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y UN ACCIDENTE FERROVIARIO EN GUIPÚZCOA V v v. ESTADO EN QUE QUEDO EL TREN RECIENTEMENTE DESCARRILADO SOBRÉ ÉL. PUENTE- DE YARZA, ÉN BEASAIN. (FOTO AGUADO) defiende bien las pies de los que tienen que Vienen de Cormons, y se habla mucho hacer grandes marceas. Otros van calzarde quiénes son y de lo que han hedio. Sé que estos rehenes: -van á. ser internados en dos- con. unas tablas sujetas por. unas coalgunas fortalezas 6 penitenciarías, y mi rreas á la pierna. impresión es 1 que- estas gentes están bajo Apenas prisioneros, la mayor, parte, han; una capa de misterio poco, agradable. pedido pan, siempre pan, y 16. fian... recibido hasta la saciedad. En el viaje, los D B F R A N C O FRANCHI. que consiguieron hacerse entender con los V é r o í i a -J u n i o 19- 15. soldados que, los custodiaban, han charlado ampliamente y han sido tratados con humanidad; más aún, con caridad, porque MAPAME BÉBTHA nuestros buenos infantes no conocen él odio... contra los vencidos y desgraciados. Y HEBB TRÉBITSCH Estas columnas de prisioneros serán alejadas de la zona, dé guerra y concentradas ¿Quién, qué. haya vivido en Londres no en los campos del Sur de Italia, -donde la ha conocido: á mádáme Bertha? Los paconcentración acaba de ser prep arada. De seantes de- Hyde Park se detenían sieniprc otros campos serán trasladados á la isla q: ue. ella pasaba en su carruaje, al trote de de Cerdefia. Muchos. prisioneros serán desus, caballos grises, con su traje de mirirjadicados á trabajos agrícolas e n l a época de que, su: bonete- sujeto por un lazo rosa, en N las, cosechas próximas. forma de barbuquejo, y sus cabellos- -ó. los Primeramente se había pensado emplear qabellbs. de quien fueran- -rizados -en. tiraá los médicos prisioneros en los hospitales buzón. Hádame Bertha tenía una tienda de h e r i d o s pero se ha: renunciado suesteV rde: antigüedades y un instituto de belleza. proyecto. Los médicos serán concentrados, En. et: instituto de belleza se dedicaba á. recomo los otros, y podrán- ejercer su arte jíivenecé r señoras, y en la tienda de antisaludable en los campos de concentración. güédades, á envejecer cuadros, porcelana? no en otros sitios. E s una medida prudente. muebles, esculturas... Ella misma, con su A B C EN LON DRES REHENES Una columna- ds prisioneros acaba de. -ser conducida á la estación ferroviaria de Botta Vésc óvo a -Verbn y! conducida desde allí á Florencia, á Árezz o y á Grosseto. Son unos 40. No son prisioneros de guerra; son rehenes. Se les trata con alguna dureza diferente de la acogida cariñosa que se dispensa, á los, soldados prisioneros. Estos son diMeSi Custodiados, con. centinelas de. visita entre los carabihieri, rió. pueden comunicar con nadie, y: además seies- obliga á guardar silencio. Entre: e t- á extraña caravana hay algunas mujeres. traje de miriñaque y sus mejillas tan ar- tísticamente sonrosadas, era una. admira ¡ble restauración. Los periódicos publicaban frecuentemente su retrato, y ciando él público se cansaba de verla en su carruaje, eritoncesella. se hacía conducir, por Hvdé Park en: una. sillarj- de; mano y adquiría una nueva popularidad. -Ganalja sumas in- gentes. Lo- mejor de Londres iba á su- ca- -sa. Madame Bertha, vestida de miriñaque, repartía entre, láí. más alta sociedad londinense, sonrisas, tazas de te, frases amables ó ingeniosas, pasteles, flores y cigarrillos turcos- El mueble más- precioso de. su alcoba era. un ataúd, forrado de satén rosa. bituarse á pens a- r en la muerte síñterrox, y no faltaban invitados que, en vista: de esto, la consideraban una. mujer extraor- diñaría. Pero madame Bertha, se llarrfaba Bertha Trost. Es decir, que no era Jinglesa. Era austríaca, y el. Gobierno la ha expulsado, como espía Parece que, átcambio dé sus. s ecretos de belleza, ella sabía obtener dé la clientela secretos navales ó militares de, gran importancia. Hace dos días qué. acom- panada de un. deteqtíve, madaiiie Bertha. abandonó Inglaterra. Ya río volveremos á ver en Hyde Park sü figura pintoresca y arcaica, su traje de miriñaque, -su bonete con cintas rosa ni; sus cabellos; -ó los cabellos de quiéri fueran- -rizados en tirabuzón... Y, al mismo tiempo, que. la historia de madame Bertha, los periódicos publican la historia de Trebitscb Lincoln, otro espía. Trebitsch era un judío húngaro. Su prii. icra conversión fue del judaismo al cristianismo Trébits ch se hizo cristiano y. cu. ra: Sü. segunda, conversiónv fué de ía n: vción lidad húngara á la i. nglesa; Trébítscli sé hi o ingles y miembro del Parlamento. Últimamente, Trebitsch- quiso ser dos cosas: espía de. Inglaterra para Alemania y espía de Alemania para. Inglaterra. Estás dos: cosas, que son, en realidad, perfectamente compatibles, y hasta se. compíetan laguna á la otra, produjeron, sin embargo, la; ruina dé Trebitsch, quien tuvo que escaparse á América. El mismo nos cuenta sus. aventuras en un magazine de Nueva York, -aventuras que reproducen todos los periódicos ingleses piará indignación del púb ico, y, en especial, de los lectores de 1 Y p o r h o y rio. h a y m á s h i s t o r i a s d e e s p í a s Madarne. Bertha decía, que había que ha- Juxio CAMBA, Londres, Junio. 1915 ííi iinriTnrniin nnTErnim tfiiimmTF- rtmnianirtrn- pi