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B C. SÁBADO 26 DE MARZO DE 1910. EDICIÓN 1. PAG. 9. El ilustrado colega publica las condicio- es para tomar parte en el Concurso, y se- uramente éste se verá tan favorecido no para demostrar también que, á pesar artísticos y valiosos premios ofrecidos, s ino para demostrar también que á pesar e lo que en contrario se dice, hay muchas uijeres en España que saben prender en us gentiles cabezas la clásica mantilla. JURA DE BANDERAS I EN CABO DE AGUA VIERNES, 2 5 3 T. (REEXPEDIDO DESDE CHAFARINAS) Desembarcamos en Cabo de Agua á las eis de la mañana, siendo recibidos por la olida indígena, que presentó las armas inte la autoridad militar. Directamente fuimos al campamento, en il que se hallaban reunidos los jefes que Eorman la comisión de la jura con el del lestacamento, teniente coronel Gavilá. Las tropas estaban formadas en una extensa planicie. El teniente coronel Sr. Baños tomó el juramento á los reclutas, y el coronel Axó pronunció una patriótica alocución. Todas las fuerzas hicieron el desfile, llevando á retaguardia á la Policía indígena, mandada por el capitán Pazos. Presenciaron el acto muchos moros y el caid Chechar con otros caídes, saludando todos al paso de nuestra bandera. Por delante de nosotros desfilaron 200 reclutas del regimiento de África, con baiidera v música. Entre los indígenas se repartieron mapas de España y de África, tarjetas postales, pañuelos y carteras también con mapas. La guarnición de Cabo de Agua está formada por dos compañías de África, mandadas por los capitanes Sres. Celis y López de Haro; una sección de Caballería, al mando del teniente Sr. Alonso, y una batería mandada por el teniente Desteiro. EL PRIMER t ANIVERSARIO A CHAPl f Un año ya. La piedra de tu fosa ya todo el curso conoció del tiempo, -con el rápido giro de los días- -en la paz del solemne Camposanto. Los soles, que requeman, del estío. Las tardes taciturnas del otoño. Las noches tenebrosas del invierno... Y otra vez lo acaricia con sus auras la virginal, radiante primavera, eternamente luminosa y joven. ¡Un año ya! Y en mi dolor perdura tedo el doler de sus primeras horas. En estas, al recuerdo consagradas, mientras la angustia de tu fin evoco, lleno de ti, soñando, la memoria. De ti. De tus afanes. De tus duelos. De tus gozos y lauros. Del influjo con que al fin subyugabas. De tus voces firmes, rotundas, en amargos trances. Del brillo, tan intenso, de tus ojos. 7 El brillo de las súbitas centellas! De los ánimos tuyos, fuentes vivac de esfuerzo y voluntad. Del alma noble que en tas múltiples obras infundiste iY en noche sosegada, bien, cercado por apacible soledad, requiero, poí vago modo, misteriosamente, la presencia dichosa, que me exalte, de tu inmortal espíritu. 1 Lo ienio por a v 2- o c, So comunique mi c) 1 j f f 1 i. i en honda cs. hvi, los dos á solíc- -COT. O eu otios C os mado amigo D. Félix Alvarez, instalando en el número 28 de la calle de Serrano un magnífico salón, titulado La Berlinesa ¡Salve, maestro, singular amigo, montado con verdadero lujo y, armoniV artista singular, honra de España! zando con éste, el más refinado buen gurto. ¡Salve mil veces! En el cielo brilles, Hemos tenido ocasión de visitar este escual espíritu- sol í tablecimiento y, creyendo, como al prinEn cielos otros, cipio decimos, que ha de interesar á nues -los cielos claros que alumbró tu genio, tros lectores, vamos á comunicar lo que del arte nacional, -perennes lucen, en nuestra visita hemos bserva- ii. cual estrellas, tus obras; sin que logren La instalación, como ya hemos dicho, es deslustrar su esplendor las torpes nieblas realmente soberbia. Allí no se ha omitido que suscitara contra ti la Envidia. J gasto alguno para conseguir que VJ vJíe ai el más mínimo detalle. ¡Lucen y lucirán! Eternamente. Lo mismo sucede con el servicio, al cual Y en tanto gozas de mayor regalo ni aun los más exigentes podrán poner un concedido por Dios, delicia suma: solo reparo, y en cuanto á los géneros, con ¡la paz suprema del reposo eterno! densaremos todos los elogios en sólo cinco i palabras, diciendo que son lo mejor de lo Gimamos, sin alivios ni esperanzas; mejor luchemos en el mundo, sin reposo, El café es Puerto Rico legítimo, del de los míseros mortales que sufrimos más precio; la leche, que analizada arroja la miseria y el mal que corresponden tina graduación de 35 grados, se recibe diaá nuestra débil