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DE TODO EL MUN DO, POR CORREO, CABLE, TELEGRA. FO Y TELEFONO M DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELEGRAr FO Y TELÉFONO M EDITADO JPORhA EMPRESA PERIODÍSTICA c PRENSA ESPAÑOLA EN LA PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS había. Les había anunciado la judía qae éramosr españolas, y cuaado uno de aquellos proletarios me dijo que había íeído cosas de España, y fijándose en Pepa habló con calor de las mujeres de mi país, oiseio apagándose la luz eléctrica, y lanzó un grito Pepa, agarrándose a m espantada. Ftie un momento de pintoresca emoción; volvió la luz, se abrió la puerta, y el soldado, correcto, que había llevado mi tarjeta, dijo: -tes ruego que pasen. Atravesamos una sala grande, sin mas muebles que algunas sillas y máquinas de es- crilnr, y a la izquierda, en tfn gabinete chico, nos esperaba Trocky. Me rogó que tomara asiento en el único sillón de la estanda, frente a él, junco a una mesa despacho indicó a Pepa ei sofá, que completaba el sobrio mobiliario, y con voz agradable se expresó así en francés; -Conozco España; es un hermoso país del que tengo buenos recuerdos, aunque la Policía comme de raison me trató mal. He vis tado Madrid. Barcelona, Valencia. Mi amigo Pablo Iglesias estaba a la sazón e i un Sanatorio; -sentí dejar España. -Nuestra política es ía fintea que hacerse al presente. El mundo está hambriento de paz, y nosotros íeaemos la esperanza de que se haga, to la paz aislada de Rus a, 110 la general, la de todof los EL NUEVO MINISTRO DE INSTRUCCIÓN PUBLICA, SR. SILVELA (x) R ECIBIENDO LA FELICITACIÓN DE LOS EMPLEADOS OS LA MUTUAL FRANCO- ESPAÑOLA, SOCIEDAD QUE HA PRESIDIDO. (FOTO DUQUE) guardias de la entrada, paisanos armados, caliéntanse en una hoguera. Me preguntan adonde voy; respondo que voy a ver al comisario irocky, y me señalan con franco fH EL ANTRO DE LAS FIERAS ademán la escal nata. Penetro en el edificio, y en la sala contigua a un vestíbulo, donde II se desparraman Cuando hace cuatro días me decidí en se- eo sentados en grandes paquetes de papel, torno de una mesa creto de mi fami lia a ir al Instituto Smol- -rineros, tres soldados y dos jóvenesdos ma y, tina nevada densa y callada caía sobre que escriben. Rep to mi demanda dejudías, ver a San Petersburgo. Deseaba y temía ir- -por q lé no confesarlo- -al apartado lugar don- Trocky- -ministro de Negociosde. t- xtran j- ees los comda funcionan todas las dependencias r del- ros, que de el más interesante pañeros requisitos Gobierno popular. Como ño me atrevía a nos entreganLeni- n- y sin más papel timdos pedacillos de ir sola, ni otra personaalguna hubiera queel número del piso rido acompañaime, dije a la fiel gallega, brado con donde el compañero y el número Trocky trainseparable nuestr. a en estas penalidades, del cuarto que me que vin: era conmigo, pero sin descubrirla baja. Ruego tercero y indiquen el camino de aquel piso 1 objeto de nuestra salida... Obscuras las merezco la deferenc a aaquel número 67, y la calles, -resbaladizas como vidr os enjabo- día Sarah Ivanovna de quemuchachjta junados, completamente solitarias a aquella ella misma a los pisos altos. nos conduzca Son muchos hora- -iinco de la tarde- tras muchos tumya que í- ubimos bos hallamos un hwostchik somnoliento en los escalones, pánico cada unoque, aterrados auméntase 1 pescante del trineo. Extrañado de la di- los ojos, elelmantillínde Pepa, sobr- e la frente, caído reccicouque le daba y puesto buen precio a me dice en gallego ceirado: la carrera, atravesamos lobregueces y más lobregueces de barrios extremos, hasta dar- ¿Adonde- me- Mire que en un ed ficio enorme que sobresale de ca- aquí nos matan, a leva, señora? muy armacanalla está sacas y callejuelas adyacentes. Entre el da a m n me tembla o pulso. portón qué da a la. caite y el de entrada donprincipaf del edificio hay un gran espacio, de Nos dejó Sarah juntp a una puerta, mienla Guardia roja hacía centinela, y jardín- en otro tiempo, donde esperan los tras que pasaban mi tarjeta a Trocky- diaautomóviles del personal gu -craafvo. Los logué coa ¡a canalla muy armada que allí DE NUESTRA CORRESPONSAL A B C EN RUSIA