Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 5 DE ABRIL DE 1910. EDICIÓN í PAG. 7, LA SOLEMNIDAD DE AYER para que este acontecimiento llegase lían realizado valiosísimos esfuerzos mis antecesores en la Alcaldía, y es justo que entre ellos cite á los Sres. Vincenti, conde de Romanones, marqués de Aguilar de Campoo, duque de Santo Mauro, conde de Mejorada, conde de Peñalyer, Aguilera; así como tambien es de justicia recordar los meritísimos trabajos de los arquitectos Sres. Salabcrry y Octavio. Respecto á la obra, Señor, conocido es el plan por V. M. sólo recordaré que se expropian 2 fincas, que desaparecen 19 calies v se reforman 32, quedando una super- ficie de terreno de 3.000 metros cuadrados, A esta obra han cooperado con su inteligencia y con su empeño los Sres. Picavea, Gia- velot y Bielsa. Debo también, añadir, Señor, que el Ayuntamiento de Madrid csíL decidido á acometer grandes empresas y grandes obras, y que para ello está seguro de contar con el apoyo que necesite en otras esferas El jefe del Gobierno avanzó luego descubierto y dijo: Señor: El Gobierno no necesita hacer protestas de su amor extraordinario al pueblo de Madrid, que es también la residencia de la Real Familia. Como e el Gobierno vive identificado con este Ayuntamiento, que ha tenido esclarecidos alcaldes, á los que es justo tributar un elogio. El acto de hoy es punto de partida para la transformación de Madrid, pues su A- untamiento todo, unido al Gobierno, tiene que realizar grandes empresas que sean ejemplo para las capitales de España. Ya tuve el honor de exponer á Vuestra Majestad, como tengo dicho al oaís, que este Gobierno desea ser parco en palabras y pródigo en obras. En este propósito, que es divisa, me ratifico. Hoy no hay sino alabanzas, que principalmente se dirigen á V. M. y que yo sintetizo en este viva: ¡Viva el Rey! Este vítor fue contestado con entusiasmo. LA PIQUETA EN ACCIÓN Seguidamente, el Rey. acompañado por el presidente del Consejo y por el alcalde, se dir gió á una pequeña plataforma adosada á la casa del cura de San José, y requiriendo la piqueta de oro dio con el pico m fuerte golpe en la pared. Vivas y aplausos acompañaron á ID acción. La band i municipal, en aquel momento, entonó el pasodoble Dos de Mayo, del inolvidable Chueca. El ACTA Tornó el Monarca al estrado, donde el secretario general del Ayuntamiento, señor Ruano, tenía preparada el acta, y puso ea ésta su firma. Luep- o, comenzando jior las Reinas é Infantes y el Sr. Canalejas fueron firmando las demás personas que bab an de autorizarla. El documento es un primoroso trabajo caligráfico, hecho por el oficial del Ayun tamiento Sr. Manzano, sobre pergamino en color. El texto dice asi x En la villa y corte de Mad 3 3, á 4 de Marzo de 1910, con asistencia de la Real familia, Gobierno de S. M. excelentísimo. Ayuntamiento, y de las autoridades ecle- 11 siásticas, civiles y militares, se procedió pofl S. M. el Rey D. Alfonso XIII á dar comien- zo á las obras de demolición de las fincas enclavadas en la zona que comprende el proyecto de reforma de la calle de Precia- i dos y enlace de la plaza del Callao con la calle de Alcalá, dando S. M. el priméis golpe de piqueta, con una de plata y oro, ec la casa núm. 47 de la calle de Alcalá, rec- toral de la iglesia de San Tos, e. Y para qae conste, firman con S. I I. y su Gobierr V? ii- v e (c POR FINÍ ¿Podemos ya creer en el hecho de la jíran Vía. Dichosamente, la realidad, esta yez propicia para el Municipio madrileño, üisipa para siempre dudas y obstáculos. Madrid comienza la gran reforma urbana del interior, que ha de ser una obra de embellecimiento y de higiene. Durante algunos años, desde la iniciación del pensamiento, la villa y corte soñó con la efectividad ael proyecto; luego cayó éste en olvido, que era magna la empresa y sobrepujaba á ia voluntad la escasez de medios; por últi mo, resurgió fi idefí. y lo que parecía empeño inverqsiniil lia cuajado en una iniciaijiva financiera, digna, en erdad, de in fcondicional aplatsso. Justo es que hoy, substituyendo al chiste y á la burla, más ó menos donosa, con que Se ha señalado por espacio Je dos décadas el abandono del proyecto, mane de nuestro ¡pensamiento y de nuestros labios una alabanza y un vítor con que mostrar legítimo contento. LA INAUGURACIÓN. EL SITIO Colocado sobre el chaflán del edificio del Fénix se extendió el estrado desde la esquina de la calle de Alcalá á la de Caballero de Gracia, alzándose en el centro 11 dosel, sustentado por dos gigantes alabardas, y en cuyo fondo lucía un soberbio tapiz de la real fábrica de Madrid. Este tapiz, tejido por cartones de Jordán, con cenefas de Conrado Díaz, representa á Absalón suspendido por los