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A B C VIERNES 1.0 DE ABRIL DE 1910. EDICIÓN 1. PAG. 4 y- m í ii rj, ¿1 iH tEsn JN LOS ALUMNOS PE ULTIMO AÑO DE LA ESCUELA DE MADRID, ACOMPAÑADOS DEL DIRECTOR DE LA DE BILBAO VISITANDO LAS FABRICAS DE LOS ALTOS HORNOS Fot. Chimbo al Rey de Inglaterra si, como se asegura, fviene á esta capital. La hospitalidad del oueblo turco es proverbial; pero en vista de la tirantez de relaciones que ha existido entre ambo. s países y la reciente emancipación de Bulgaria, cuando Turquía no podía atender á sus asuntos exteriores por hallarse en plena revolución interior, todo hacía suponer que se acogería á los Soberanos búlgaros cortésmente, pero sin entusiasmo. Después de estas manifestaciones amistosas, los búlgaros pueden darse por satisfechos. Es de esperar que no se turbe- la paz en muchos años entre ambos países; por lo menos, durante un período como el que separa las dos visitas del Soberano búlgaro: 1896- 1910. Esta primera visita real al prin r Soberano constitucional de Turquía ha dado á la capital otomana una muy gran animación; los alrededores de la estación y del Palacio imperial, al igual que las calles que ¡debían atravesar lo. s Soberanos, estaban atestadas de gente. Es un verdadero milagro que no haya ocurrido desgracia alguna. El Sultán llegó al barrio de Stamboul, término de la línea férrea de la Europa oriental, á bordo del yate imperial Seuyudht, y esperó la llegada del tren en una tienda de campaña que el sultán Selim III utilizaba durante las guerras aue dirigía personalmente; esta tienda, además de su recuerdo histórico, es de gran valor artístico. Todo el trayecto que los Soberanos debían hacer á pie, 250 metros, estaba cubierto de valiosas alfombras orientales. El tren real entró lentamente en el ai den mientras el Sultán, rodeado del príncipe heredero, diel gran visir, de los. ministros, del gran maestro de ceremonias y de los dignatarios de palacio, se colocaba delante de la tienda. Mehmed V vestía gran uniforme y llevaba el collar de brillantes del Hanedan- all- Osmán el rey Fernando I ostentaba uniforme de general con la placa en brillantes del Imtiaz y S. M. la Reina vestía traje color malva de exquisito gusto y grande sencillez. Los das jefes de Estado se abrazaron cordialmente. Las músicas tocaron el himno nacional búlgaro. Después de las presentaciones, S. M. el Sultán ofreció el brazo á la Reina de Bulgaria para conducirla á bordo del yate imperial, seguido del rey Fernando, al que acompañaba el príncipe heredero Youssouf Izzeddin Effendi, y de los brillantes séquitos de ambos Soberanos. En el palo de mesana ondeaban- los dos pabellones unidos: 6 la derecha, el de seda granate con el Toughra imperial, y á la izquierda el gran estandarte cuadrado con el león búlgaro. El Seuyudlu se dirigió al palacio de Dolma Baghíche, en las orillas del Bosforo, residencia de Mehmed V, entre las unidades de la armada dispuestas en línea de batalla, que disparaban continuas salvas desde el antepuerto hslcta la entrada del Bosforo. El espectáculo, favorecido por un sol espléndido, era hermoso y causó la admiración de los Soberanos búlgaros. Después de breve descanso en Dolma Baghtche, el Sultán condujo á sus reales huéspedes al palacio de Merassim, en Yildiz Kiosk, que se ha destinado para morada de los Reyes de Bulgaria. Ayer se verificó una importante revista, militar en la calina de la Libertad, tomando parte 30.000 hombres. Los Soberanos búlgaros han permanecido de incógnito en esta capital hasta el domingo de Pascua, y han visitado las curiosidades de la ciudad. El Sultán ha concedido al Jtcey üc biaga ria el collar en brillantes del Hanedan- allOsmán la más alta condecoración del imperio, y á la reina Leonor, el del Medjidié en brillantes Las mujeres y odaliscas del haien imperial, á las que la Reina hizo una visita, obsequiaron á S. M. con una valiosa arquilla de artístico trabajo oriental para perfumería. JAUMET Jt JKFE. DT Constantínopla, Marzo. DE NUESTRO ENVIADO ESPEC 1 A 1 VIAJE DE PRACTICAS DE LOS ALUMNOS DE INGENIEROS A B C EN PARÍS A LA GLORIA D El sol quiso iluminar espléndido la ceremonia en honor de Horacio Wells, el más grande bienhechor de la Humanidad, el que asesinó al- dolor... Wells, que trabajó toda su vida para suprimir el sufrimiento físico, tuvo que padecer todas las torturas conocidas: le persiguieron, riéronse de él, y, por último, le robaron el descubrimiento. ¡Bah! Qué importaba... Wells no se apuro por tan poca cosa... ¿No había descubierto el procedimiento para no padecer? Y, asqueado, un día se quitó de en medio, sin dolor, naturalmente Hoy le ha glorificado París e jvánoo e un monumento... Para asistir al ac. ocx reparación justiciera han venido comisiones y representantes de todos los rincones del mundo, y la ceremonia resultó solemne é imponente. 1 n timnnnircliininETEmiri