Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B C. L U N E S 28 D E MARZO D E 1910. EDICIÓN i. PAG. delicioso ese -alEum de íttípresToríü espárTolas que nos legó con el nombre de Iberia el malogrado é inolvidable Albéniz. Tan personal es su labor, con estar inspirada en el carácter y en el ambiente españoles que aquel gran pianista sentía en sus nostalgias de bohemio impenitente, que, no obstante la brillante instrumenta- ción que Arbós la ha puesto á guisa de rico marco. Albéniz sigue siendo Albéniz, con su musa soñolienta y enamorada de los cármenes granadinos y el intenso azul del cielo de Andalucía. La obra de Albéniz es de una belleza ad nirable. La instrumentación de Arbós es digna de ella. Se repitió el segundo tiem, EL ETNA po, El puerto, y se repetirán los dos en otros conciertos, porque el éxito de anoche UN SABIO ETsr les concede ese derecho indiscutible. El idilio Siegfried, primorosamente in PELIGRO DE MUERTE terpretado, y la Cabalgata de las WálkyIOS TELÉGRAFO rias, con su esplendidez de sonoridades, KOiI 27, 6 T. pusieron punto á este segundo concierto, Cl ilif- t. -c hombre de ciencia profesor notable todo él y digno de los aplausos ¡Ricco, director del Observatorio situado que obtuvieron la Orquesta Sinfónica y su ¡cerca del Etna pí. tñ estudiar los fenómenos insigne director. (volcánicos, ha corrido un peligro inminente. Pretendía determinar las diferentes bocas r NOTA TRÁGICA ¡de li última erupción y se aproximó demasiado á una de elías. 1 Al dar un naso le falcó tierra firme y rouó cm uelto 01 un montón de emizí s cerca del cráter. POR TELÉGRAFO Aíortrnadí. irente pudo tgarr; ¡rsc á una PARÍS 27, 4 T. peña y ganar el terreno perdido, salvándose -La Audiencia del Tribunal de Grenoble Les estudios que ha hecho le inducen á se ha visto turbada oor un violento incicreer que la acmidad de la erupción actual dente. será más importan te que la de 1894. Compareció, y fue condenado á seis meLa íapidez de la lava es de un metro por ses de prisión, por hurto de una bicicleta, rcinuto. Enrique Murcel, de veinticinco años de 1 ciúter. ecca de Tanca di Volta de edad, casado y padre de dos niños. Son GIrolano, es muy activo y arroja lava j Asistían á la Audiencia la infeliz esposa incandescente. y sus dos criaturas. El cráter del centro despide humo blanco, Cuando Enrique escuchó la sentencia, exy las bocas eruptivas UÍI humo negro y clamó con la mayor sangre fría: espejo. -Prisión á mí, reh? i1 La iava ha destruido en gran parte el Y, sacando una navaja, se la hundió tres camino de herradura de Etna. veces con violencia en la región del coraEl cardenal Francisco Nava ha marchado zón, diciendo: Xocolasi y á Belpasso, donde se encuen- s, -He aquí mi prisión. tra, y corre gran riesgo, eí velo milagroso v El suicida, bañado en sangre, fue trans, cle Santa Ágata. portado á una sala vecina, donde e desarroLos pueblos tienen confianza en que esta lló una escena terrible ante la esposa y sus reliquia contendrá el avance de! a lava. tiernos hijos. Enrique fue conducido, en estado agónico, al hospital. DE MÚSICA Sus últimas palabras fueron acogidas sa estruendosos aplausos y con los acentos de la Marcha Real, que todos los circunstantes escucharon puestos en pie. Leyó después el Sr. Sardo una bellísima oesía, titulada El aldeano y el niño y espucs el joven violinista de veintidós años jecuto al violín con sin igual maestría res composiciones del inmortal SarasateJ arrancaron salvas de aplausos. an gratísima velada terminó en medio Hel mayor entusiasmo, y de ella guardarán ¡eterna memoria quienes tuvieron ia dicha c asistir, r blico confirmó que la fama de Manrique; Gil es justa y que su elevación á los primeros puestos no se debe á intrigas ni es una i 111 provisación. Tierra baja fue la obra elegida por el señor Gil para presentarse ante el público madrileño, que. con las costumbre de ver interpretado por Borras el drama de Guiuieirá, podía y debía juzgar al debutante con conocimiento de causa, apreciando hasta los más nimios detalles y naciendo comparaciones que, de no poseer un gran talen to, habían de serle perjudiciales. Así lo comprendió él, y sin esfuerzo alguno, con sólo dejar surgir su arte exqui sito, triunfó de todo Manrique Gil, dando la razón á Jos periódicos americanos. Poseyendo tan extraordinarias aptitudes, es indudable que para la temporada próxima