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ABC. D O M I N G O 27 D E MARZO D E 1910. EDICIÓN J. PAG. 9. bemos por qué sigue siendo un desconocido completo en Madrid, ha estrenado SIETE. ¿Habrán sido facilitados estos datos aí eminente musicógrafo francés por algún español de la camarilla que ha falsificado una gloria para Chapí? ¿O algún otro es pañol tan e iterado del movimiento musical madrileño como para sólo tener noticia de dos obras de Chapí, y para consignar en la evolución lírica del teatro una obra de Chueca, y ésa una revista de pacotilla... La Gran Vía Esto habla solo y exige la supresión de todo comentario. Ascendamos de nuevo á la argumentación serena y elevada y diri- giéndome tan sólo á los que se presentan á la lucha en campo abierto. Un adversario del gran maestro ha manifestado extrañezo, -en primer lugar, de que Chapí haya sido proclamado genio y, cuente con partidarios apasionados en un país donde el genio musical no ha parecido todavía, y donde tantos son al mismo tiem- po los que disienten de semejante adirrU ración. Por lo mismo que no poseemos genios, andamos á caza de uno; y esto disculpa á los que por patriotismo, quizá exaltado, lian adjudicado cen alguna precipitación ese título privilegiado y excepcional á quien, para ellos, como para mí, como para muchos, ha marchado á la cabeza del movimiento na cional y ha señalado á los compositores un rumbo seguro para la creación y desarrollo de un arte nuestro, fuerte é influyente. Para merecer media docena de votos á la categoría de lo genial basta y sobra haber sai bido elevarse con su talento á un puesto de guía entre nuestros compositores y haber tremolado una bandera que no existia y que tantos músicos inteligentes han acatado, saludado y seguido con entusiasmo y fe. Y en cuanto á la divergencia y oposición de pareceres, ¿no es suficiente, no lo ha sido siempre, en casos iguales y superiores al de Chapí, el ostentar ciertas cualidades, como la maestría técnica é instrumental y, la frescura y personalidad de inspiración, que todos reconocen, al par que otras cualidades más importantes, que para ser reconocidas han menester de una cabal experiencia de las obras del maestro, necesaria para la percepción de sus tendencias, de sus ideas, de sus intenciones? Se nos afirma que no hay tal; que Chapí no estuvo nunca al frente de los compositores españoles, y que otros le fueron y le siguen siendo superiores. Vamos á cuentas. Madrid es un mercado abierto, nacional, español, imparcialísimo, á la disposición de todos nuestros compatriotas, sin apasionamientos de provincia ni de región, donde se recibe, y se aplaude, y se ensalza todo lo bueno que de España procede; con un público tan inteligente y tan musicalmente aguerrido como el que más pretenda serlo en España; con un cuerpo de aficionados y profesionales que en competencia y cultura no va en zaga á ninguno de aquende el Pirineo, y que forma con absoluta independencia de criterio la base por todos ape íecida de todas las famas españolas, vengan de donde vinieren. Las provincias conocen mal á Madrid En Madrid no hay madrileños; sólo h j. y cs pañoles. aunque así no fuera; Chapí no era madrileño, ni castellano; era un alicantino de nacimiento, de raza y de cora- zón Y Madrid ha ensalzado á Chapí. Por qué? Porque en Madrid, donde viene á pa- t rar, en busca de salida natural, todo lo bueno y lo malo que en artes é industrias produce España, y donde todo ello, cuando vale, encuentra su premio adecuado; en Madrid no se ha presentado compositor ni obra musical española alguna, que- -á juicio de los madrileños, claro e tá, -haya suoerado en inspiración y, sobre todo, en i M- NOTAS DE ARTE ORQUESTA SINFÓNICA El segundo concierto de abono, bajo la flli- er; ión del maestro Enrirue Fernández íkrbós, se verificará esta noche, á las nuewe, con el siauieníe programa: v Primera parte. i. Sinfonía incomple. en si menor. Allegro modérate Andancon moto. Schubert. 2. Suite en re. Para oboes, trompetas, timbales é instrumentos de arco, a) Obertura. Grave. Vivace. 6) Aria. -c) Gavojías. d) Giga. J. S. Bach. Segunda parte. Tercera sinfonía en mi berrol (op. 97) i. Animado. 2 Scherzo. Muy moderado. 3.0 Moderado. 4.0 Solemne. Animado. Schumann. Tercera parte. i. a) Evocación, b) 321 puerto. De la Suite para piano Iberia primera vez) Albéniz. Instrumentado por E F. Arbós. 