cabellos de las ramas del árbol. A la derecha de este dosel, y sobre el misino estrado, se había dispuesto la tribuna especial para el Cuerpo Diplomático. En el mismo lado se hallaba situada la banda municipal, y, formada en doble línea, con uniforme de gran gala, la guardia urbana de á pie y de á caballo. Desde las diez, muchedumbre de gente llenaba la calle de Alcalá, pugnando por rebasar las líneas del rectángulo que formaban los mástifes empavesados con banderines y gallardetes de muy varios y pintorescos tonos. LLEGADA DE LOS REYES A las diez y media estaba concurridísimo el lugar de los invitados y elemento oficial. Allí se encontraban: el Ayuntamiento en ¡corporación, bajo mazas; el capitán general, el obispo de Madrid, los jueces de instrucción y otras autoridades. Poco después lle gaba el Gobierno. Concurríaíf, de uniforme, uel Sr. Canalejas y todos los ministros, excepto el de Hacienda, que se fcallaba indispuesto. A las once, la concurrencia de invitados había aumentado considerablemente. ÍVimos, entre otras muchas personalidades conocidas, al ex presidente del Consejo seJior Maura, el Sr. La Cierva, director de Obras públicas, Sr. Gómez de la Serna; ra tios diputados provinciales, muchos co ieíjales y á los ex alcaldes Sres. Vincenti, Aguilera, conde de Peñalver, marqués de jPortago, marqués de Lema y marqués de! A. guilar de Campoo. En la tribuna diplomática estaban los embajadores de I n t e r r a y madames Hess y Lowenslern. También vimos allí al primitivo conce Jon? no de Gir a Vía y senador del Reino, O. Rffacl Pic 5 v a; al ari- itecío señor e i A í r cesionaria, D. Salvador Raventós; al apoderado de la misma, Sr. Bielsa. A las once y cinco llegaron, en diferentes coches, S. M. la Reina doña Cristina, á quien acompañaba la dama de guardia, marquesa de Heredia Spínola; la infanta doña Isabel con la marauesa de Náiera; la infanta doña Teresa con la condesa de Mirasol, y el infante D. Fernando, con su hermano el príncipe Adalberto. El alcalde y los primeros tenientes de alcalde entregaron á las augustas señoras preciosos ramilletes con porta- bouquets de seda. A las once y veinte sonó de nuevo la marcha Real: llegaban SS. MM. el Rey y la Reina doña Victoria, acomoañados por el príncipe Leopoldo. De la comitiva de los Soberanos formaban parte la camarera mayor, duquesa de San Carlos; la dama de guardia, marquesa de Viana; la. condesa de los Llanos; los jefes de Palacio, marqueses de la Torrecilla y de Viana y duque de Santo Mauro; el jefe de la Casa militar, oeneral conde del Serrallo; ayudante secretario, conde del Grove; el general de la Armada señor Boado; el mayordomo de semana de servicio, marqués del Real Aprecio, y primer caballerizo, Sr. Alvarez de Toledo. Vestía el Rey uniforme de capitán general, con largo capote gris y casco; S. M. la Reina doña Victoria, traje de terciopelo negro, boa de armiño y sombrero azul, adornado con plumas negras. Situáronse SS. MM. y AA. á la derecha del estrado, y el Sr. Francos Rodríguez presentó al sacerdote- Sr. Jiménez, cura de San José, cuya casa abadía será el primer edificio demolido. Al propio tiemf) o el señor Canalejas mostraba la piqueta inaugural. Era de plata y oro, de unos treinta centímetros de longitud, con artístico mástil. En una planchuela lleva la inscripción siguiente: Prolongación de la calle de Preciados á la Plaza del Callao y de ésta al enlace con la calle de Alcalá. Hizo la inauguración S. M. el Rey D. Alfonso XIII. i de Marzo de 1910 (Esta, como se recordará, era la fecha oue oficialmente se designó. Luego, el jefe del Gobierno y el alcalde presentaron al concesionario, Sr. Silver, con quien D. Alfonso conversó unos segundos. En aquellos instantes, el sitio ofrecía un golee de vista hermoso. Brillaban al sol los uniformes, y de la gente, apiñándose con impaciencia, se alzaba un clamoreo de gozo. Varias damas elegantes, entre ellas la embajadora de Inglaterra, lady Hess, y madama Loobertern, ocupaban, con el representante de la Gran- Bretaña, la tribuna de los diplomáticos. LOS DISCURSOS La familia Real tomó asiento en los sillones al efecco dispuestos. A su derecha se reunieron el Gobierno y las autoridades, entre ellas el alcalde; á su izquierda formó el Ayuntamiento. Y con la venia del Rey, y á indicación del Sr. Canalejas, el Sr. Francos se adelantó y dijo: Señor: Son y deben ser mis primeras palabras de profunda gratitud á Sus Majestades y Altezas porque se han dignado asistir á este acto, que es de fiesta tiara Madrid y que es de próspera trascendencia para nuestro pueblo. Larga y p. olí i a frera te narración de los inciden. es por ciuc E asraiesado este provecto oc la Oían V! i cía hoy comienza á ieaiizar P v o- decir que