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A B C JUEVES t i DE MAYO DE 1914. EDICIÓN i. PAG 5. DE INTERÉS GENERAL NUESTRA FACCIÓN EN MARRUECOS X -V- A los que verdaderamente sienten de ana manera patriótica y alta las graves cuestiones nacionales, no puede menos de apenar. tís la lectura de muchos per. odíeos, ai ver cómo anteponen las pequeñas conveniencias de la política al ínteres g. neral de la Patria. Problemas que, como el de Marruecos tan honda y tan directamente afectan al decoro y al porvenir d la nación, se ju gan y discuten con arreglo al criterio de La embajadora de Alemania, princesa de partido y á la utilidad de la causa que representan y defienden. Si no fuese así, ¿có- Ratibor, presentó sus respetos á la Reina mo sería posible que en las actuales cir- doña María Cristina. cunstancias hubiera tenido tan mala prenLa infanta doña Paz ha sido obsequiada sa el discurso grandilocuente de D. Melciuiades Alvarez mas admirable aún por su con una serenata por lo obreros que consíondo que por su forma, con ser esta digna tituyen la rondalla del Círculo Católico de de los más excelsos oradores? San Isidro. La crítica hecha por el Sr. Alvarez de nuestra acción en Marruecos ha sido, en general, justa y acertada; las soluciones propuestas, razonables, prácticas y factibles. Celebramos por lo tanto, mucho coinCidir en esta ocasión con el jefe de los reformistas. Como él, creemos, en efecto que nuestro protectorado en Marruecos exige: Primero. La aecón comb nada de la política y de la fuerza, estando ésta subordinada á la primera. KOTAS RÁPIDAS Segundo. El nombramiento de un alto comisario civil, cuva acción diplomática permita á los cabileíios llegar al convuiciM A D R I D AL D Í A miento de que somos protectores y no conNo porque el desfile de estimab es isidros qu stadores. Tercero. Que este altp comisario dependa se baya iniciado Madiid se ha quedado directa y exclusivamente de la Presidencia tris. e y cariacontecido. El tiempo hace por del Consejo de ministros, para evitar el la villa lo que una madre haría por un hijo. dualismo y la confusión que actualmente! ¡Qué bella es la primavera... cuando lo! es! Y ahora lo está siendo á ped r de boca existe entre los varios ministerios. Cuarto. Condicionar y restringir en tal de poeta melenudo y modernista. La genforma las recompensas militares que sólo te disfruta de este cielo y de esta tem sean conced. das por mér- tos extraordina- peratura, que son una bendición de Dios, rios y no del modo y por los procedimientos s n preocupaciones de ningún género. Hay que ver esos tranvías, que porque llegan con que ahora se otorean. Esto creemos, coincidiendo com D. Mel- hasta las puertas del Retiro, donde se cequíades Alvarez en la mayoría de sus pun- lebra el concurso de perros, y á ¡a F oriios de vista. Y observe el jefe de la agru- da, bajo cuyas alamedas exhibe sus labopación reformista que somos nosotros, ami- res la industria lechera, llevan unos cargos y defensores entus astas del Ejérc to icles que rezan Expos ción canina Excuando fue injustamente ultrajado con mo- posición de ganados s; n que á los mutivo del fusilamiento de Ferrer v de les chos pasajeros que conducen les mortifique sucesos 1 de Cullera los que hacemos nues- la idea de que los cartelitos citados den tros cas todos sus Juicios y palabras. Y apariencias de Exposiciones á los vagones observen también cuantos nos acusan de en circulación. poéticas parcialidades cómo A R C va deUnas Asambleas terminan sus labores; mostrando, no con palabras, s no con e pero otras anuncian el com enzo de las c testimonio irrecu ab! e de los hechos que suyas. Ayer clausuró sus sesiones la de la no ha pertenecido, n. pertenece, ni perte- Cruz Roja con una solemne en el paranecerá iamás á partido ni fracción alguna. ninfo de la Universidad. Por la tarde, los A 1 C es únicamente un ncriódico español, asambleístas fueron al Parque del Oeste á que ha puesto v pondrá s empre todos los I depositar una corona sobre el monumento medios de acc ón y propaganda de que dis- i erigido en honor y memoria de los mártires pone rara honrar y ser útil y provechoso á j de las guerras coloniales. su Patria. S El Rey marchó por la mañana á Valla dolid y regresó por la noche después de j hiber visitado la Academia de Caballería, DE LA CORTE i En la noble ciudad castellana alcanzó Su Maies- ad una acogida muy expresiva, LA FAMILIA REAL j El pres den -e del Consejo estuvo retiraLa Reina dona Victoria recibió ayer en do todo el día por