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A S C MIÉRCOLES ¿7 DE DICIEMBRE DE igii. EDICIÓN i. PAU. 1 tD. Ricardo León, prosista y poeta deíanftla estirpe española, unirá con este precioso JijbrO de versos un nuevo lauro á los. muchos Ijú é sus obras anteriores le ganaron. PASATIEMPOS ¿CONSUELO OjAMENAZA? Juanito Hora desesperadamente. La hermana mayor, para consolarle, le dice: -No llores mas, chico. Verás, voy á tocar el piano para que calles. -No, por Dios, no toques, que ya no lloro. CHARADITA, POR NOVEJARQUE EL OCASO DE LOS REYES -Eu el pueblo de la Poveda, y en la f ábri 4 ca. dé azúcar allí establecida, ha ocurrido; una desgracia. Solución al acertijo músico- náutico: Paulino Parrilla, de veinte años, naturaí (SOL- LA- DO) de Vallecas, hallábase en el departamento de calderas. Un casual desprendimiento det SOLLADO tubo de conducción de agua hirviente hiztf que el muchacho se asustase, y para po- nerse á salvo, dio un saj o desde la platafor 4 IV ma en que se encontraba al, suelo, con tan? Era una señora gruesa que. representaba mala fortuna, que fue á caer bajo el cho- unos sesenta años y vestía abrigo y- qquiüa. -rro de agua hirviendo, y sufrió tan gra- negros blusa color café y falda az. til. En la ves, quemaduras que falleció? pocas horai La biblioteca de la Asociación valencia mano llevaba un bolsillo de piel queiconte- d e s p u é s ...lia de Caridad inaugura: sus tareas: editoria- nía algunas monedas de platar y cobije; dosDel hecho dióse: cuenta al Juzgado coles publicando este libro de D. Jesús Bár- cajas de metal, una con un papel de (agujas, rrespondiente. jtrina. Cuasi es una novela de corte morali- y otra con unas tijeras y un alfileteifó. zante, escrita para afear la envidia y que El cochero, Ramón Gómez Díaz, declaró LANCES ENTRE CABALLEROS ¡Contiene una sabia lección espiritual. ante el juez que avisó á la señora, y que El estilo en que la obra está escrita es como ésta no hizo caso de su aviso, f siguió Entre Manuel Fernández Pérez y Eulo encillo y correcto. Cuasi deja esa. sensación su camino. gio Alende, García mediaba una deuda de 8 e bienestar que sola producen los libros El juez ordenó la detención del i cochero, unas cuantas pesetas. hechos con el corazón, Como el acreedor no consiguiese jamás que quedó encerrado en uno de los calabo- que el deudor saldase sú cuerita, después COMPENDIO DE LA zos del Juzgado de guardia. de celebrar varias conferencias, ayer acor. ¡A ESE... daron matarse con arreglo á la. última prácLENGUA FRANCESA la andante cabafleríar A un vendedor ambulante; que anoche ce- tica de efectó, fueron ambos la calle Al á ds Con esté título acata, de publicar un inte- lebró la fiesta de Navidad empinando el codo resante libro el joven D. Rafael Salazar y mas déla cuenta, íe dio, p or correrla toda f Cuchilleros y adquirieron dos- cuchillos, aj iguales, de espanta- bles dimensid; JA. lpnso, y en él, coa arreglo a riguroso mé- -máquina en varias calles céntricas par queprovistos de tales herramientas dvj nes, y iodo didáctico, hareúnidó las reglas de pro. Algunos jóvenes de buen humor tuvieron inundación y de escritura del idioma frande gritar. refi- combate, se dirigieron á la Moncloa, puntq íes, -frases corrientes, modismos. -mas. usuá- laé ocurrencia 1 a, m e r l u s a -ese, á- ése! elegido, para ensartarse. ri ndose; á h S s- les y trozos, de íectttrar háfeilmeníéisélecdo: -Eí réyuSo- qué se pr 0 dn o- fue, graoide- é i Ciíando: ambejs: marchaljait. apresuradaj r tiad. os. dos r- mente por la calle d Baiiéinj. se cruzó coa, Es una obra de pequeñas dimensiones, itóeryinieroji motor cabosVddUEjércita, que i ellos. un: guardia- de Segur. dadr al que uno de apagaron el del fugitivo, llevándolo los andantes caballeros dijo: pero muy completa, que facilita notable- á la Comisaría del Centro. -Guardia, éste y yo vamos á matarnos a mente el aprendizaje del francés, y en la Convencido el comisario de la inocencia la Moncloa. que el autor ha sabido vencer cuantas difiSel beodo, lo dejó en libertad. cultades se oponen á u estadio. Aloir esto, el otro sacó el cuchillo y acó- UN HERIDO GRAVE metió al denunciador, al propio tiempo qué. éste, esgrimiendo sü cuchillo, se ponía á la Procedente del vecino pueblo de