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A B C SÁBADO 7 DE MAYO DE 1910. EDICIÓN i. PAG. 12. SU EXALTACIÓN AL TRONO Subió al Trono el rey Eduardo VII el 23 de Enero de 1901, á la muerte de su madre, la reina Victoria. Con motivo de su coronación, celebráronse en toda Inglaterra grandes festejos, especialmente en Londres, adonde acudieronEmbajadas y representaciones de todos los pueblos de Europa. Por cierto que estas fiestas de la coronación tuvieron que sufrir un aplazamiento, debido á la grave enfermedad que puso en peli ro su- vida y que se resolvió favorablemente merced á una operación quirúrsica felizmente realizada. EL HEREDERO DEL TRONO Es heredero de la Corona el hasta ayer príncipe de Gales, Jorge Federico, que nació el 3 de Junio de 1865. Cumplirá. puesJ en breve los cuarenta y cinco años. Casó el 6 de Julio de 1893 con la pria cesa Victoria María, hija del duque de Tecle, y nacida el 26 de Mayo de 1867. Hijos de Jorge Federico son los prínci pes Eduardo, que heredará el título de príncipe de Gales; Alberto Victoria, Jorje y Juan. Posee grandes simpatías en Inglaterra ha hecho frecuentes viajes por casi todos los ámbitos del globo y hállase reciente su excursión á las nosesiones de la India inglesa, con motivo de la inauguración del régimen pa: lamentario en aquellas comarcas. En Madrid estuvo en 1906 acompañado de su esposa, con motivo del casamiento del Rey D. Alfonso con nuestra Soberana y concurrió á la regia ceremonia ostentando la representación del Rey Eduardo. LA LISTA C ¡ViL INGLESA La lista civil asignaba al rey Eduardo una suma anual de 470.000 libras esterlinas; al príncipe heredero, 20.000, más las rentas de! ducado de Corn- yvall, que ascienden, por término medio, á 80.000 libras esteilinas; 10.000 á la princesa de Gales, y 30.000 en el caso de sobrevivir ésta á su marido; 6.000 á cada una de las hijas del Rey; 70.000 á la Reina Alejandra, caso de sobrevivir al Rey, caso que ocurre ahora; 25.000 al duque de Connaught; 6.000 á cada una de las hermanas del Rey, y 3.000 á la gran duquesa de Mecklemburgo- SírPi litz 10 R TELÉGRAFO E MONARCA DIFUNTO A los sesenta y ocho años de edad ha fallecido en Londres, en su palacio ds Buckingham, el rey Eduardo VII de Inglaterra. Hacía tres días que se encontraba enfermo, á consecuencia de un enfriamiento, ocasionado, segÓH se cree, en su reciente viaje á Biarriiz. Recuérdase á este- proposite que el día ejue el Soberano británico estuvo en Zarauz llovió copiosamente, con mía temperatura muy baja, y en sentir de algunos, esto riginó! a enfermedad que le ha llevado al sepulcroLa noticia de su muerte La de causar muy honda presión en Europa, especialmente por lo inesperada, pues nadie podía rreer que la indisposición que le hizo guardar el lecho hace dos días fuera precursora de r. n final tan funesto. Era primogénito de la reina Victoria I, 3- había nacido en Londres, en el palacio de Buckingham, el 9 de Noviembre de 1841. Recibió, desde su nacimiento, los títulos ¿le duque de Sajonia, príncipe de Sajorna Coburgo Gotha, gran Steward de Escocia, duque de Cornualles y de Rothsay, conde de Cbesíar Carrick y Dublin. barón de Rcufrek, lord de las Islas, etc Diez y siete años de edad contaba cuanído fue nombrado coronel y caballero de Ja Jarretiera. Dio comienza en 1859 á una larga serie de viajes, visitando Italia y América, donde, al desembarcar en Nueva York, vio su ida amenazada por un marinero loco; Alemania, Austria, Egipto, Turquía. Grecia, Francia, siendo recibido por Napoleón III en Fontaineblau en Junio de 1862, y en Ostende, por Cristian Federico de ShlesvigHol tein, luego Rey de Dinamarca, cuya hija Alejandra, nacida en 1844. le estaba prometida en matrimonio, y cen la que se casó en el palacio de Wíndsor, el 10 de Marzo de ÍS 63, después de un. viaje á Roma. Duiciite la Exposición Universal de 1867 residió con frecuencia en París y dio no poco que hablar á la crónica mundana. En 1868, estando de caza en Compiegne, fue arrojado del caballo v recibió graves coní JL iones, y á fines de 1871 amenazó su Yida repentinamente una fiebre tifoidea. Su restablecimiento fue celebrado con fiestas públicas v solemnes acciones de gracias Más tarde, en 18715, la Cámara de los comunes votó un crédito para los castos de viaje del entonces príncipe de Gales á las India Embarcóse en Dover, atravesó Francia y Egipto, y tras varios días de descanso continuó su viaje á Bombay, donde llegó en 8 de Noviembre, verificándose con tal motivo innumerables fiestas y recepciones oficiales. En 