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JUEVES 28 DE JULIO DE 1921 EDICIÓN. DE LA MAÑANA. PAG. 10
Con ellos iban cuatro médicos y al sanitarios. Aquella mañana murió un sargento de Sanidad, cuando tn la enfermería de Annual curaba a un herido. El proyect! perforando algunas tiendas de campaña, había hecho blanco en el sargento. La evacuación se efectuó sin dejar en 1 a sosición los cañones. Para despistar al enemigo se dispuso que kü fuerzas Regtr ares, que mandaba el capitan D. Gonzalo Gómez, fueran a hacer aguada com 0 de costumbre, pues el agua escaseaba. Cuando el capitán Gómez regreso a Annual, ya habían salido más de la mitad de las fuerzas que guarnecían la posición Sin deiar de ser hostilizadas, cada vez cen más intensidad, las fuerzas de Annuaí se encaminaron a Dar- Drius. Antes faé incendiada la posición intermedia d Izumar, y más tarde volada la de Ben- Tieb. En el camino se agregaron al enemigo los moradores de aquellos aduares, agrediendo a nuestras fuerzas. Estas, en- muchos momentos, obligaron a retroceder a los atacantes. Divididos en secciones, nuestros sqldav dos repelían los ataques, consiguiendo siempre poner en fuga a l enemigo. Al llegar a Dar- Drius se establecieron, separados cada uno de los Cuerpos, implantando los servicios de seguridad. CÓMO MURIÓ EL GENER AL SILVESTRE Todos convienen en que el bizarro general Silvestre, que se negó rotundamente a abandonar Annual hasta que no- quedara en ella un solo soldado, recibió un balazoen til pecho al iniciársela evacuación. Herido y todo, siguió de pie dando instrucciones para el mejor resultado de la evacuación. Después sé remató de un balazo én la cabeza. Junto a él cayeron, según todos los informes, el comandante dé Intendencia don Juan Pedro Hernández, cuyo afectó al caudillo rayaba en admiración; el ayudante de éste, teniente coronel D. Enrique Manera, y el coronel del regimiento de Alcánr tara, D. Francisco Manella. Un soldado que resultó herido y qué pudo llegar a Dar Drius asegura que el general Fernández Silvestre dio en todo momento niuéstras de asombrosa serenidad, negándose a ser curado de! balazo que recibió en el pecho. Alguien le atribuye esta frase: Las heridas que me preocupan no son las mías, sino las de mi Patria. El mismo soldado aseguraba al llegar a Dar Drius que el coronel Manella sucumbió al lado del general Silvestre. Se asegura que cuantos rodeaban al general perecieron bajo el fuego enemigo. EL CORONEL MORALES El coronel de Estado Mayor D. Gabriel de Morales, jefe de las tropas indígenas, recibió orden de evacuar la posición con las tropas de su mando. Le acompañaba el teniente médico. Parece que en el trayecto dijo a los que le acompañaban: -Yo no pienso suicidarme por apurado que me vea. Así. pues, os ruego- -dijo dirigiéndose al médico y oficiales que le acompañaban- -que me rematéis si caigo herido. Después de convenir en que sería rematado el que cayera herido y no pudiese andar, continuaron avanzando. A poco el coronel Morales recibió un balazo, que no le impidió continuar; trias tarde, otro proyectil dio con su cuerpo en tierra. Entonces el edronel Morales dijo: -Ha llegado la hora de cumplir lo pactado. El médico pulsó al herido y exclamó: -No es preciso; el coronefha muerto.
generales, jefes y oficiales de la plaza, las damas de la Cruz Roja, estudiantes y un numero- so público, que aclamó incesantemente a los expedicionarios. Las ovaciones se repitieron imponentemente 1 en la, plaza de Isabel II y a la puerta de los. cuarteles. Los soldados visitan los establecimientos, donde son obsequiados con esplendidez. El aicaide ha enviado a las cuarteles vino para Ja tropa, y mañana obsequiará a los jefes y oficiales en el Ayuntamiento. Al entrar esta noche en el teatro un gruTo d ¿soldados, el público los ovacionó, y! a orquesta tocó la Marcha Real. La concurrencia, en pie, vitoreó a España, al Rey y al Ejército.