condición. ¡Luchemos! riamente de Los Molinos; el chocolate es En afán perdurable. Bajo sombras. superior y fabricado expresamente para la Años tras años. Sin cejar un punto. casa, y los demás artículos son asimismo de (Sin vivir de ilusiones que enloquecen. las marcas más acreditadas. Sin dar calor al insensato anhelo. El servicio á domicilio se hace también Sin alzar las miradas á las cumbres en inmejorables condiciones, y el dueño de -dominios de las águilas tan sólo, f La Berlinesa pretende- -y estamos seguque el Destino reserva para el Grande, j ros de que ha de conseguirlo- -acostumbrar que las Musas allanan para el Fuerte. al público á comprender que más vale poco y bueno que mucho y malo Esto Mas, quienes hayan condición excelsa, principalmente por lo que al café respecta, cual la tuviste, calidad eximia! pues no nos cansaremos de repetir que es- -luego que luzcan, y al mortal deslumhren inmejorable, hasta el punto de poder asepor obra de su luz, luz de sus almas, -gurar, sin que ello sea exageración, que es sacudan pronto, por su bien, el yugo el más puro que en Madrid se toma. de la vida mortal, y al mundo cambien También tiene montado este establecique á bárbaro martirio los condena, miento un servicio de escritorio para uso por moradas más puras, por regiones de los clientes, y personal encargado del rede encantos sempiternos, por el gozo parto de las cartas á domicilio. de la vida inmortal. x Iniciativas como la del Sr. Alvarez honAllí, las iras ran y enaltecen la industria madrileña, y el del bajo mundo su furor estrellan- público, que sabe apreciar lo bueno, no tar ¡Cual se rasgan, deshechas en espumas, dara en hacer de La Berlinesa la cerve- las montañas del mar, en sus combates cería de moda, la preferida por todos los contra la costa firme! ¡Nada puede j j vecinos del barrio de Salamanca toda perfidia ya! Querrán en vano -A Y si no, al tiempo. las horas tuyas amargar, de nuevo, los viles enemigos; los astutos envidiosos, allí. No la lisonja, S PROCESO RESONANTE por interés hipócrita dictada, sublevará tus ánimos, tan nobles. No sufrirás ofensas, por ofensas del ignorante vulgo, que presume POR TELÉGRAFO tantas veces de juez; que tanto goza, PARÍS, 24, 10 M. v siempre que pone, con grosera mano, Lo más interesante de las diligencias prac- sobre la piedra que labrara el Arte, ticadas ayer ha sido el careo entre los pro las injurias del fango del arroyo. cesados Duez y Martín- Gauthier. A las dos de la tarde comparecieron am ¡Lograste ya la Suerte bienhechora bos ante el juez Albanet, en cuyo despacho digna de t i! se encontraban reunidos el Juzgado instrucLloremos, lamentemos tor, los abogados defensores y los fancio! a ausencia de la luz; mas, entre tanto, 1 narios de Policía. con voz sincera, que del alma brote, Al verse frente á frente, Dncz y Martín celebremos, en ti, ventura tanta: Gauthier, se estrecharon efusivamente las ¡tu redención, por obra de la Muerie! manos. En primer término procedió el jaez á exa- CARLOS FERNANDEZ SHAW minar los legajos recogidos en el domicilio de Martín. En el primer legajo aparecen varias car- tas dirigidas á Duez por el abogado genea- i1 logista Coutot. Preguntado por M. AloJiiel, dice Due 2. i Atentos siempre á propalar todo aquello que él mismo las entregó á Martí a para que que pueda ofrecer interés para el público las guardase. en general, vamos á ocuparnos hoy en un A su vez declara Martín que el resto de asunto que lo tiene, y muy grande, princl- los documentos del legajo son copias de pálmente para los vecinos del populoso estados hipotecarios que formaron ambos aristocrático barrio de Salamanca. procesados al comienzo de sus operario- Aunque parezca extraño, en dicha ba ¡OTS, á fin de documentarse, sobre el valor rriada no existía hasta ahora un establecimiento donde el público pudiera pasar de los bienes de las Congregaciones cuya agradablemente el rato, encontrando al mis- liquidación se les confiaba. -Algunos genealogistas vinieron en como tiempo el más esmerado servicio y los nocimiento de nuestro trabajo- -dice Marmás selectos géneros en cafés, chocolate, tín, -y nos rogaron que les facilitásemos cervezas, licores, etc. Est? falla ha venido á llenarla un in- informes. Duez y yo les suminist- rmos cr- pias de cuanto necesitaban, hacen l o s s dustrial ocíívo é inteligente, nuestro esti- de ilusiones, de luchas, -nos digamos los íntimos sentires más profundos. EL ASUNTO DUEZ NOTICIA i INTERESANTE