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años, parece una mujer. Pero hay que educarla. En cuestiones de educación soy muy CUADROS REALES severa. Mi vida es un completo sacrificio. No me explico por qué algunas madres se separan de sus hijos. Hay oue formarles el corazón como yo lo hago. (Continúan las Saloncito de confianza próximo á un to- conversaciones. cador elegante. Sobre los muebles, diversas prendas de vestir que ordena una doncella. Oyese á lo lejos el alegre bullicio de niños L DI A DE LA BANDERA que corren por galerías con pisos de madera. Voces, risas. Entra en la habitación una seBUENOS AIRES ñora de unos treinta años bien cumplidos. e empieza á despojar rápidamente de ad- Ahora que los ojos se vuelven hacia la minículos. Al propio tiempo, estrépito como República Argentina y se prepara una regia de caída. Llanto desaforado. Risas. Aumen- embajada que lleve á aquellas tierras el ta el bullicio. afecto de la madre patria, no está de más recordar que hace años el Gobierno y los LA SEÑORA. (Exasperada. Oué es eso? ¿Quién llora? ¡Como no se tiene cuidado maestros de aquella región han consagrado con los niños! Siempre será cosa de Lulú. en la llamada Semana de Mayo un día á ¡Oue venga inmediatamente la niña! ¡Oué la Bandera, como dicen, muy bien los pedacasa, Dios mío, tiene una que estar conver- gogos americanos, y constituye la mayor tida en esclava... (Entra una muchacha de fuente de inspiración del patriotismo que catorce años, que se aproxima gozosa á debe enseñarse á los niños en las escuelas, abrazar á su madre. ¡No me arrugues el como á los adultos en las asambleas públitraje, contenta estoy contigo! ¿Es decir, ca y en los campos de batalla de la guerra y que en vez de dar ejemplo, permites que tus de la paz. Por eso es este día el día de los hermanos jueguen brutalmente? (La niña días, un día de fiesta para el alma. quiere hablar. No me interrumpas, ya sé Los niños y las niñas desean vestirse ío que vas á decirme: oue jugáis á los auto- con sus colores, llevarlos en forma de esmóviles, como el otro día, cuando te deso- carapela prendidos en el lado izquierdo del llaste las rodillas. Me vais a quitar la vida. pecho y conocer su significado. Todos, chiEl meior día, al volver de la calle, me en- cos y grandes, la sienten adentro, como contraré alguno de vosotros muerto. No te- algo que abrava y emociona, que refresca néis la menor consideración con vuestra ma- la memoria de los días de esplendor y dre. Y es que no me quieres, Lulú. No me grandes acontecimientos de la Historia, obedeces. Eres una criatura sin seso. Voy á las ambiciones y los ideales. Hasta los tener que mete rte en un colegio, á ver si te buenos extranjeros que viven en nuestro doman. No pongas esa cara. A tu edad, no suelo la ciuieren y la respetan. era o así. Todo el mundo se asombraba al Ella significa nuestro territorio, hermover mi seriedad. Acompañaba á tu abuela á so, lleno de riquezas naturales; significa fas visitas y la ayudaba en todo. A ti es nuestro pueblo independiente, el derecho á imposible llevarte á ningún lado, por eso no la libertad é igualdad para todos, adquirite llevo. Una giganta nue no sabe tenerse de- do por nuestros antepasados con su sanrecha. Ponte derecha te digo. Levanta la gre y padecimientos; representa nuestro cabeza. Y, sobre todo, no me llores. Es lo único que falta. Estropearte los ojos... Ser una perpetua llorona. Siéntate mientras me visto. ¡Cómo te aprovechas de aue tens que ir hoy á comer á casa de tu tía Amparo! Por supuesto, que hoy comerás sola y te acostarás. ¡Levantas los ojos como poniendo á Dios por testigo de iue eres una víctima? Está bien; no falta más sino que reniegues de tu madre. Así pagas mis sacrificios. ¡No tienes corazón! Llora, llora, para que tu padre te compadezca y me diga algo desagradable. (La niña solloza. ¿Te uieres callar? Es decir que no se te puede decir nada? ¿Ten -o que sufrir tus faltas de respeto sin la menor queja? ¡Arturo, ven acá! Mira tu hija. Quitándome la vida, como de costumbre... Ya no voy á la comi: me quedaré de niñera perpetua para fiue estas criaturas concluyan conmigo. i o, no la di? as que me pida perdón. Detesto la hipocresía. Llévatela de mi vista... Tienes razón, no hay más remedio que asistir á la comida. A ver cómo concluye usted de vestirme, Martina. También u ted tiene la mayor parte de culpa en todo esto. Podía usted poner orden en mi ausencia. Pero aquí nadie me Hace caso. Yo soy la que he de sacrificarme por todos. Cuidado, que me hace usted daño. No, no está estrecho el corpino. Son sus manos de usted, que no tienen flexibilidad. A ver, los guantes. Y mucho cuidado con lo que se hace esta noche. Cuando quieras, Arturo. EDUCANDO gobierno, bienestar, ideas, sentimientos é historia. Es, pues, más que un trapo azul y blanco con el sol en el centro. Si al regresar se logra que en nuestra patria sintamos todos estos nobles sentimientos, procurando inculcarlos á la infancia española, podremos dar por bie EDIFICIO DEL COLEGIO NACIONAL DE EDUCACIÓN EN BUENOS AIRES empleado el viaje de nuestra embajada, la cual debe sentir estos nobles ideales en todo momento, estudiando los trabajos que realiza el Consejo Nacional de Educacióa de la República Argentina. Publicamos una vista del soberbio edificio donde se halla Hi JVfvVf S Ví ¿á -V- t (Tomando el café, dos horas después. SÍ, está muy crecida; á pesar de sus doce HOMENAJE A SARMIENTO EL DÍA DE LA FIESTA DE LA BANDERA EN BUENOS, AJRES