Cara- defensiva. HECHOS DIVERSOS banchel, ingresó ayer, á última hora de la Él guardia, sable en mano, evitó el con- í tarde en el hospital gravemente herido por tacto entre los beligerantes, los cuales, des- un disparo de arma de fuego, José Zurita pués de desarmados, fueron á parar al JuzSUCESOS gado de guardia, sin que hubiese llegado la Roldan. UN NIÑO ATROPELLADO Parece que se trata de una riña; pero en sangre al rio. En la calle de los Abades, y por el carro los. centros oficiales aún no se había reciLA APUESTA FUE. He una fábrica de cerveza, fue ayer tarde bido noticia alguna del suceso. Sólo el Juzgado de guardia tuvo conociEn la cervecería titulada La Alhambra se atropellado el niño de dos años Rafael Orellana, vecino de una de las casas de dicha miento del ingreso de José Zurita en el hos- hablaba anoche de lo que algunos de I09 pital cor aviso del director de dicho esta- presentes serían capaces de beber. talle, en la que vive con sus padres. El encargado del establecimiento, un indi- Los médicos de la Casa de Socorro le blecimiento. EL SI DE LAS NIÑAS viduo llamado Manuel, apostó con un paapreciaron la fractura de una pierna y varroquiano á que él era capaz de beberse nas importantes lesiones en diferentes parJuan Fernández, un joven cocinero que cinco botellas de vino de Jerez. i les del cuerpo. El estado del niño atropello llegará á ser una especie de Juan Montiño Aceptada la apuesta, Manuel comenzó ú do era de gravedad. El carretero, Eusebio Garbe, fue detenido si los hados, no le cortan la carrera, vio ayer beber. Al llegar a la cuarta botella, cayó al en la plaza de Oriente á una niñera, joven suelo, víctima de una. grave congestión. y conducido al Juzgado de guardia. y guapa por añadidura. j En brazos de algunos parroquianos fue i UNA SEÑORA MUERTA Juan, con la impetuosidad de un cocine- conducido á la Casa de Socorro del Centroi En la Casa de Socorro del Centro falle- ro de veinte Abriles, hizo á la niñera una donde los facultativos de guardia le prestació ayer una señora que á las ocho de la X declaración en toda regla, la que fue satis- ron los auxilios que su estado requería. El juez de guardia, que era el de la I i noche anterior había sido atropellada por factoriamente contestada en el acto. Pero como Juan y la que ya podemos lla- clusa, se constituyó en la Casa de Socorroj un coche de plaza en la calle del Arenal. La víctima de este desgraciado accidente mar su novia oficial no podíaii verse hasta del Centro, y llamó á su presencia á los tes. ingresó en la Casa de Socorro, en gravísimo pasados quince, días, mortales de necesidad, tigos de la brutal apuesta. Jestado. que para; dos buenos enamorados suponen- El estado de Manuel es grave. 3. a? -a 1 Cabeza con doscaras. v La importante revista Los Contemporáneospublicó tres novelas cortas de su director, D. Manuel de Mendivil, tituladas El telón cae, El mal camino yrLa última etapa, íiovelas que obtuvieron éxito merecido y grande. Ayudó á este éxito, no sólo lo bien rema- tado del estilo, lo original de la factura y el exquisito gusto literario de las referidas producciones, sino también el que al través de sus páginas, vivaces y trágicas, palpitaba la vida de un Monarca destronado, que sin iluda Mendivil arrancó de- Ja realidad: El ocaso de los i eyes, son estas tres novelas, reunidas y! coordinadas en un todo ho ¡nogéneo, pulidas y retocadas con esmero, repujadas con nuevas y bien escritas págiaas de puro arte. El Sr. -Mendivil ha sabido componer un libro interesantísimo, que le acredita definitivamente como un novelista de alto rango. CUASI r. a- i. a Patriarca de la Escritura. j a 4 a I Punto de intersección. quince siglos, ella. lé (entregó la llave 3 et 1 portal de su casa, diciéndole que por ía úttí che, y una vez que hubiese terminado dq ¡catar las salsas del día, fuese á verla, que en la escalera le aguardaría. n A las once de la noche, y cuando Juan hubo terminado una mayonesa que habísí pedido un parroquianoy fuese á la casa da su aniada, Valverde, 35; abrió la puertaT subió la escalera, y, efectivamente, allí na había nadie. Cuando Juan, más corrido que la monaí del cuento, se retiraba, fué detenido por el sereno, que le condujo á la: Comisaria, dom de refirió su extraña aventura. DESGRACIA