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A B C. MARTES 29 DE MARZO DE 1910. EDICIÓN 1. PAG, 4. EL ALCALDE DE MADRID EN LA PROSPERIDAD EL SR. FRANCOS RODRlüUEZ PKESlDlfcNOO LA REUNIÓN DE PROPIETAKJUa VERIFICADA ANTEAYER EN EL POPULOSO BARRIO hoi. Goñi- ñores, sin fuerza ni arraigo en los distritos, se presentan candidatos sólo para molestar á los contrincantes... Días antes de la elección llegan á un arreglo todos y se retiran, dejando sin oposición al candidato rico, que los abona una indemnización para resarcirles de los gastos electorales... Si han gastado quince, se hacen pagar cincuenta, y ¡vamos viviendo! A mí me oarece muy bien que los candi datos se gasten el dinero en la compra de votos, y es lógico que así sea; porque ¿quieren ustedes decirme cuántos votos tendrían si no los compraran? Lo que siento es que en España esta saludable costumbre nc exista iiiás que en una ó dos provincias Los millonarios de Bilbao, por ejemplo, 1i- ran el dinero á espuertas para ganar un; elección; pero en la mayor parte de los res- 1 tantes distritos los votos se adquieren á fuerza de vino... Toda la maravillosa elo- Nosotros, en España, solemos decir que cuencia de un Demóstenes se estrellará no es posible agitar el país con elecciones siempre ante las condiciones políticas di frecuentes... En Francia, por el contrario, una cuadrilla de electores alrededor de ur los ciudadanos quisieran que hubiese unas pellejo... elecciones generales cada quince días... En Francia, esta vez, las- elecciones var ¿Por qué? Muy sencillo... Porque el dinero á salirles caras Á los candidatos indepen corre á borbotones v todo el mundo- aca dientes v de oposición, porque el Gobierne provecho del bolsillo del candidato... Unas tiene dinero de largo para apoyar á los canelecciones generales cuestan en Francia al- didatos oficiales Otras veces los Gobiernos rededor de 18 millones de francos, y hay se vieron precisados á- recurrir á mil expecentenares de electores que libertan sus dientes para sacar, del presupuesto estos campos de las garras de la usura, que des- gastos... Ahora, no... La caridad universal hipotecan sus fincas ó se ven absueltos de se ha encargado de sacar de apuros á los pago de multas importantes... Existe tam- Gobernarles franceses, que han reservade bién una industria lucrativa... Ciertos se- los naílones de la suscripción en beneficie jcados; dos pintores de brocha gorda los dab; n una mano de verde... y en tanto verificábase la elección y el candidato se llevaba por segunda vez el acta, v no volvía á acordarse de la estación telegráfica... Total de gastos... Unos cuantos jornales y dos botes de pintura. A la tervera va la vencida, y al celebrarse por tercera vez elecciones generales, los paletos se cruzaron de brazos y esperaron la transmisión del primer telegrama. El candidato no tuvo más remedio que pagar la instalación para llevarse el acta, porque los electores ya no se dejaban engañar; pero no le salieron mal las cuentas, puesto que con el gasto presupuesto para una elección ganó tres. Vean ustedes si suele ser eficaz la política de las promesas, que tan severamente castiga ahora la nueva ley votada por la Cámara francesa... de los inundado- para aplicarlos indirectamente á los gastos electorales... ¡Qué ajenos estarían de sospechar todos los que preocuparon en las cinco partes cíe! mundo de reunir dinc ro para aliviar la suerte de los inundados que esta millonada iba á servir para que el Sr. Briand traiga á las Cámaras una mayoría nutrida y compacta, dispuesta á votar por él como un solo hombre... ¡Bah! El francés es un señor que ha hecho ya cuatro revoluciones y, burla burlando, con un espíritu ligero y frivolo, está, sin darse cuenta, preparando poco á poco la quinta revolución JOSÉ IÜAN CADENAS. DE NUESTRO CORRBSPONSAl ABC EÑ LISBOA EXCURSIONES POR LA PENÍNSULA. Empieza el excursionista, afortunadamente, á interesarse y ser atraído por la fama de los encantos naturales v bellezas artísticas de España y Portugal. Nótase ya entre nosotros un especial movimiento de extranjeros, gracias á la campaña patriótica de estos últimos años, con la cual sólo se perseguía llamar gente de fuera á nuestro país: y no hay duda que tai movimiento podría multiplicarse y llegar á constituir una corriente fuerte, poderosa, no interrumpida, de viajeros. ndi üi iTrrr f iiFi pnnirn nim! ininir m nrm- -n