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A B C MIÉRCOLES 9 DE MARZO DE 1921 EDICIÓN- DE LA MAÑANA. PAG, n siíi Suda en. servicio de espionaje. El testigo oyó de repente algunas detonaciones, pero no pudo precisar de qué moto pariieron ni la dirección que llevaron los fugi- íivos. I Juián, como decimos, exp icaba estos de- talles, a un grupo de amigos, y escuchado al azar por el inspector de servicio en aquej teatro. D. losé Pérez López, éste le detuvo, a fin de que aportara esos antecedentes a la? autoridades. -Desde la Dirección pasó Julián Ii pez al juzgado especial, con objeto de que etfpu jsíera en el sumario sus manifestaciones. bión de un testvro preserjtíal, quien se ais ponía a tomar un coche oe punto en la calle de Olózaga, esquina a ia plaza de la lndependenc a, cuando le detuvo el ruido delas descargas. Vio en seguiaa cómo tres suDesoe Palacio se trasladaron todos los jetos que ban en una motoc; c! etá con stdemnistros al ministerio de ia Gobernación, car hacian los disparos, cuyo número no donde se hallaban, a más del subsecretario pudo precisar, sobre la pane posterior del. de dxho departamento, Sr. Wa: s, -el direc- automóvil, y como la motocicleta escapaba tor general de Correos y Telégrafos, se- a toda marcha con dirección a la calle de ñor concie de Colombi; el d rector de Ad- Serrano. m nistración local, Sr. Marín Lázaro; el Después vio cómo volvía el automóvil cor subsecretario de Hacienda, Sr. Estcve; don la calle de Olózaga hacia ¡a Casa ae SocoJuan Polanco, D. Rafael Barón y otros rro, donde él acudo a prestar su declaraamigos íntimos del Sr. Dato, a más de un ción. gran número de diputados y senadores Ge Permaneció el Juzgado en la Casa de Sotodos ¡os partidos. corro hasta pasadas las d ez a noche, e Los ministros volvieron á reunirse, te- practicando un escrupuloso reconoc; m; cnto niendo un cambo de impres ones, y consul- en las ropa? del cadáver, dictando vanas tando Jos precedentes oel entierro del se- órdenes por teléfono a la PoÜcia. ñer Canalejas para rendir al. cadáver del, Presenciaron las actuac ones judiciales el Sr. Dato idént eos honores. presicente de la Audiencia, D. Mariano Mientras los ministros se dedicaban a tan íKbcllón, y el fisca! D. Félix Ruiz. hl pritriste menester, llegó a Gobernación el fis- mero, en considerac: ón a las circunstancias cal del Supremo, Sr. Corán, quien con- que concurren en el hecho, designó a! ¡uez versó más de un cuarto üe hora con el mi- líe guardia, Sr. Rodríguez de la Escalera, n stro de Gracia y fustxia, Sr. Ordóñcz. como juez especial. Terminada la reunión de ministros, los Al sali r de! a Casa de Socorro el Juzgaseñores vizconde de Eza v Cañal, ambos vi- do para trasladarse al local de guaro a. y siblemente emocionados, hablaron unos mo- en plena calle, frente al edific o, reconomentos con los oeríodistas. a os que dije- ció el automóvil de la Pres: encia- comproron que, como la fanriia de! Sr. Dato era bando en la pnrte posterior del coche 17 opuesta. a que se rindiesen honores a éste, orificios, de ellos uno soleen el crista tres se trasladaban todos al doni: c l o de la vic- en la aleta derecha, cuatro en el parabrisas tima de tan inconcebible crimen para ver y otros 17 en e! interior del coche de armonizar aichos deseos con los de! GoEn e rincón bierno. Este tenis- enn- ados los oportunos ba rcc inado elderecho del carruaje, donóle presidente, apreciáronse a retos para publicarlos en la Gaceta de la, altura de la cabeza, extensas mancha? de hoy. sangre. Sin duda, los asesinos se fijaron bien en la posición que el Sr. Dnto ocupaba dentro de! coche, y tiraron sobre seguro. Así Retiratños dé este número unacoutesia- se exp- ica que el chauffeur, sentado a la ción a la carta que ayer publicó el Sr. Alba izquierda, resultara ileso, y que sólo esté y alqúii artículo referente a polémicas y herido el lacayo. cuestiones de actualidad que, aunque inteOrdenó el iuez que el automóvil se- enresan al públ co, no señan oportunas ante cierre en la misma cochera de la Casa de el duelo ncional que hoy absorbe el sen- Canónigo? donoe, se guarda el del presitumenlo y la atención del país. Debernos dente de la Audiencia. e st á tregua a nuestros lectores, -y sin disTambién estuvo en la. Casa de Socorro traer ahora labor ni espacio, que pertenecen ai trágico asunto del día, esperamos el Juzgado k l d strito de Pitienavista, forla ocasión próxima de volver sobre el tenia mada por el. iuez, Sr. Cañábate: secreta r o Sr. Agui ar, y