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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO M i T 1i rwiWLflfimirT. lr -ilfw DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO EDITADO POR LA EMPRESA PERIODÍSTICA PRtiNSA ESPAÑOLA SIETE NACIONES EN LUCHA LA RECONQUISTA DE LIEJA. -TROPAS INGLESAS EN BÉLGICA. -LOS FRANCESES EN ALSACIA. -TOMA DE MULHOUSE. -MONTENEGRO A LA GUERRA. -HOSTILIDADES EN EL MAR El balance telegráfico de ayer fue por completo desfavorable para los alemanes. Una no a oficial facilitada por el ministro de la Guerra belga continua que el jueves lograron las tropas de! Kaiser entrar en ía ciudad, pasando entre los fuertes del campo atrincherado; pero el viernes tuvieron que abandonarla. Una división belga que llegó de refuerzo no tuvo que intervenir, por haber evacuado ya la ciudad los invasores Igualmente está confirmada la peticióndel armisticio, el desembarco de tropas inglesas en territorio belga y L entrada en a él de tropas francesas. Contra estos elementos de refuerzo, el Gobierno alemán no tendrá más remedio que acumular á su vez enormes masas, y convertir Bélgica, al menos por ahora, en campo principal de las operaciones Si la eventualidad no estaba prevista por el Ei- tado Mayor alemán, la heroica resistencia de lo- belgas. con las con ecuencias que ha aportado, bien puiíera torcer el curso de la guerra. Si lo estaba, preparémonos á mayores sorpresas todavía. Además de la entrada de los franceses en Bélgica, todas las noticias particulares recibidas á primera hora de la noche coinciden en que también entraron por el Luxemburgo y que han invadido la Alsacia y! á Lorerla, de- pués de derrotar en escaramuzas y pequeños combates á todos los destacamentos de tropas alemanas que se opusieron á su avance. Todas estas noticias son naturalmente de or gen francés, y, por lo tanto, nos limitamos á recogerlas sin garantizarlas. Por escrupulosa que quiera ser la selección que hagamos, para garantizar al público la absohiw neutralidad que desde el primer día nos hemos propuesto mantener, no hay modo humano de orientarse en esta tremenda confusión de noticias en que lo verosímil se mezcla con lo absurdo, y lo tendencioso con lo racional Las informaciones se repiten, se contradicen, se rectifican, y después de rectificadas vuelven á aparecer de nuevo en su forma primera Xoticia hav, como la de ese famoso escuadrón de huíanos que penetró audazmente en la calles de Lieia y fúé destrozado por los defensores de la plaza, que v ene rodando hace tres días por lo hilos de telégrafo, sin haberse puesto en claro todavía en qué momento del combate debe colocarse. Con esta confusión de la información francesa contracta notablemente el silencio absoluto de austríacos v alemanes Vs indudable que si se lo propusieran podrían hacer llegar hasta nosotros las noticias que les interesaran, puesto que todavía disponen para ello de comunicaciones expedita- Pero parece que no les interesa. Es más, diríase que entra en el objetivo de sus planes mantener el secreto de sus actos. Sigue inspirando gran curiosidad la actitud de Italia. A pesar de todas las declai aciones oficiosas y aun oficiales hechas por el Gobierno de mantener una absoluta neutralidad en el actual conflicto, no pasa un día sin que sus periódicos y su corresponsales nos dejen entrever una duda acerca de lo difícil que ha de ser en la realidad hacer este propósito efectivo. Hoy mismo, según telegrafían de Roma, dice el dómale d italia que ha llegado una hora muy grave para Italia Es oportuno recordar los artículos del Convenio au- tro- aleman de 1879. reproducido en las e tipulaciones de la Tríplice, que se refieren al casus fa- dens: Artículo i. Si uno de los Imperio aliados llegase á ser atacado por Ru ia los dos contratantes quedaran obligados a ayudarse con todas sus fuerzas militares y á no pactar la paz sin acuerdo común. ArticHlo 2. Si uno de lo dos firmantes es atacado por alguna potencia, el otro se obLga, no sólo á no apoyar á la agre fora, sino á observar una benévola neutralidad. Si deípués la potencia agresora estuviese aliada á Rusia, Lien en forma de cooperación activa ó bien con medios militares que amenacen á la aliada, entrará en vigor el articulo i. y la guerra será conducida en común á la terminación, también común, de la contienda y á la realización de la paz. Europa, que constituyen la transición ó la fronteía entre el mundo moderno y el mundo antiguo, entre la libertad de nuestro continente y el despotismo asiático ó la plena barbaiie africana, que oscilan, inconstituidas y tumultuosas, entre las soliciaciones de su atavismo de tribu y la atracc ón de la vida nueva, tan sólo ahí tienen oue hacer las armas, y sólo en ese sentido, es decir, de espaldas al núcleo centra! centellea la espada, ensanchando el ya vasto cí culo de la razón y de la luz. ¿Qué son ahora- -seguían pensando- -ni qué pueden ser las guerras más. que siir. iple cuestión de gendarmería, simple función de policía internacional, por medio de las cuales Europa desconeestiona y despeja el anulo que la envuelve, como vigila y reduce e! hampa de los suburbios en ¡as grandes cuidades? Así en los Balkanes, en Turquía, en Egipto, en Túnez, en Argelia, en Marruecos. No hav cuidado ya de que esa Europa. la verdadera Furopa, vuelva contra su propio corazón el acero íratric da... Oíamos hablar á todas horas, eso sí, de preponderancias alarmantes y de armamenf os fr. bulo os é ínsos en bles Repetíale im día v otro que. para lnc; late- ra. ex stía una cuestión de eiuil brío mediterráneo enlajada con otra 1 de supremacía naval: que F- rncia mantenía latente v al rescoldo I jns s del f desoni e: que en el centro v en el N ordes e de Europa, una porción de pueblos oprimidos v de ra 7 ns descuartizadas por vecnos poderosos tendía á la agregación ó á la segregación, sei m las leves de su afin dad; que, en fin, de esas afinidades y repulsiones de razas surgían las resultantes primarias del pansfermanismo y del paneslavismo, con el problema de la hegemonía para las naciones cabeza de uno y otro. Pero jcómo sonaba realmente todo esr en los oídos de la multitud y en especial de la española? Pues como una monserga incomprensible, ó, á lo sumo, como una colección de temas abstractos para uso. de los ajedrecistas de la diplomacia v el mapa europeo, como un índice de asuntos y ejercicios teóricos á desarrollar en la Revue drs Deux Mondes ó en cualquier otra de e trntesria v organización militar. Se hablaba á menudo de conflagración de movilizaciones, de apresto inmediatos El espiona ic la traición la venta de ecretos concernientes á la defensa nacional, eran la comidilla obligada de todos Ins meses. Alguna vez el horizonte se obscurecía v de la nube parecía próximo á descargar el El ensueño de 1 a paz DESPERTAR HORRIBLE Cuarenta años de paz ininterrumpida en el genuino solar de Europa, cuarenta años de progresos inauditos y de continua internacionalización, habían adormecido al mundo, poco á poco, en la creencia ímima, sentimental, infusa, de que esa paz no era ya un estado aparente, sino un estado defnit vo. I a guerra- -pensaban cas! todos- -ha restrinado de una manera extraordinaria el campo de su acción posible. Se aleia cada día más del área sometida á la suprema cultura. Tan sólo en los paises excéntreos ó tangentes al foco vivo de la civ; ización hav espac: o para la lucha: tan sólo en esis nacionalidades que forman el arrabal de