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A B C EN NUEVA YORK. POR LA MUJER ESPAÑOLA Carolina Marcial Dorado- -la cultísima profesora d, -nuestra- literatura en el Barnard College, de Nueva York, y autora de varios interesantes libros que hoy sirven de texto en no pocas Universidades norteamericanas- -escribe amablemente al corresponsal de A B C para darle cuenta de lina noble iniciativa que bien merece conozcamos y apoyemos todos cuantos nos preocupamos por que el progreso ce nuestra España no sea del patrimonio exclusivo de sus hombres. Esto, para los que vivimos en el extranjero, es aún de mucha más importancia de lo que a primera vista pudiera parecer. Porque es muy triste; y nadie lo ignora, que todavía persista la leyenda de la ignorancia de nuestras mujeres. Carolina Marcial Dorado, que vino, a los Estados Únicos cuando aún era una niña, y que sin más recomendaciones que las de su propio esfuerzo se educó y se elevó hasta las alturas de la cátedra, hace ya tiempo que viene consagrándose a demostrar prácticamente ante Jos norteamericanos cuánto vale una española cuándo, como ella, se propone sobresalir en cualquier campo, y muy especialmente en el de la enseñanza. Actualmente son ocho las señoritas españolas que se encuentran al frente de alguna cátedra en las mejores Universidades norteamericanas. Cinco de estas profesoras fueron condiscípulas de Carolina Marcial Dorado en el Colegio Nacional jque ahora funciona en Barcelona y que antiguamente estaba en Alcalá de He- tribuir- al pago de esa beca? Envíen sus nares. donativos al. Spanish Scholarship lAm. dei Y veamos: ahora cuál ha. sido la iniciati- Barnard- College, c e Nueva York, y haráiiva a que antes aludí. A los Estados Uni- una buena obra. Otra c. rupatriotd nuestra dos vienen: constantemente innumerables; podrá abrirse camino triunfalmente en estja señoritas extranjeras anhelosas de estu- América, que tanto nos enseña a todos. diar aquí, abriéndose nuevos horizontes. y volverse luego allá, a la Patria adorada, Vienen de tocia Europa, de la America del con el orgullo c e haber honrado lejos sus Sur, del, Japón, de Australia, de todos los virtudes de española. rincones del mundo. Y vienen, natural. MIGUEL DE ZARRAGA. mente, pensionadas por sus respectivos Go- -Nuc va y orle. Abril de 1921. bienios o por instituciones particulares del país a que pertenecen. De España no vienen, porque, hasta ahora, no hubo quien as C O P COPIA enviase. COPIARE La profesora Marcial Dorado logró en De un semanario taurino madrileño; el año ultimo que en el Bryn Mawr Col Barcelona. Chicuélo- A su segundo dio. lege, de Pensi lvania; se concediesen dos becas a señoritas españolas, y. ya con este unos lances movidos, que no SATISFACIÉ i precedente, obtuvo otras becas en el Smith Tampoco nos satisfació ese modo de conCollege y en el Wells Coltege. Cuatro españolas entre millares de otras extranje- jugar el verbo satisfacer. Siempre nos satisfizo más ver escrito satisficieron. ras no es mucho. Pero algo es algo. Ahora, Caro- una Marcial Dorado quiere De un semanario ilustrado de Madrid: traer al Barnarc College a otra señorita Miserere española. Pero, desgraciadamente, el pre- SEEICOKDIAN mei DEO, Sccundum MÁGÍÍA MIsupuesto, de este colegio está completamen voz poderosa TOAN... dice el, salmo, Y la del tenor clama: ¡Miserere: te agotado, -y se necesitan 750 pe- sos para ¡Miserere! pagar la beca correspondiente. Si la co ¡o- Luego, el Tibí soli PECABIT, -después, e! riiaí española de Nueva York fuese rica, REDE... que los sevillanos, soltó vo: c. fácilmente podría pagar esa beca y aun anuncian; porque no hay un solo hijo ie algunas más. Lo malo es que la colonia Sevilla que no sepa de memoria l; a intereestá pobre (sus ricos, si todavía siguen sante e inspirada obra musical. llamándose españoles, suelen olvidarse de Los- hijos de Sevilla que saben latín, esque lo son) y, además, abrumada por as criben: Miserere mei Leus, sccundu, i constantes caridades que durante todo ej Magnain misericordiam tuam. invierno hubo de hacer a los compatriotas En vez de Tibi. soli pecabit escribe; sin trabajo. Tibi sali- p- eccavi y, en lugar de Rede ¿No habrá en España unos cuanto -pu- escriben Redde ¡dientes que, patrióticamente, quieran conMELITON GONZÁLEZ. UON. ALCOY. LAS FIESTAS DE SAN JORGE ASPECTO DE LA PLAZA DURANTE EL ACTO DE LA EMBAJADA DE MORO S Y. CRISTIANOS. (FOTO