Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 3o DE MARZO DE 1910. EDICIÓN i. PAG. 3. LOS JUEGOS FLORALES DE MURCIA LA REINA DE LA FJESTA, SRTA. SOLEDAD RUANO, RODEADA DE SU CORTE DE AMOR Fot Marines í ¡ue ofrecen, por desdicha, multitud de dificultades. La primera puede ser un nuevo llamamiento á Sonnino, que, falto de mayoría, se mantendría, á lo sumo, en el Poder por otro período de cien días, para caer después, dejando al país en una situación bastante peor que la actual. Otra solución está representada por la persona de Giolitti, que, subiendo al Poder, encontrará seguramente su antigua mayoría. Pero Giolitti se hallaría frente al problema de las convenciones marítimas, que constituye para él un obstáculo infranqueable. En fin, la tercera solución se reduce á tina convención con los partidos populares, aunque lo más probable es que no se encontrase en la Cámara actual la mayoría suficiente para el buen funcionamiento del régimen parlamentario. Sintéticamente hablando, S O H i n o se marcha dejándonos en un callejón sin salida. Por fortuna, todo esto ocurre en el período de las vacaciones pascuales, y es de esperar que el rev Víctor Manuel sabrá, con su prudencia, encontrar la definitiva solución. Hay quien se muestra artidano de una disolución de la Cámara; pero es lo cierto que un acuerdo de esta especie constituiría en el fondo un mero aplazamiento, ó un paso hacia lo desconocido, cuyr. 3 consecuencias no son fáciles de vaticinar. EL CANCILLER ALEMÁN Bettmann- Hollwegg, el canciller ¿lemán, ha llegado á Roma en el preciso instante en que se hundía el Ministerio Bettmann- Hollwegg viaia de incógnito, lo que no le impide cumplir con escrupulosa conciencia sus deberes diplomáticos y políticos. Parece que el programa del canciller consiste en una consolidación del de su predecesor, el príncipe de Bülow. En efecto; ha consolidado su tradición histórica, suavizándola con la autonomía concedida á la Alsacia- Lorena; ha sabido consolidar también el constitucionalismo del imperio, limitando legítimamente la intervención del Soberano, y haciendo más efectiva la responsabilidad del canciller ante el Parlamento y ante el pueblo alemán. Su viaje á Roma viene á ser la continuación de su programa. De este modo consolida la Triple Alianza, concediendo á los aliados la libertad de contraer amistades y firmar convenios, siempre que no se opongan á los pactos de la alianza. AustriaHungría ha sido la primera en gozar de tan ventajosas concesiones, entendiéndose con Rusia. Bettmann- Hollwegg ha visitado al Papa con el propósito de reafirmar las buenas relaciones entre la Sante Sede y la Alemania protestante, moderando de paso las ambiciones de la fracción católica del Reichstag. Pío X y el cardenal Merry del Val han dispensado cordialísima acogida al canciller, pues en el Vaticano se conoce muy bien la situación preponderante del grupo católico del Reichstag, sin el cual no hubiese conseguido mayoría Bettmann- Hollwegg. Mientras en el Vaticano se acogía con absoluta cordialidad al canciller, en el Quirinal sólo ha obtenido un recibimiento amistoso. Guicciardini ó su sucesor le devolverán la visita en Berlín; al paso que Merry del Val y Vicente Vannutelli han aceptado un banquete que el ministro alemán les ha ofrecido, y que fue la oportunidad para llegar Ínter ponda á la suprema y más deseable cordialidad. Es evidente que el canciller ha matado en este viaje dos pájaros de un tiro, resultado feliz, cuya importancia para todo el mundo no cabe poner en duda. AMPOLLA Y CARLOMHiNO El cardenal Rampolla, gran aficionado á los estudios históricos, publicaré, muy pronto, entre otros documentos inéditos, un canto elegiaco, completamente desconocido hasta la fecha, descubierto por el ilustre cardenal en los archivos del Vaticano. Este canto, escrito en dísticos latinos, es atribuido á Carlomagno. El cardenal Rampolla se lisonjea de haber establecido científicamente la autenticidad de la composición poética, en la que el famoso emperador llora la muerte de une de sus hijos. De Carlomagno se conocen algunos otros manuscritos, particularmente el epitafio del Papa Estéfano, acerca del cual va no abriga dudas la crítica. UN EMBARGO Los frailes expulsados de Francia han dejado en aquel país varios de sus más emi-