2. Sicqfried- Idyll. Wa ier. 3 Cab alqata de las Walkyrias. Wagcer. El tercer concierto de abono tendrá lugar el domingo 3 de Abril, á las nueve de la Boche. CUARTETO VELA E i la última semana ha entregado nuestro colega infantil Gente Iñenuda á sus pequeños lectores, á cambio da los vales incluidos en los ejemplares en cada número, los siguientes regalos: Tina canoa automóvil á José María de Bulnes, de Potes Santander) TÁn juego de jardín á T egino Sáiz, Puebla, 4.6, Burgos; Una muñeca á Vitar Muro, Menores, 5, Toledo; Una máquina de coserá Francisca Barrera Efildán, Maestranza, 60, Jaén; Un cinematógrafo á Eduardo Hierro, Píala, i5, Toledo, y una canoa automóvil á T icardo Fernández de Córdova, Conde de Torres Cabrera, i5, Córdoba. que hablan á la razón. Ejemplo de ello es el que acabo de citar; pero véase y medítese, á mayor abundamiento, sobre el siguiente caso curiosísimo: LA OBRA DE CHAPI Uno de los más reputados críticos franceses, Henri de Curzon, publicó hace dos Quisiera j e que este artículo no tuviera años un interesante y útilísimo trabajo que, que revestir el carácter de una defensa con el título de Uévolution lyrique au del ilustre maestro. Pero á falta de tal ca- théatre dans les différents pays, no es otra rácter, el artículo sería superfluo, porque cosa que una tabla cronológica (así se subtila conformidad de todos, por lo menos de tula) laboriosamente confeccionada, de las todos los españoles, respecto de la impor- obras lírico- dramáticas (óperas, óperas cótantísima valía de la obra de Ruperto Cha- micas, operetas, zarzuelas y hasta algún que pi, le daría el de una redundancia inútil. otro ballet) que han visto les feux de la ¿Pero la obra de Chapí- -y al decirlo nada rampe desde los primitivos ensayos de Al revelo- -tiene sus enemigos y detractores, fonso della Viola y de los monodistas floy por ende se convierte en defensa, ipso rentinos, hasta el estreno de la Aplodite, de Erlanger, en 1906. fado, cuanto se escriba en su alabanza. Sabido es, por los que tienen motivo para Entre esos enemigos los hay, aunoue pocos, dp la clase de los convencidos, por ra- saberlo, que la erudición de los musicógrazón de arte, y contra los ataques de esos fos franceses jamás se extiende á lo que pocos tiene que dirigirse principalmente la afecta á la música española, y que si alguna defensa, porque son los que influyen en la vez se ven en el compromiso de hablar de las cosas musicales de nuestro país acuOpinión. A nada conduciría tratar de combatir á den á los eruditos españoles en busca de otra clase de enemigos, los adversarios per- información expedita y económica. La exsonales, que luchan á la sombra y más con- periencia lo ha demostrado en más de una jtra el hombre que contra el compositor. ocasión. Y que los conocimientos personales del liPero no puedo menos de recoger uno de los argumentos- -llamémoslo así- -que esos señor de Curzon en materia de musicología adversarios personales esgrimen contra el española no son muy extensos, ni iueron maestro y sus admiradores, y es el de pro- muy selectas ni imparciales sus fuentes de palar que la obra de Chapí es obra ficticia investigación, lo prt ba la investigación si V artificiosa de una camarilla de críticos guiente, mucho más concienzuda, que he amigos. De no haberla visto impresa por tenido el honor de practicar, y cuya comf titi impugnador de los de buena fe, me re- probación se halla al alcance de cualquier pelería descender á la refutación de tan pe- pelagatos como yo: Autores dramáticos españoles y número regrina fantasía, que no resiste al más superficial análisis del sentido común, y que de obras de cada uno que aparecen regiscon igual eficacia podría emplearse para trados en la tabla cronológica de H. de Cur derribar de un papirotazo la gloria de un zon. (Empieza en el año 1818, con el Don Beethoven, ó de un si queréis que Juan Tenorio de Carnicer, en Barcelona) De Genovés, Gironeila, Eslava, Pofcell, coloquemos á Chapí más abajo; ¡ó de un iPuccini, si queréis lo sigamos bajando! Si Valero, Soriano, Fuertes, Ovejero, Herse me demuestra que la gloria de Beethoven nández, Sánchez, Aguirre, Sánchez Gaba, 5- la fama de Masseneí, ó siquiera la de nach, Obiols, Chueca, Morera, Granados ¡Puecini, son obra de camarillas, me hallaré y Giner, una obra cada uno. De Oudrid, Zubiaurre, Albéniz y CIIVPI, dispuesto á no volver á decir esta boca es mía y á reconocer que las camarillas dos obras cada uno. tienen un poder muy superior al del genio De Barbieri, fres obras 1 ó ingenio de los compositores y al de los De Carnicer y Bretón, cuatro obras cada instintos musicales de la humanidad ano. De Arrieta, cinco obras. Pero es que podría asegurarse, con proDe Pedrell, siete obras. babilidades mucho mayores de acierto, que, i Dos obras tan solo estrenó Cha pí en de existir alguna camarilla, donde se reúne S en la accri -fr te, y que no siem- toda su vida! ¡Y son La rcvoHosa y Curro Varaos! En tanto aue Pedrell, que 110 sajpre se j. lc J I lucirle de conclusiones El próximo concierto del cuarteto Vela 5 e verificará, según tenemos ya dicho, el iviernos 1. de Abril.