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B C MIÉRCOLES i3 DE NOVIEMBRE DE I 9 Ja. EDICIÓN i. PAG. 10. dad que es de suponer, la Reina doña Cris- EL PRESENTE HUMERO CONSTA M tina y la infanta doña Isabel. El Rey ordenó que fueran suspendidas todas las audiencias. También estuvieron en el minitserio el príncipe D. Luis Fernando de Baviera y los infantes D. Carlos y D. Fernando, que, lo mismo que S. M. el Rey, fueron acompaPlatería M. Espuñes c ñados durante su visita por los ministros. S. E N C Los Sres. Maura, La Cierva, Moret, general Marina, González Besada y otras distinguidas personas también desfilaron ante Esta Casa presenta los objetos de píate. ría más variados, más nueres, más artístl el cadáver. eos y más económicos. Al atravesar el Sr. Maura por la Puerta TODOS DE PLATA DE del Sol entre los grupos, fue objeto de una entusiasta ovación. LA VIUDA ANTE EL CADÁVER TTos, garganta, pastillas Caldeiro, 1,50 pesetas A las cuatro y media de la tarde entró en Gobernación la señora viuda del presidente, acompañada de su sobrina Amparo OABKETAS y de D. Julio Saint- Aubin. Catálogo gratis La emoción que la yista del cadáver produjo en la esposa fue enorme. Conmovidísima, se arrodilló llorando. Los que momentos después entraron en la habitación, querían á todo trance separar á la señora del cadáver; pero todo esfuerzo y todo razonamiento era inútil. Con la señora de Canalejas entraron en la estancia los Sres. Roca, Urrutia, Zancada, el conde de Pinofiel y el secretario de la señora viuda del Sr. Canalejas. EL TRASLADO AL CONGRESO Antes de las once de la noche doble hi IiAMPARÁS V INTENSIVASlera de público formaba amplia calle en la Puerta del Sol para presenciar el paso de la comitiva que había de acompañar los restos del nunca bastante llorado presi- dente del Consejo de ministros. Alcalá, 128, Madrid. Orfebrería religiosa ei -N A las onqe y media la puerta del minis- oro, plata, Plata Ibérica y metal dorado; terio se abrió de par en par. El público, seguro, administrado p e r i l ante la presencia del féretro, guardó pror mismo, Mil pts. rentan 50 a l fundó silencio. El acto fue conmovedor. Infs. gtla: La Abrían la marcha cuatro números de la mea. 6. C S. Jeróni. Cooperaci 6 n 10 á 12 S i 14. Casa la mus a- atigii ¿fuerza de Orden público de Caballería, al EL REY EN GOBERNACIÓN. mando de tm cabo. Después iba una sección OTRAS PER SO ÑAS REA- -de la Benemérita, de Infantería, con tercerolas. Seguían los porteros y ujieres del LES. MAS VISITANTES Senado, Congreso, ministerio de la Gober- El v idaje Barreré, de Parfs, h a conseguid nación y otros centros oficiales, con hachocabeza de todos loa bragueros Al tener el Monarca conocimiento de lo nes encendidos. Después, el féretro, llevado 1 ponerse á la Tiene establecidas 80 sucursal del mundo. ocurrido en la forma que ya hemos relata- á hombros de diez diputados, que se rele- les en Europa y hoy es el único adoptado Ho, profundamente emocionado, pero dan- vaban ele trecho en trecho. por el Ejército francés. Sucursal de Madridg ido pruebas de una gran entereza, decidió MONTERA, SS Presidían el duelo el conde de Romanotrasladarse inmediatamente al minsiterio de nes y todos los ministros, en pos de los a Gobernación. que marchaban diputados, senadores, altos Así lo hizo, acompañado del, marqués de funcionarios y una avalancha inmensa dé Ja Torrecilla y del general Aranda, que era admiradores y amigos cTel ilustre finado. Últimos modelos de París. Echarpes, 1 ayudante de guardia. En 1 automóvil del En todo el trayecto el público era nume- inedias gran novedad. Sefe superior de Palacio- -pues no quiso el rosísimo, y en todos los edificios rebosaban Monarca esperar al suyo- -se dirigió Su de gente los balcones. Majestad al ministerio. Al llegar la comitiva al Congreso, inten- El Rey, muy sereno, permaneció