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D B T O D Q EL MUN- DO, POR CORREO, CABLE; TELÉGRAFO Y TELEFONO tg DE TODO EL DO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO M EDITADO POR LA EMPRESA PERIODÍSTICA PRENSA ESPAÑOLA S TRAGED 3 AS DEL IMPERIO AUSTRÍACO DOS ATENTADOS EN SARAJEVO. -AL IR A UNA RECEPCIÓN: UNA BOMBA. -AL VOLVER A PALACIO: CINCO TIROS La tragedia EL PRIMER ATENT A D O. UNA BOMBA DE DINAMITA. NUMEROSOS HERIDOS. LOS ARCHIDUQUES, ILESOS Viena 28, 4 tarde. Según comunican de Sarajevo, capital de Bosnia, en dicha población han sido hoy víctimas de un atentado criminal el archiduque heredero del Trono de Austria, Francisco Fernando, y su esposa, la condesa Choteck de Chotkowa, duquesa de Hohenberg. El hecho, al ser divulgado en esta capital, ha causado una enorme consternación. La noticia del doble asesinato fue dada á conocer al público por los transparentes de los periódicos, y muchos de éstos publicaron hojas extraordinarias con los primeros despachos recibidos, que á los pocos momentos eran arrebatados de manos de los vendedores. Aunque, como es de suponer, dado lo terrible del caso y la precipitación de los primeros momentos, faltan muchos pormenores relativos á la forma en que se perpetró el atentado, el relato telegráfico trans. mitido desde Sarajevo da idea muy completa de toda la magnitud de la tragedia. Hallábase anunciada para la mañana de noy, en el Ayuntamiento de Sarajevo, una recepción en honor del archiduque Francisco Fernando y su esposa. Huelga decir que la presencia de los dos augustos personajes en Sarajevo había despertado interés vivísimo, y, por lo tanto la recepción de hoy era esperada como una verdadera solemnidad. Teniendo en cuenta estas circunstancias, el vecindario en masa se había echado á la calle de de muy temprano para presenciar el paso de la comitiva desde el Konak, palacio en el que se alojaban los archiduques, hasla el Ayuntamiento. El travecto que separa estos dos edificios es relativamente corto, y esto ha contribuído á que, tanto en las calles del itinerario como en el puente sobre el Miljachka. se agolpase una ávida multitud para contemplar al archiduque Francisco Fernando y á su esposa. Estos saüeron del Koríak en un automo- vil descubierto, al que seguían otros, ocupados por algunas de las autoridades y por las personas que constituían su séquito. Cerca ya del Ayuntamiento, y cuando la comitiva avanzaba lentamente y entre las aclamaciones de la multitud, un hombre se abrió paso entre las filas de curiosos y arrojó sobre el primer automóvil un objeto voluminoso y pesado. Este fue á caer cerca del archiduque, quien, dándose cuenta perfectamente del riesgo que corría, tuvo la serenidad suficiente para erguirse en el asiento y para desviar con su brazo aquel objeto, que fue á caer en el suelo y junto al automóvil que seguía detrás. La bomba, pues tal era el objeto que había lanzado el criminal, hizo explosión y sus cascos alcanzaron al conde Bosswaldick y al teniente coronel Merizzi, ayudante de campo del archiduque, que resultaron heridos gravemente. Además, resultaron heridas otras seis personas que se hallaban próximas á aquel lugar. El espanto y la confusión del público fueron enormes; las gentes corrían en todas direcciones, cayendo al suelo muchas personas, algunas de las cuales resultaron contus- onadas. La misma serenidad del archiduque, que desde los primeros instantes hizo gala de una sangre fría á toda prueba, contribuyó poderosamente á que el pánico cesara, y el público reaccionó pronto y prorrumpió en entusiastas vítores y aplausos. DETENCIÓN DEL CRIMINAL. SE CELEBRA LA RECEPCIÓN V ena 28, 4 tarde. Algunos agentes de Ponda, los compañeros de los oficiales heridos y algunos curiosos corrieron en persecución del criminal, y éste quedó detenido. Merced á la confusión que se produjo había conseguido huir á poco de lanzar el explos vo, y con objeto de ponerse en franquía, habíase arrojado al río Miljachka; pero esta estratagema no le dio resultado y fue capturado. Era tal la indignación del pub 1i co, que costó gran trabajo á los agentes poder substraer al detenido de las iras de la multitud, que á toda costa le quería linchar. Llámase el criminal Kabrinowit, tiene veintiún anos de edad, es tipógrafo de oficio y es natural de Trebinje. Una vez restablecido el orden, el archiduque se opuso á que se suspendiese la recepción, como por alguien se había indicado, y el cortejo continuó su marcha hacia el Ayuntamiento, donde e acto se verifico con gran brillantez. Las autoridades, los miembros de las diversas corporaciones y cuantas personas concurrieron á la recepción felicitaron ai archiduque y k su esposa por haber sihdo ilesos EL SEGUNDO ATENTADO. CINCO TIROS DE REVOLVER. FALLECIMIENTO DE LOS ARCHIDUQUES Viena 28, 5 tarde. Una vez terminada la recepción, el archiduque Francisco Fernando y la condesa Sofía volvieron á ocupar el automóvil para trasladarse al Konak. La multitud prorrumpió en entusiastas aclamaciones, que se repitieron sin cesai, como si con ellas quisiera desagraviar al príncipe por el cobarde atentado de que había sido objeto y demostrarle xsu simpatía. Los archiduques habían rogado que no se extremasen las precauciones, á fin de que el pueblo, que deseaba saludarles con sus aplausos pudiese acercarse al vehículo. De repente, un joven empuñando una pistola Browning, llegó hasta el automóvil é hizo hasta cinco disparos, primero sobre el archiduque, y después sobre su esposa. El primer disparo atravesó la pared del automóvil é hirió á la archiduquesa en el vientre, p 4 el lado derecho Al mismo tiempo que ésta caía desmayada sobre las rodillas de su esposo, un segundo disparo alcanzó á éste en la garganta, seccionándole la carótida. El archiduque perdía á su vez el conocimiento pocos momentos después. Sin pérdida de momento, los dos heridos fueron trasladados al Konak en donde se les prodigó todo género de auxilios. Desgraciaadmente, todo ello resultó inútil, y los dos esposos sin haber podido recobrar el conocimiento, fallecieron á los pocos momentos de llegar al alacio. Mientras tanto, el asesino había caído e n poder de la Policía, y los agentes, lo mismo que la vez anterior, tuvieron que realizar esfuerzos inauditos para evitar que