utilizar los cañones; 1 perdieron la; existen cia; algunos que luchaban sin apartarse del parapeto fueron alcanzados por ias balas que sin cesar disparaba el. enemigo. No lejos de Igueriben vier. on a algunas moras con borriquillos, que esperaban a que se rindiera la posición para entrar a saco. Creen que del incendio muy poco se salvaria. LOS OFICIALES QUE ESTABAN EN IGUERJBEN La oficialidad que guarnecía Igueriben la componían el comandante de Ceriñola don Julio Benítez, el capitán del mismo Cuerpo Bülner y los tenientes, también ¡e Ceriñola, Ruiz Casado, Sierra, Martínez (D. Ovidio Castro y Guedea. Este último parece que ha logrado salvarse. De Artillería, capitán De. ¡a Paz y teniente Bustamante; de ametralladoras, teniente Galán, y dé Intendencia, teniente Ruiz Osuna. ¡Loor a los heroicos defensores de Igueriben! ORDEN GENERAL DEL 24 EVACUACIÓN DE ANNUAt Meíilla. 25. He aquí el texto de ¡a orden Durante la madrugada del 22, el general publicada por el alto comisario: Acabo de llegar a esta plaza y me hagj Fernández Silvestre convocó a una reunión cargo del mando directo de las fuerzas de a todos los jefes de los distintos Cuerpos y esta Comandancia general y de las- que vie- que se hallaban en Annual. Concurrieron los coroneles Morales y Ma ríen de refuerzo. Espero que todos cumplan con su deber, tiflla, el. teniente coronel Manera, los cocomo es legendario en nuestro glorioso jtnandantes Llamas, A zugaray, Hernández Ejército, siendo ello segura garantía del v otros. A las diez de ¡a mañana del 22 empezó éxito, que alcanzaremos con seguridad, como anteriormente lo lograran las fuerzas de la evacuación de Annual, cuando va habían Melilla en hechos brillantes, que jalonan empezado los moros a hostilizar fuertemente Los primeros que salieron de Annual nuestra acción en Marruecos, Recientes están los éxitos de vuestros her- fueron loo heridos. manos de armas de Cauta, que, llenos del inás elevado espíritu, vienen a ayudaros, y bue han llegado en estos días al corazón de Yebaja en victoriosos avances. Vosotros sois lo mismo que elfos, y, como dios, debéis vtncer cuanto se ponga a vuestro paso. Si para tiendas a 5 5 cts. kg. o? defendéis a toda costa en vuestros puestos como manda ¡á Ordenanza, y sacáis de vuesSerrano, 5 5 de 4 a 7. tras armas, vuestra disciplina e instrucción él partido debido, seréis invencibles, que el PEDID XiOS MAS ACREDITADOS enemigo con quien combatimos sólo es fuerte si nosotros somos débiles. En ello confío 61 a mandaros; confiad vosotros en mí y estad seguros de una victoria inmediata y digna DE BOUKJOIS. PARÍS. de! Ejército efpañol. Os traigo refuerzos numerosos y elementes y un buen d- esep sin límites o ra acertar en vuestra dirección. El Gobierno está disp- jesto a os mayores sacrificios por mante ner el honor de las armas. Corresponded vosotros; poniendo a contribución todo vuestro esfuerzo, haciéndoos dignos del uniforme que vestís y dé pertenecer a nuestro inUNGÜENTO MÁGICO coinparab e Ejército: (Pruébelo y se lamentará de no ha- I iberio usado antes. Es rápido y siem- l Contad con que he de ser tan pródigo en jpre segjaro. Si han fracasado en us- I el premio como duro en el castigo del que Ited todos los callicidas, use el UN- J contravenga a sus deberes. -Vuestro gene GÜENTO MÁGICO. En todas las ral en iefe. Berenmier. I farmacias y droguerías, 1,50. Por I EN SALVO, DE ICUERIBEN I correo, 2 ptas. Farmacia Puerto. I I Ptóza San Ildefonso, 4, El día 21, a las cinco de la tarde, llegaron a Annua! unos 25 soldados de los que componían la guamic- ón de Igueriben. Ven ían sedientos, cansados. El comandante médico Gómez Moreno y el teniente de Sanidad les facilitaron caldos, agua y vinos VARIETÉS, RESTAURANT, CASINO generosos. Servicio- especial de tranvías directos desde Cibeles al Parque, de diez de la noche a Hicieron grandes elogios de los oficiales t ¡ue los mandaban, que siempre estuvieron dos y media de la madrugada; 50 céntimos trayecto único. Automóviles, dos en yjs puestos, dándoles ánimos para se asiento, desde las. se: s de la tarde. pesetas ALCAguir resistiendo. LA, 18, y GLORIETA DE BILBAO, 6. E último día, q sea el 21, en las primeras horas de a mañana, el comandante Insecticida jefe de la posición, D. Julio Benítez. salió f de la posición, y a poco sufrió un desvainfalible ECcitniento, que! e hizo caer en tierra. Al De venta en perfumerías, farmacias y drogs. vo ycr en sí. sucumb: ó de un ba! azo. Otros oSciales, viendo la proximidad del enemigo, despu s de incendiar la posición e in-
Amplia información de nuestro corresponsal en Melilla
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CIUDAD
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RON BACARDI