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MARTESTai DE ENERO DE. -1919. -EDlCtON DE de- está unión de naciones es donde Cataluña debía desarrollar sus iniciativas. Lá: orientación de Cortada era poco española: pero era más expansiva y más civilizadoraque las que en la actualidad se defienden. Otra tendencia, era la de Casas- Carbó. Esté patriota acariciaba Sueños de- grandeza 4 para Cataluña pero desarrollando su acción dentro de la Patria grande, CasasCarbó aspiraba a- hacer triunfar la hege 5 g p a r e z c a n x- j Siempre ha- existido el seritirníentó cata- monía catalana en Españj, Y esta: ambi -lanista, y esto; no dice, nada en contra de. ción era noble. Ojalá todas las regiones Cataluña. El deseo de imponer los ideales españolad se propusieran lo. mismo. El re ¡propios sóbre los. dettiás. és una condición sultado de la lucha- de todas esas fuerzas nacionales no sería seguramente el triunfo ¡humana favorable a lá ley. udel progreso. En este sentido el catalanismo, es 1 a aspi- definitivo de- una sola de ellas, sinovia granSración de un pueblo que ha luchado du- deza de a Patria alcanzada por el esfuerzp jrante sigilos por su perfección, y qué en un de todos sus hijos. LAitora. el catalanismo está desviado de toomento dado; desea dar mayor extensión aquella línea recta q e le trazaron loa ver ¡y consistencia a su obra. e E l catalanismo es, por lo tanto. unádeal- daderos patriotas. Atraviesa un instante 4 e linucho más vasto, más noble y más altrúis- crisis histérica que sugestiona a las masas que íjta que. el nacionalismo catalán. Así como y Ia 3: lleva a. lá perdición. Es necesario pritodos, conservemos la serenidad. Y la él nacionalismo integralista sólo aparece en mera que debe- conservarla es nuestra ma- ¡épocas de decadencia; debilidad o de gran- dre España. En la política de las naciones Ides crisis nacionales, como la de la pérdida hay hechos de consecuencias, irreparables. ide Portugail, motivada, por nuestra guerra. Precedamos con calma y dejemos que las tíe los segadores, Q la. de las luchas de su- grandes obras se realken con la prudencia fcésión entre Áustrias y Borbones, el cata- qué requieren. Dejemos que la reflexión im lanismo subsiste; siempre, ¿s eterno, como pere en los ánimos. De lo contrario, serelos caracteres étnicos de tín. pueblo. Pero mos todos i, sfualmente, culpables de lesa ¡por lo mismo que es eterno es más sosegá- P a t r i a do, más apacible, más científico y menos- -v, v ÍTOSÉ X perturbador, Barcelona, Enero i El nacionalismo sepalrátista había estado ¡escondido durante varios siglos. Parecía, ya definitivamente muerto y oVidado, Después MANO INVISIBLE de la dura, represión de; Felipe V fue poco S poco renaciendo en Catatuña. el sentimiento F O L L E T Í N N Ú M E R O s Jespañolista, mientras la- Patria iba también 28. CONTINUACIÓN paulatinamente realzándose de lá postración Sólo algunos incorregibles charlatanes se sufrida en él reinado dé Carlos II. La orién- atrevieron a aventurar una tímida observatación científica seguida- en la reconstitu- ción, a proposito del, rostro alt. eradovdel m arción; agraria y cultural de. España por el qués, que se, apoyaba en el brazo del viz. gran Rey Fernando VI, y. su digno: sucesor conde de Persignan; las a. das de indigGarlos Til avivó germen- de vida, en toda nación de sus yeci nos los redujeron al- si- 1 la- nációu y afianzó en alt j grado la obra Be- úri dad política de los Reyes Católicos. i Y, lentamente, el