ocupará este actor el puesto que de derecho le corresponde en uno de los principales teatros de Madrid. El público del Coliseo Imperial hizo al artista objeto de estruendosas ovaciones. TOROS Y NOVILLOS EN MADR 3 D Se lidian seis toros de la viuda de Tabernero, y figuran como espadas Álcente Pastor, José Claro y José Carmona, éste confirmando la alternativa que tomó en Salamanca el año 1908. En el palco regio estaban los infantes doña Isabel, doña María Teresa y D. Fer- nando y el príncipe de Battenberg- Al llegar la hora del paseo hay una entrada buena, lleno en los tendidos y gradas de sol, sol y sombra y en andanadas, y con algunos claros en lo demás. Cuando salen las cuadrillas se escucha 1 una silba fenomenal, suponemos que al. Gordito, por lo de los contratos duplicados Al primer toro lo esperan los picadores Monerri y Catalino. Se llamaba el toro Ratillo y era negro, bien encornado, gordo y de buen tipo. Gordito le dio unos lances de capa recogiendo bien, y escuchó algunas palmas. Entró bien el toro á las dos primeras varas, y derribó á los dos de tanda, acudiendo biea á ios quites Carmona y Claro. Luego hubo mucho lío en la lidia y el toro tardeó algo para tomar en total cinco puyazos por dos descensos. Manuel Rodríguez coge los palos, y después de salir en falso al querer clavar por el lado izquierdo, viéndose apuradísimo, y haciéndole un gran quite José Claro, volvió á pasar de vacío tres veces, y logró clavar un par un poco caído en el lado izquierdo. Luis Leal, por el lado derecho, cuartea un par bueno, y repite el Sr. Rodríguez con un par casi al sesgo. El toro acabó por irse á las tablas cuando Vicente Pastor cedió los trastos al discutido, traído, llevado zarandeado y silbado José Carmona. Este, que vestía- verde claro y oro, buscó al de Tabernero, que estaba muy quedado, y, tras cuatro pases, el segundo ayudado por bajo, bueno, y los otros buenos, menos el primero, se metió decidido con una estocada en lo alto an tantico tendenciosa, qu- e con un intento, en el que tocó a! go, bastó para que doblara Ratillo v el muchacho escuchara una ovación. Se cambian las tornas. Merinito se liamó el segundo, que era berrendo en jabonero, basto, mejor moro que el anterior y bien puesto. José Ciaro, muy paradito y con el capote muy recogido, dio cinco verónicas que se aplaudieron. Este toro fue topón y muctio menos bra UN SUICIDIO ANTE UN TRIBUNAL 2 l Como al primer concierto, asistió anoche al segundo numeroso y distinguido público (la distinción reza esta vez con la ver dadera afición) Apareció el mismo cartel de no hay más que palcos y butacas en ¡da taquilla. Las ovaciones fueron muchas y (unánimes. Las repeticiones, anoche, para HBach y para Aíbéníz. A la sinfonía incompleta de Schubert, jnuy del agrado de nuestro público, siguió la si ife eii re de Bach, v de sus tiempos tfué oída dos veces el aria, cuya melodía, át soberana belleza y oro macizo de ley, cautiva á todos los auditorios y les cauti, ara por los siglos de los siglc La sinfonía en mi bemol de Scliumann, aplaudida en sus cuatro tiempos: pero el feran romántico alemán no e; de la voca 3 1 de nuestro público, en quien la página 1 ejecutada anoche, no obstante ser hermosa, risueña y optimista casi siempre, no proJduce la impresión que á Schumann produjo la catedral de Colonia. Ni muchísimo inenos Gratísima impresión y legítimo entusiasmo causaren en el público las dos hojas de LA ORQUESTA SINFÓNICA NOTAS TEATRALES COMEDIA El próximo jueves se inaugurará la temporada de la compañía española de opereta, con el estreno de la obra en tres actos, adaptada al castellano por los Sres. Paso y Abati, música de Osear Straus, titulada El ensueño de un vals. Se estrenarán tres decoraciones, atrezo y ciento veinte trajes construidos en Milán expresamente para esta opereta. Se despachan localidades en Contaduría. El sábado, á las cinco de la tarde, expira el plazo de abono para los tres conciertos del eminente pianista Emil Sauer. MANRIQUE GIL Hace algunos años llamó la atención como alumno aventajado del Conservatoj rio un joven que al poco tiempo conquistó aplausos en buena lid actuando en la compañía del Español. Desapareció de Madrid, y la Prensa americana nos trajo ecos de sus triunfos, proclamándole actor dramático de primera línea. Se anunció en el Coliseo Imperial el debut de este notabilísimo artista, y el pú-