna de Durante el regreso del zoco, los pacos honor. hicieron disparos contra la comitiva oficial, Entonces se dieron varios vivas a Espa- sin causar bajas. f. a, al Rey, al Ejército, al ministro de la Almorzó el ministro con el alto comisaGuerra y a Murcia, que fueroncontestados rio, y a las cuatro 1 de la tarde revistó una coíi entusiasmo. El Sr. -La Cierva- al oír el viva a lfcr- brigada, de Caballería en el campo del Hipódromo. fcia, dijo sonrieiite: A continuación pasó a visitar Rostro- -Ese debe- de ser murciano 1. El general Berenguer hizo la presenta- gordo, donde se encontraban las brigadas ción de los generales v de las comisiones mandadas por los generales Fresneda y Neila, a las que revistó. civiles y militares que le afrruardaban. Giró una visita a los hospitales Docker, Manifestó- el: Sr. La Cierva que le complacía mucho encontrar el levantado espí- Alfonso XIII y de la Cruz Roja, y. entre- ritu de que daba muestras, el pueblo de gó 1.000 pesetas a la duquesa de la VictoMelilla, igual que el que existe en la Pen- ria con destino a los heridos. Por la noche el altó comisario sentó, a ínsula, o que prueba qu- e la empresa acosu mesa al ministro de la Guerra, al genemetida es de carácter nacional. Después, acompañado, por Jos generales ral Cáyalcánti, coronel Jordana, al juez Berenguer y Cavalcanti, volvió a bordo del de instrucción Aguirre, a los ingenieros E 1 vía je del ministro de la Guerra El ministro, haWando con los periodistas