Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL VERANEO DE LA CORTE EN SANTANDER SUS MAJESTADES EL REY- Y LA REINA DOÑA VICTORIA DIRIGIÉNDOSE EN UNA GASOLINERA AL BALANDRO EN QUE EFECTUARON i VARIOS PASEOS. DE ENTRENAMIENTO. (FOTO ALBA) avenencias entre Grecia y Turquía. Las tales desavenencias impelían a la Prensa francesa para atacar duramente a Inglaterra. ¡Cuántas vueltas da el mundo y lo qu cambian hombres y pueblos! Por aquel tiempo temió Madrid un conPrecisamente en aquellos días, finales del flicto, oportuna y prontamente conjurado. dies de Mayo, celebrábase en Lisboa- la boda Hubo conato de huelga tranviaria, probabledel príncipe heredero D. Garlos con doña mente la jprimera intentada en Madrid. Con Amelia, de h e r m os u ra deslumbradora. qué sonrojo se, acuerda uno de aquel- tran ¡Quién pudo prever entonces la tragedia vía del Norte, coa vehículos estrechos, sucon que. se iniciara la desaparición de la Mo- cios, obscuros, arrastrados por muías, que narquía en Portugal! subían penosamente las cuestas de la Mon: Los madrileños aprovecharon la salida tera o de Atocha, estimuladas por las inde nuestra Reina doña Cristina a misa de terjecciones de mayorales. y éncuartercs, presentación del augiísto niño para felici- y los golpes tremendos que hacían saltar la tarla por el venturoso alumbramiento. Des- sangre de las nobles bestias! de Palacio hasta la iglesia de Atocha fue Pues en aquel tranvía, del Norte, que ha triunfal la carrera, y el templo estaba mag- contribuido a convertir a Chamberí, el chinífico durante la solemnidad. La igles: a quito barrio de antaño, en una erdadera de Atocha, con trofeos gloriosos, pendientes ciudad; en el tranvía del Norte, qué hizo de las paredes, era para Madrid un edifi- brotar distrito populoso y. alegre sobre los cio tradicional, derribado después por pla- descampados de los Cuatro Caminos: en nes que no discuto, pero que tardan dema- aquel tranvía, incómodo y, feo, transforsiado en realizarse. Cierto que los sitios que mado por obra de la electricidad en mina fueron olivar y campiña se han hermoseado de oro, hubo peligro de que cobrad ir; s, may ofrecen un gran ensanche a- la población yorales y encüarteros dejaran el trabajo pero, ¿por qué no salvar, si era posible, y produjeran un trastorno muy considerable. la iglesia famosa, en la cual celebraron nues- Intervenciones eficaces conjuraron el pelitros Monarcas sus más trascendentales cere- gro, y siguieron muías matalonas y carruamonias? jes desvencijados transportando gente a lo Y ya que hablo de regios acontecimien- largo de las calles de Fuencarral y dé. Hortos, recordaré el triste acaecido en Baviera taleza. por los días a que aludo. El Soberano don También por la época a cjue me- refiero Luis se suicidó en su estancia de Berg. Pa- nos quejamos mucho en ios periódicos dsl seaba con su médico junto al lago del Pala- servicio de, os. Ripert Quienes los conocio y lanzóse al agua; con el propósito de cieron, quienes los soportaron coi, sus banlibrarle de la muerte, hizo lo mismo el doc- dazos brutales y la trepidación i r estre- tor, su acompañante, y ambos sucumbieron. mecía las entrañas, i no bendicen si progreEl relato del suceso produjo gran impréso, que a cada paso dulcifica la vida y la ión en Europa, agitad por aqael enton- hace más amable y gozosa? ee con motivo de intranquilizadoras desPara embellecerla hablaron mucho en los CONFLICTOS PASADOS DE LAS MEMORIAS DE UN GACETILLERO días que evoco dos poetas: Campoamor y Núñez de Arce, los cuales leían sus versos; no sólo en el Ateneo y en otros Círcu- los literarios, sino en Centros industriales y mercantiles. Así se explica que las obras de tales escritores se vendieran én ediciones copiosas y repetidas, y así taalínéti qiie los versos de Campoamor y de Núñez dz Arce se recitasen de memoria lo mismo en los cenáculos- artísticos que en los talleres. A; propósito de Círculos, el Militar se instaló en 1886 en el palacio de, Montijo, abandonado poco ha para ocupar uno propio. En la inauguración del mismo Centro, verificada el día 2 d. e Mayo, hablaron Moret, Silvela; el general Salamanca y... Gaste- lar. ¡Cómo- aplaudieron los militares! No faltará hombre novísimo, que exclame: ¡Claro, si Casí lar era un. retrógrado... Para hacerlas alegrías, quisieran algunos las penas reaccionarias del orador portentoso, del literato insigne, cuanto más alejado de la vida contemporánea, más grande, más digno de que se Je- recuerde y üore, sobre, todo al ver, cómo sigue desocupado el pedestal que mantuvo su escultura, A fines de aquel inolvidable mes de Mayo murió. D. Francisco Arderíus uño de tos actores más aplaudidos dé su tiempo. Era artista ingenioso, insuperable por su especialísima gracia, y aderiiás un caballero perfecto, que no confundía la vida social con las ficciones escénicas, al revés de lo que hicieron y hacen otros que, sin ser histriones ni cosa que lo valga, no jntefrumpen sus comiquerías en la; vida auténtica. Arderíus tuyo con, los bufos y dio verdadero iftipülso al arte lírico español. Fue muy estimado; aún me parece ver su solemne entierro, al que canourrkron, además de numeroso publico, elementos oficiales, entré; los que figuraba el entonces