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B C. DOMINGO 27 DE MARZO DE I 9 JO. EDICIÓN i. PAG, 3. EL HUNDIMIENTO DE AYER EN LA PLAZA DE ORIENTE TROZO DEL PAVIMENTO ASFALTADO QUE SE HUNDIÓ AYER MAÑANA FP. ENTE A LA PUERTA DELPR 1 NC 1 PE DEL PALACIO REAL Fot. A 1 b. Poco á p- ico este hombre, oue tenía frente Los diputados miráronse ur. os á otros... Qué c uena decir aquello? Y como un re- á él la opinión entera de la Cámara, ha guero de pólvora corrió de banco á banco la ido dominando á todos... ¡Hoy es el amo... explicación... Era en un Congreso socialis- Es un político práctico y un hombre sincecelebrado hace algunos años... Jaurés es- ro, que de su paso por el Gobierno quiere aba comprometidísimo v la Asamblea tra- dejar un buen recuerdo... Francia, que le taba de echar sobre él la excomunión mayor vio recorrer en siete años el camino que e un terrible voto de censura... Briand separa el campo anarquista de la oresidenpudo entonces hundirle... y pronunció un cia del Consejo, desconfiaba de él... Ahora iiscurso ante el Congreso que salvó á Jau- está tranquila... res... Los grandes oradores son como las ¡Ouién lo hubira creído! ¡Estos revomujeres bonitas: creen que todo se lo me- lucionarios furibundos... resulta que son recen, y olvidan con facilidad los benefi- hombres de orden! cios que reciben... Jaurés es un poco desTOSE JUAN CADENAS agradecido, y ya no se acordaba de la prueba de amistad que Briand le diera en aqueja ocasión memorable, cuando la otra tarDE NUESTRO CORR SP NSAL. de, en la Cámara, se le ocurrió lanzar los rayos de su elocuencia sobre el banco del Gobierno para que Briand arrojara por la borda á los dos ministros más comprometióos: Millerand y Barthou... LOS ESPAÑOLES EN LA LXXX EXPOSICiOV- ¡Yo 110 abandono jamás á mis amigos, DE BELLAS ARTES Sr. Jaurés! -gritó Briand... Y el pobre La antiquísima Sociedad romana de los faurés, hecho un lío, no supo qué contestar. Más tarde, en los pasillos, Combes se dis- aficionados y devotos de Bellas Artes en puso á reñir con Briand porque no había Roma ha inaugurado la LXXX Exposición sacrificado á los dos ministros... La discu- anual. Este Certamen de 1910 ha tenido sión se convirtió en altercado, el petit Pere una importancia especial por la asistencia se crecía y el primer ministro francés cor- de excepcionales artistas y por el rigor que ha desplegado el Comité de admisión de el diálogo muy finamente: -Si tiene usted algo que decirme, señor cuadros. Entre los artistas que componen ese CoCombes, interpéleme usted en la tribuna. mité, España ha estado representada por Y le dejó con la palabra en la boca. EX petit Pere corría desolado detrás de un maestro del pincel de tanta fama como Gustavo Bacarisasl Briand exclamando: Han sido admitidos 2 5 artistas con 7 1- No, no... amigo mío... Yo no estoy obras. Entre aquéllos hay siete españoles enfadado con usted... A B C EN ROMA con 19 cuadros, y dos escultores con C V. M obras. Benlliure, director de la Academia de España, expone tres cuadros fuera de concurso. El ilustre artista español ha sido invitado por el Comité organizador. Los cuadros se titulan Vieja arac onesa y Procesión en un pueblo de Araqón. El primero de los dos lienzos retrata á una vieja campesina aragonesa, en ciiva frente se adivina los amables recuerdos de un pasado jovial y dichoso. Su sonrisa expresiva es toda una vida que asoma á los labios de la anciana, animando su rostro, donde quedan aún las huellas de una resplandeciente belleza de otro tiempo. El segundo cuadro es una escena de costumbres religiosas, realzada por el sublime fondo grisáceo de una puesta de sol. Los aldeanos, llevando cirios, encendidos, escoltan á los estandartes. Un cura de aldea, pálido y enjuto, canta tristemente los almos. Benlliure tiene, por último, un Mercado marroauí, de fino dibujo, pero av ¡e deja quizá desear algo más de viveza en los tonos, dominados por r. níi general palidez. Gustavo Bacarisas presenta, fuera de concurso, por pertenecer al Turado, cinco lienzos, entre los cuales figura un hermoso tríptico. Detengámonos primeramente ante un Gibraitar, visto desde el otro lado del Estrecho. El enorme peñón aparece inundado por los resplandores del sol, ofreciendo un bellísimo efecto de luz que el artista ha tratado de un modo original. Titúlase el tríptico Novela andaluza, y su