padecer una mdispos audiencia á las marquesas viudas de Bu- 1 cion que por fortuna, no es grave. El misianos y de. Martorell, á la condesa de la! n stro de la Gobernación manifestó que el Corzana con su hijo e duque de Albur- conflicto marítimo seguía en pie. sin nueqi erque; á la superiora de las Damas Ca- vos pesimismos; pero también s n los optequistas, doña Dolores Sopeña; á la con- t mismos exagerados que las informaciodesa de Afarés, á la marquesa de San feli- nes de la mañana acogían. ces de Aragón, á la señorita doña María El interés político estuvo concentrado en Lu sa Silva y á doña Esperanza Alvarez. la sesión de Congreso. La del Senado fue muv breve. l a de la Cámara popular reLa Reina doña Victoria visitó aver la vistió, como la del día anterior, mucha soExposición Canina, instalada en el Retiro. lemnidad, por 5 a calidad de los oradores Fue recibida á los acordes de la Marcha Real, que ejecutó la banda de la Exposicion, por la Junta organizadora del COÜcurso. Su Majestad recorrió detenidamente las diversas instalaciones, admirando los ejempiares en ellas expuestos y se deíuvo deiante de la jaula que conien- a c ¡ejemplar presentado por S. AL e ¡Rey, un soberbio basset de ¡a más pura raza, que con razón llama la atención de los inteligentes. La Rema permaneció en la Exposición una hora, siendo despedida con los mismos honores que á la llegada. llamados á intervenir. El discurso de ay r fue del Sr. Cambó. También el orador catalán dijo verdades como puños. La Reina vis ló la Exposición canina, cuya clausura se avecina, con gran contento de! os canes expuesto Por los Tribunales, la noticia de haber sido condenado el diputado radical señor Azzati. Informes de los hilos: que la situación de Méjico, capital, es muy d fícil, por la agitación revolucionaria que reina en los. alrededores. Tampoco la situación de Durazzo, capital de Albania, y la de su nove Soberano son muy tranquilizadoras Una reunión de estudiantes de Farmacia, en la que no prevaleció, ciertamente, la armonía; otra de escolares de Veterinaria para renunciar á sus estudios porque el ministro de Instrucción no ha dado sa tisfacción á sus asp raciones. Por la noche, beneficio de Margarita Xirgú en la Princesa, con la representación de un arreglo del drama Salomé. COSAS DEL DÍA POR HABLAR LO QUE LLEVA EL CORREO Inapreciable Alifonsa: Te digo que este Madriz tie que ver más de lo que paice. Yo no sé lo oue será París de Francia ni las Américas; pero desde aura puó júrate que más que esto no puen ser. Pus sabrás que los amigos me llevaron ayer tarde á una posada que le llaman el Palazote; y bien puesto que está ese nombre, ¡rediez! porque aquello es más aparente que un palacio. De lo cay allí drertío, no podría espl cate na, porque entoavía me paice que lo estoy soñando. Se emprencipia por entrar por una puertecica que da gúeltas y gúeltas y no sabes cuándo sa! ite de ella. Y aiuego pasas á unos salones con colúm ñas que paice una ir; jesia, y te metes en un cuarto con muchos cristales, y el cuarto echa á andar pa arriba, y... vaya, cay mucha brujería por este Madriz. Lo que no me cabe á mí en la caeza e que aquello se a una posada; porque es lo que yo digo: ¿ande demonios meten all; los carros y las caballerías? Con tanta alfombra, por juerza tien que empuercarlo to y por aquellos salones no vez una pizca de pienso ni un grano de cebada. Güeno, pues sabrás que del cuartico d los cristales sa imos p a un pasillo mu largo, ande había muchos mocetes vestios de colorao y nos entremos en otro cuarto, ande conocí á ese Belmonte que mete tanto ruido y que es torero y que está de posada en el Palazoie. El hombre no se menea de la cama. Allí lo vi cuasi tapau entre un montón de cartas y otro de telegramas y otro de colillas y otro de amigos. Es uñ chiqu lio, propiamente, y mu simpático, y me dio la mano y to y me preguntó por Ja familia. A la cuenta te debe conocer á ti, aunque no me habías dicho na. Lo que no se me alcanza es por qué icen que es finomeno. El chico al ipaicer, tio tie más que una caeza y dos brazos, al igual que tú y que yo. Las piernas no se le veían, porque ya te digo que estaba acoslau; pero pue que tenga cinco ú eis y sea por eso. De toas las maneras, no hay ni comparanza con aquella chica que estuvo en el pueblo por! as fiestas dal año passu y que tenía más barbas que un capuchino y dos esparavanes en una oreja. i Aquélla sí que era finomena, y no hacía hab ar tanto á la gente! Digo yo si Je llamarán finomeno á este hombre porque es