13 de Marzo de 1876 embarcóse para Europa, pasó por el Canal de Suez, fue recibido en Madrid y Lisboa por los Reyes de España y Portugal v en el mes de Mayo desembarcó en Inglaterra. Llevó á la Exposición Universal de París de 1878, en la que figuró cerno presidente honorario de la sección de la Gran Bretaña, los magníficos presentes de todas clases (armas, alhajas, telas, etc. que había recibido en las Indias, y en una de sus visitas a París acogió á Gambelta con gran afecto, hecho que fue muy comentado. x El rey Eduardo tenía además ios títulos de- eiic del Ejército britár co, almirante lior- ü ai. o de la Marina, coronel honorario de la Caballería de la Guardia, del io. regimiento de húsares, del 6. regimiento de Caballería de Bengala, primer jefe del regimiento prusiano de húsares, llamado príncipe Blücher de Wahsíoff (de Pomerania) número 5, y coronel propietario de un regimiento de húsares austríaco. Era caballero del Toisón de Oro, del Águila Negra, caballero honorario de San Juan y gran maestre de los Templarios desde 1873. Era también capitán general honorario del Ejercito español, almirante honorario de nuestra Marina y coronel honorario del regimiento de Infantería de Zamora. Profesaba á nuestro Soberano un entrañable afecto, y así lo demostró en todas las ocasiones en que D. Alfonso visitó el territorio británico. De su matrimonio con la reina Alejandra nacieron cinco hijos. De éstos viven: el príncipe heredero, Jorge Federico, y las princesas Luisa, Alejandra y Maud. Hermanas y hermanos del Rey son las princesas Elena, Luisa y Beatriz, gobernadora de la isla de Wigth y madre de Su Majestad la Reina de España, y el príncipe Arturo, duque de Connaught. El rey Eduardo fue un buen amigo de Francia, y un admirador de Ja vida parisiense. Recuérdanse de él muchas v curiosas anécdotas, pues durante mucho tiempo el Rey de Inglaterra hizo vida mundana, y en todos los espectáculos de París y en los balnearios de moda aparecía siempre como un correctísimo é irreprochable qentleman, arbitro de la elegancia y del buen gusto. Hace pocos años visitó las poblaciones españolas de Cartagena y Cádiz, celebrando en la primera una afectuosísima entrevista con el Rey D. Alfonso. SU F GURA POLÍTICA Ñi la falta de espacio ni lo avanzado de la hora á que á nosotros llega la noticia de su fallecimiento nos permiten trazar como desearíamos un bosquejo de su importante personalidad y del influjo aue ejercía en la política mundial. En momentos difíciles para Europa, ocasionados unas veces por la cuestión de Oriente y otras por las alianzas y pactos internacionales, siempre sirvió de contrapeso y mediador, evitando con frecuencia graves conflictos internacionales. Su parentesco con el Emperador de Alemania y con algunos Soberanos de Europa contribuyó muy principalmente á este objeto. Fue acérrimo defensor de la paz europea y continuador fiel de la política expan- siva y democrática de la Reina Victoria. Por su jniciativa Inglaterra concertó importantes tratados de comercio, al que dio gran impulso durante su reinado. Como buen inglés, una de sus constantes preocupaciones fue la del desarrollo y fomento de la marina británica, v prueba de ello es la construcción de esos soberbios Dreadnouqhs, temibles armas de guerra y verdaderos alcázares flotantes. Su trato con los soberanos y jefes de Estado europeos fue muy afectuoso, y muy frecuentemente celebró entrevistas con el zar Nicolás, con el Kaiser, con el presidente de la República francesa y con los reyes de Italia, Suecia, Dinamarca, España, Poitugal y con los de otros países. Londres 6, 2 mañana. El recibimiento de la reina Alejandra, á su llegada de Roma será abreviado, para que pueda ver al Rey lo más pronto posible. El príncipe de Gales pasó todo el día de ayer en Palacio, retirándose muj tarde. Los dos médicos de cabecera han llamado á un especialista para celebrar consulta. Desde que se publicó el último parte no se ha notado cambio alguno en el estado del Monarca. Este, que padece las consecuencias de un enfriamiento, adquirido en Biarritz, estuvo ayer levantado hasta la noche. Londres 6, 2 tarde. Sir Laking y Sir Reíd, médicos particulares de! rey Eduardo, pasaron toda la noche última en Palacio para el caso en que hubiese sido necesaria su presencia á la cabecera del Mo narca. Los alrededores de la morada regia han sido alfombrados con turba, con el fin de amortiguar el ruido que produce el tránsit de carruajes. También, para mantener completo silencio en Palacio, se han adoptado otras medidas.