interminable cortejo dio Desde aquella época, lá industria- catalála vuelta a- la plaza y recorrió la calle- del iia fue prosperando v alcanzó el máximo Mercado, hasta llegar a la iglesia. grado, de esplendor durante el- reinado de Treboucihard se escondió, detrás de sus. Isabel TI. al, amparo délos aranceles, pro frascos para verle pasar. íectores. vNo pensaba entonces nadie en. na- -Madame Grenouillousé, la pastelera, en cionalismos integrales, y, Cataluña parecía cuya casa, tenían, costumbre de reunirse, al yá definitivamente incorporada a España, dar las cuatro, los. concurrentes al mercaÍPero vinieron los primeros tratados de co- do, de los lunes, levantó la cortina de su mercio, y empezói a retoñar, el cataianis- puerta y se santiguó devotamente. -mo separatista. Más adélahfe perdimos las- -Honorato- -le dijo a su marido, un homcolonias; y a raíz de la tremenda crisis que brecillo tímido, que siempre había tembla aquel hecho produjo, se agudizó el proble- do, ante la majestad de su esposa- nadie me ma. catalán hasta tomar el aspecto- que aho- quitará de la cabeza qtie ésta muerte Vepen- i ra tiene; De mlanera. qáe: d- catalanismo es, tina no es natural... eterno, pero, el nacionaiHsmo, not es hijo de Sin embargo, querida Octaivia, el gas... las circunstancias y aparece siempre corno -El gas no se escapa solo... Y mademoi telemento; perturbador. sélle de Montoisél seguramente ño. tocó el Pocó; ántes -de íá guerra colonial tuvo el mechero; -eso te lo digo yo... Algunas- veCatalanismo! üno de los momentos más feces estaba en la tienda á la- horadeencenr cutidos de su vida. Entonces demostró un der, y siempre me repetía: Yo estoy por impulso expknsivo, propio. ele los grandes. lo antiguo, madame Grenouillousé; nunca ideafos, bien- coikírario. -ipor cierto; ál que 1 me atrevería a servirme del gas cuando voy demuestra. en e instante actual Ksí. como á casa de mi sobrino. ahora eí catalanismo político es retrógrado, -Pues p r e c i s a m e n t e p o r eso, quér da. rio egoísta y mezquino, en, aquella fecha s e sabía, u s a r l o eso explica el accidente. mostró expansivo y europeo. Ün- tanto quiO c t a v i a hizo con l a c a b e z a u n e n é r g i c o jotesco, si se. quiere, -pero; altruista y noble. movimiento negativo: n o e s t a b a conven: s n el fondo era un deseo de ejercer la ín- c i d a -B Benci. a cafal- ná en el mundo. D e s p u é s d e l a ceremonia e n la igíesia, fue TJná. de las figuras- de; ffiás relieve de lav t r a n s p o r t a d o el c u e r p o ail c e m e n t e r i o d e Ipocá a que. me- refiero era Alejandro Cor- Monto sel, a l p a n t e ó n de f a m i l i a u n a capirtada. Fue un político vidente, que expresó. lla, e n- l a q u e u n r e c l i n a t o r i o a e terciopelo Ideas muy parecidas, a. las que ahoía se sus- c o n s e r v a b a a ú n la. huella de ¡as rodillas; d e tentan acerca dé la Sp- cié ¿ad da naciones. lá pobre m u e r t a Hablo ya en aquellos tiempos de constituir R e c a d a s- j a s últimas o r a c i o n e s y coloca. Má. Confederación occidental de Europa, da la lápida, llevaron las- coronas, baio la direcición de Erancja, En 1 seno ¡En aquel- momento, sintió. Htígq que le. ío ÍTacIoralismo, es ideal dé: libertad. Admi- Jiístrátiva y política para Gatákiña cátala- -misino es amor a Cataluña y deseo de que su éspíí. ítü ejerza el. máximum de influencia- en. la civilización universal, Esta influencia. lo mismo, puede lograrse con la autonomía. que