Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO 2 DE ABRIL DE 1910! EDICIÓN i. PAG. 9. repatriación de la división reforzada que, ¡como es sabido, la constituyen los regimientos del Rey, León. Saboya y Wad- Ras. El general Gómez Jordana, nombrado en comisión jefe del Estado Mayor del Ejército de ocupación en Melilla, continuará también en comisión en la Casa Militar de Su Majestad. Ocúpanse algunos colegas en las recompensas que quedan pendientes con motivo de la campaña de Melilla y que acaban de tenor entrada en el Estado Mayor Central. Podemos nosotros asegurar eme carecen sis importancia en su proporción numérica y en la circunstancia de los hechos que las 1 Í 3 U originado. DUEZ ESTAFADOR 1 Corren romores acerca de la próxima que se ocultan tras la persona del ex lü quidador. Las declaraciones de M. Desbleumontier acerca de los convenios acordados coadyuvarán seguramente al buen éxito de la instrucción, concluyendo por aclarar los embrollos de Duez. TRIBUNALES PINTOR ABSUEbTO Ayer tarde terminó en la Sección tercera la vista de la causa seguida contra el pintor de coches Antonio Gómez por muerte de Quintín Díaz. El presidente del Tribunal de Derecho, Sr. Martí Correa, hizo con imparcialidad el resumen de los debates, y á continuación retiróse el Jurado á deliberar. Media hora escasa estuvieron reunidos los jueces populares, y al cabo de aquel tiempo reanudóse el juicio para dar lectura al veredicto. Este fue de inculpabilidad, y en vista de ello la Sala dictó sentencia absolutoria. El fiscal y el acusador privado solicitaron la revisión de la causa por nuevo Jurado, pero el Tribunal denegó la pretensión. Antonio Gómez fue puesto anoche en libertad. nistro extranjero se presentó ante el a presentar sus cartas credenciales con aire poco respetuoso, tratándole como á un rey negro. Menelik no se movió de los cojines de seda escarlata y oro donde estaba sentado, y como notase la sorpresa del diplomático le hizo decir por medio del intérprete ¡a siguiente frase: -No me levanto más que anto la cruz. En cierto día recibió en audiencia á un joyero que, deseoso de congraciarse con el Monarca, elogió desmesuradamente las piedras preciosas con que se adornaba. ¿Te gustan? -dijo el emperador. Pues bien, son tuyas, te las vendo. Y el joyero adulador tuvo que pagar, con la sonrisa en los labios, muchos miles de francos por las alhajas del Negus, que no eran de gran valor. TAS DF ARTF CUARTETO VELA BUSCA DE LOS CÓMPLICES POR TELÉGRAFO PARIs I, 10 M. Q juez Alfoanel ha hecho comparecer á l) uez para notificarle que, en virtud de una requisitoria del Juzgado, pesa sobre él una SENTENCIA CASADA acusación de estáis. E! ex liquidador ha protestado enérgicaHace pocos días celebróse en la Sala semente contra esta nueva acusación, mani- gunda del Tribunal Supremo la vista de festando que no ha sido jamás autor ni un recurso interpuesto por Antonio Roma cómplice de estafa alguna. y Constantino Bonel contra una sentencia A continuación, el juez instructor recibió de la Audiencia de Barcelona, que los conla declaración de Mme. Guinant, portera denó á nueve años, seis meses y veintidós de la casa número 17 de la calle de Bona- días de presidio por dos delitos de expenparle, donde vivía Duez. Interrogada sobre dición de billetes falsos. el género de vida de éste, la portera e ha El distinguido letrado Sr. Guimón sosmostrado reservada y discreta, contra lo tuvo en la vista que en el veredicto no oue su calidad hacía esperar. constaba que los procesados tuvieran conoAparte del expresado asunto, dijo la por- cimiento de la falsedad de los billetes, y íwa que repetidas veces había visto á Mar- fundándose en esto pidió la casación del itín- Cauíhier entrar en las oficinas de Duez- fallo. a una hora en que no se encontraban en El Supremo, estimando acertada la docellas el liquidador ni sus empleados. trina expuesta por el Sr. Guimón, ha casaLo que 110 sabe la portera es si Martin- do la sentencia, absolviendo libremente á iGnuthier aproyechó estas ocasiones para los dos procesados. UN PASANTE sustraer expedientes de liquidación. Declaró luego un empleado de Duez, llamado Víctor Gaudoin, á quien se interrogó ANÉCDOTAS IMPERIALES 1 especio al mismo asunto. Gaudoin pudo en cierta ocasión notar la desaparición de un expediente relativo á