cerca. SEVERIANO. -7, CARRETAS, 7. ¡Be un cuarto de hora ante el cadáver de su 1 taron penetrar en la Cámara infinitas personas pero severas órdenes, transmitidas primer ministro. á la Benemérita y las fuerzas de Orden Conservas Las Palmas La escena fue hondamente conmovedora, público impidieron satisfacer este deseo de í impresionó vivamente á las pocas perso- rendir el último homenaje al Sr. Canagas que la presenciaron. lejas. es el mejor digestivo. Al ver al Sr. Canalejas, exclamó- el SoNo obstante, eí público formó rápidaSerano mente doble cordón en las aceras del Con. ¡Qué horrible es esto! greso, esperando penetrar en la capilla arAlgunos colegas refieren qué en aquellos, diente una vez que fuera permitido. En el centro del salón, sobre sevtia y IIH momentos se hallaba presente el jefe su- La admiración al infortunado presidente josa cama imperial, descansa el cadávefl périor de Policía, Sr. Fernández del Llano, quedó bien claramente demostrada con el del Sr. Canalejas, dentro de un féretro des y que al pedir antecedentes de lo ocurrido, 1 acto espontáneo que anoche hizo el pueblS caoba con herrajes de plata. exclamó: Durante toda la noche han velado ei cadá madrileño ante sus restos. -Pero ¿y la Policía? ver de Canales. EN LA CAPILLA ARDIENTE jas, las personas de la familia ilustre pre- s varios amigos íntimos del El Rey entró y salió del ministerio por la puerta de la calle del Correo, y á la sin E Isalóñ de conferencias del Congreso sidente del Consejo y algunos periodistas -Jida fue objeto de una calurosa ovación. Dan guardia de honor varios alabar. lía sido convertido en capilla ardiente. Los aplausos y los vivas siguieron al áu- Las paredes y el suelo están cubiertos deros. íomóvil hasta que éste penetró en la calle por paños negros; crespones del mismo coijesde anoche hay numerosas personas del Arenal. lor enfundan las tres grandes arañas y los formando fila en la calle para entrar en la El Rey volvió afectadísimo al regio AI- focos eléctricos; en las cuatrq chimeneas capilla ardiente, cuando hoy le sea perrnw tMpal i c contmlajJadáÉ ísázar, donde le aguardaban, con la ansís s teJe n Qau fe ZÁIIS Canalejas, acompañada dé todos sus hijos. La escena fue emocionante y dolorosísima para la cuñada y sobrinos del presidente. Análogas escenas se produjeron al llegar los Sres. Alonso Castrillo, Gallego (D. Te, sifonte) Armiñán, Quirós, Prutos y otros íntimos del finado. El Sr. Navarro Reverter sufrió una congoja al contemplar el cadavers y después de asistido por algunos médicos, fue trasladado n un automóvil á su domicilio. El Sr. Barroso también se indispuso ligeramente. Fue tanta la gente que acudió al ministerio de la Gobernación en los primeros momentos, que hubo necesidad de cerrar las puertas del edificio y reforzar los retenes de la Guardia civil y del Cuerpo de Seguridad que prestan servicio en el intejrior del mismo. LAS HERIDAS DEL PRESIDENTE- Los doctores Rivera, Maestre (D. Tomás) Cal, Bejaranb, Martín Salazar y otros reconocieron el cadáver, y después de lavar y examinar las heridas, comprobaron que la muerte había sido instan, iánea. El proyectil, como hemos manifestado, íenía su orificio de entrada por el lóbulo ¡de la oreja izquierda, y, atravesando la región mastoidea, salió por la misma región Sel lado derecho. El orificio de salida- estaba en sitio un poco más bajo que el de entrada. La herida era mortal de necesidad. r El escultor D. Manuel Garci- González tacó la mascarilla del finado, y después de lavado el cadáver y despojado de las ropas que llevaba al ser cometido el crimen, fue prestido por algunos de los íntimos del presidente con el uniforme ú ministro, y enterrado en lujoso ataúd de palo santo, Con herrajes de plata, que fue depositado gobre la mesa central del salón. 24 Calle de Sevilla, núm. 2 JOYERÍA DE I G D i U NEGRITA