sin ella. Se TC, gues, claramente que nacionalismo y catalanisino no son una mis, toa cosa, aunqug en, ciertas circunstancias cabañ en el. brazo para líamaríeía. Segunda. estaba a s a lado. -tSeñoritCH ijq señalando- Kttx: su iitíd sp dedo algunas fiorécillas marohitas que l enterradores, habían, dejado caer en el s ÍG- sabe, usted quién las ha traído? El vizconde siguió con la vista la dirección indicada y- yió él humilde trébol fojo, que ya había llamado su atención. TMNq- TTespondió en- voz- baja- perq ayer vi esas üpr s en. oíanos de una persona. r- ¿De quién? La pregunta, efa casi imperiosa; sin emvargo, el joven creyó, q. ue dobla contestar a ella. ¡De Triboulet... ¿Por, qué me l a preigunta usted? -Porque hasta ahora nad e sabía la pro: cedencia de ése ramo... ¡Después de algunos minutos de -piááoso recogimiento; Odón salió de la capilla para recibir el pésame de los que. habían acompañado hasta Montoisel a. la pobre muerta. Segunda, que ya no temía ser oída, continuó: -f -iFué esta mañana. niuy temprano. v Acababan de bajar ¡a caja al piso bajó, y yo- y el criado del señorito Odón íbamos yveníamos de la alcoba al vestíbulo para llevarlas, coronas... De repente, ál entrar: eá la habitación, ¿qué dirá usted que. vi en la cama, sobre las almohadas... ¡Éste trébol rojo... Le pregunté a, Feüp. e si lo Ha- i bía puesto allí. me contestó que no, y tanto él como yo estábamos- completamente seguros de no haberlo visto un momento antes. Yo no me atrevía a tocarlo... él fue qtiiett lo cogió para bajarlo... Confesará. Usted, sé ñtirito Hugo, que lo que ha pasa- do, con el trébol- no es natura! i: Tiribóulet- puede haber entrado eri fat; casa sin ser visto... Toda la mañana estur 1 vo abierto el portón... 5 iSÍ, señor, estaba abierto; pero Elíaá peirmanecía detrás, Sé perfectaínente que mi. pobre marido tiene él. juicio trastornados desde el martes, está cómo el que ha recibídq un martillazo, en la cabeza... Pero Tribou- f let no es de los que pasan inadvertidos. Le hubiese visto y me lo hubiera dicho... 1 Créame usted, señorito Hugo; el que llev 6: esas flores no usó la puerta; es délos qiíe? sé ríen de las cerraduras... ij Hugo- consideró el momento inoporíunci. para desengañar a la anciana, sism re áyw da de lo sobrenatural, y, sin insistir más, se acercó á Odón. Si hubiese consentido- eri interrogarse a sí mismo, se hubiera vistd obligado a confesarse que si se, reunía a su primo Con aquel apresuramiento: era porque acababa de ver al cpmatídanté Térrébrvsne y a s u- h i j a í Susana estaba muy pálida, eñ sus herj mosos ojos temblaban las lágrimas. El marqués le d ó las gracias con unas cuantas palabras sentidas por los, piadosos cuidados que había: prestado a su querida tía, y luego, lá joyeri; y su p. adre abandona- ron, el cementerio, en: donde a la sazón sólo quedaban los aldeanos, y á servidumbre de M il y Odón quiso arrodillarse por última vez eri la capilla llena de Hóres; cuando se levantó le dijo, a H u g o Ños ¡esperan en: el castillo... ¡Ven! ñ Se metieron en el coche y bajaron la ení- pinada Cuesta en lo altp de: íá cual, sé aseiitaba, en. hosca soledad, Ja humilde, mans ón de los muertos. Cruzaron pbr un puente un arroyuelo que se perdía en él, Vezé- fe, y su- bieron por las escarpadas- calles del pueblo, hasta l a s altas murallas, almenadas que pa recían proteger a, las: venustas casuchás api nadas a su ¿onilbTa. DE (DOULOMB. ÍSE CONTINüARAÍ- ilin Unir rninlrmunmutmPími nrn innutr tn