la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. El declarante aseguró ignorar ouién puede ser el autor de la sustracción, y nada le inPOR TELÉGRAFO tíuce á suponer que lo sea precisamente PARÍS I, II M. Marlíu- Gauthier. Los periódicos dedican artículos é inforAné loga es la declaración de Alberto maciones al difunto emperador de AbisiReugnot, otro empleado del liquidador. nia, encareciendo la obra que llevó á cabo ¡También esté testigo se dio cuenta de la y que en cuarenta años ha convertido en desaparición del citado expediente y de nación fuerte y próspera la que á mediados varios documentos más, pero no puede sos- del siglo pasado se consideraba aún como pechar ele nadie. un pueblo salvaje y pobrel Con tal motivo, se cuentan algunos ras 1 Después compareció el cobrador de Duez, ÍVndrés Niuliard. Sus manifestaciones se gos de carácter del Negus. En cierta ocasión, unos subditos suyos, limitan á exoJicar ios servicios eme prestaba al liquidador, sin añadir detalles inte- arrendatarios de bienes imperiales, y molestados por un regidor concusionario, deresantes para la instrucción, Por último, el juez Albanel ha oído á cidieron pedirle justicia personalmente y le l l Desbleumoaticr, el sucesor de Duez en esperaron al salir de Palacio. ¡En el nombre del trono, detente! lo repercute á los convenios en la liquida ¿Que queréis? ción ¿c los Hertíianos de las Escuelas Cristiana -Justicia contra ti. -Sea; ¿pero dónde están los jueces? Sabido es qae esta cuestión de los con- -Puede serlo el ayudante que te acomvenios, promovida en el Parlamento, interesa grandemesle á los encargados de la paña. Y así se hizo. El Negus echó pie á tieinformación. Existe la posibilidad de inteligencias rra, y su ayudante oyó las reclamaciones y, íraodulentas, qae pudieran, tal vez, cons- lo que es más raro, falló en contra de su tituir mi delito de estafa. Sobre esto se Soberano y éste acató la sentencia. apora la nueva acusación contra Duez, y Era afable y llano, pero tenía muy vivo orienUanlrise en el asunto es como se pue- el sentimiento de su dignidad imperial. d? ik ar á eicscubrir á los demás culpables Un día, en audiencia solemne, cierto mi- Ayer dio su último concierto el cuaneto Vela, para cuyos profesores, animosos jóvenes que son honra del arte, todo elogio es poco. Asistió al concierto de ayer mas auditorio que á los anteriores, y los aplausos fueron también más nutridos para los ejecutantes, y con especialidad para el señor Vela, que puede considerarse en primera línea entre nuestros mejores violinistas. El primoroso cuarteto en mi bemol de Schubert, en el que tanto hay que decir, y en el hermosísimo en do mayor de Beethoven, en el que también hay no poco que expresar y sentir, los aplausos fueron unánimes y calurosos. Los obtuvo de cortesía Bretón en su nuevo cuarteto, saliendo á escena una vez después del tercer tiempo, y otra al final; pero el público reconocía en el intermedio que no le había satisfecho esta última producción. CONCIERTO BENEf- JCO Esta tarde, como tenemos dicho, se verificará en el Real el concierto de la banda municipal á beneficio del Asilo del Sagrado Corazón de Jesús. CONCIERTO SAUER RECUERDOS DEL El programa del primer concierto de paño que Sauer dará el martes en la Comedia es el siguiente: i. Tres sonatas: re mayor, si menor, do mayor, D. Scarlatti; 2.00 sonata (op. 110) L. V. Beethoven; 3. a) Nachtstusk (op. 23, núm. 4; b) Hallucinations, R. Schumann; 4.0 a) Ballade (op. 38) b) Nocturne (op. 37, núm. 2) c) Etude, F. R. Chopin: 5.0 a) Áuf Flugel des Gesanges, Mendelssohn- Listz; b) Chaconne, T. H. Dubois; c) Volubilité, Etude de concert, (número 18) d) Murmure du Vent ele concert (núm. 3) E. Sauer; 6. Tarantelle, Venecia e Nopoli, F. R. Liszt DE MEL 1 LLA Llegaron el Ciudad de Mahón y el Sevilla, desembarcando pasaje y correspondencia. Hasta el mediodía el tiempo fue bueno y la mar tranquila. Media hora después empezó á soplar viento de Poniente, que cambió de pronto, convirtiéndose en un horroroso temporal de Levante. La rada presentó imponentísimo aspecto. Las olas alcanzaban inusitada altura, estrellándose con tremenda violencia contra el acantilado. En vista del gran peligro que coman los barcos, levantaron anclas á toda pri- a y zarparon á refugiarse en Chaíarinii! ts DE NUESTRO SERVICIO ESPECIAL VIERNES I, 6 T.