oficial. Sr. Leyra. suspendido. E n e l m i ni s t e r i o f de la Gobernación Consejo de ministros en Palacio LA FAMILIA NO QUIERE HONORES A l a s once menos cuarto llegaron toaos los. ministros, a 1 Palacio. Inmed atañiente subieron a la Cámara Regia, donde ya los aperaba S. M. el Rey. El Consejo duró veinticinco minutos. Es inútil decir la expectación tan enorme que habia en los alrededores de Palacio, Conteniendo a la gente había muchas parejas de guardias. de Segur dad. A las once y diez terminó el Consejo. Salieron jos ministros, y el conde de Bu: galla! dirigiéndose a los periodistas, les dijo: Sü Maiestad el Rey ha tenido la ban- ad de conferirme la Presidencia interina del Consejo y encargar interinamente tam. í ié al ministro de la Guerra de la cartera de Marina. El conde de Bugallal daba muestras de una profunda emoción al decir estas pa- labras. El ministro de Fomento no pudo conte- jier las lágrimas, y al preguntarle los periodistas que si se haba acordado algo 5 respecto, al encierro, exclamó; -La familia no quiere que se le tributen honores. Sólo desea que su cuerpo sea envuelto en la bandera nacional. EL CADÁVER NO X PUESTO EN EL CONGRESO Desde el ministerio de la Gobernación trasladáronse el presidente interino y los ministros a la casa moriuo; ia Más de hora y inedia permanecieron en ella. A ia salida manifestaron que la famiüa de! Sr. Dato deseaba respetar un deseo que en vida expresó muchas veces: e ¡de que no se le rindieran honores d n- nguna ciase y se le envolviera tan sóio en la bande. ra nacional. t. En vista de ello, se desistió de tras adar el cuerpo al Congreso de los diputados. La capilla ardiente se instalará en la casa motuoria, y hoy se dirán misas desde las diez y med a de la mañana. La primera misa será oída por todo el Gobierno. Su Maiestad. el Rey asist: rá también. AVISO AL MINISTRO DE ESTADO El marqués de Lema marchó ayer tarde, a las seis y veinte, a Barcelona. para asistir a a inauguración de la Conferencia internacional de Comunicaciones v Tránsitos, que habrá de celebrarse mañana jueves. En cuanto- se supo el crimen de que ha- bía sido víctima el Sr. Dato, se telegrafió a dicho ministro a las estaciones de Ca atayud v Zaragoza, comunicándole él suceso, para que regrese a la corte en el primer tren. EL ENTERRO Según not cia de origen oficial, e! entíedel cadáver del Sr. Pato se eíectuará m i brarán esta tarde sesiones necrológicas. En ambas hab ará el conde de Bugalla! como jefe interino del Gobierno y en cada una, además, sus respectivos presidentes Sres. Sánchez Guerra y Sánchez- de Toca, Las sesiones las a en Congreso y C á m a r se s En el en el Senado cele- Notas sueltas E! Real suspendió su función mamentoá antes de comenzar, en señal de duelo. El conde dé Romanones manifestó que había tenido noticia por teléfono dicién- dolé que el presidente habia muerto der e pente. Pidió la ratificación de la noticia, pues precisamente estos días había encontrado al Sr. Dato mucho mejor de asrxrto y de salud, y no le supieron dar una respuesta definitiva. Entonces tomó el automóvil y se dirigió- a cacn del Sr. Dnto. ob- ¿servando la muchedumbre que se hallaba cerca de la Casa de Socorro. Toda la buena voluntad, todo el deseo y el entusiasmo de la ronda del presidente, se estrellan ante la escasez de medios con. que cuenta. Para vigilar un trayecto como el que hav que recorrer desde el Senado ha -ta la calle de Sagasta sólo había aver cinco policías, distribuidos en la siguiente forma: uno a la puerta deja A ta Cámara, otro eri la calle del Arenal, otro en la Puerta del Sol, otro efi la Cibeles y él tVt; mo en la puerta del domic lio del Sr. Dato. Y para hacer la vigilancia diaria, la ron da no dispone ni de un automóvil, ni de unaí tnejtoeicleta jii de un, carruaje, sigiiieríí. j Trabajos del Juzgado E! Juzgado de guardia, que componían c juez D. Santiago Rodríguez de ia Escalera, el secretario D. An el Ángulo, el oficial D. José Torres y el alguacil Bach 11 er, recibió aviso de haber ingresado en la Cas i de Socorro, moribundo, de arma de fuego, el presidente del Consejo. A los pocos instantes, Un nuevo recado telefónico participaba el fallecim ento. El Juzgado, en vista del apremio, optó por trasladarse- a p e al lugar del suceso. pues el. coche, que había sido reciamaoo a la cochera, algo distante, tardaba en llegar. Cuando el juez de guardia llegó, aún estaban los médicos reconociendo el cadáver, y procedió a tomar declaración al iacayo del auto oficial y al chauffeur. léi tóó jd, Ja declara-