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A B C. MARTES 2 a DE MARZO DE 9 io. EDICIÓN PAG. 4- H W i LA JUVENTUD CONSERVADORA DE SEVILLA CONCURRENTES AL TE DADO POR EL SENADOR D. EDUARDO IBARRA CON MOTIVO DE LA CONSTITUCIÓN DE DJCHA AGRUPACIÓN POLÍTICA Fot. Olmedo que nada definitivo se ha convenido, he podido convencerme de que las disposiciones del Gobierno imperial otomano son de fas más favorables. Turquía aprecia la importancia de esta línea y estudiará de su f arte las bases financieras del negocio. J? or U que se refiere á la confederación balkánica, no se ha tratado esta cuestión. Yo no digo que esta obra no sea realizable en un jjbrvenir más ó menos cercano; pero las ítproximaciones políticas se preparan antes sobre el terreno económico, y principalmente las cuestiones económicas son las que han motivado mis conferencias con los ministros otomanos. I OS ESTADOS BALKÁNICOS Y KUSIA ventajoso á nadie si Turquía no ocupa en él el sitio que le corresponde de derecho. JAUMET EFFENDI L PROBLEMA TERESIANO Ha comenzado á, publicarse en Madrid una nueva colección de Clásicos castellanos. Dirige esta nueva biblioteca un hombre de seguro y delicado gusto, muy culto y muy amante de nuestro espíritu: D. Francisco Acebal. Acostumbrados los lectores de periódicos á la hipérbole, al elogio exagerado y falso- -verdadera labor de incultura, -todo lo que se diga, con entera sinceridad y veracidad, respecto de esta nueva colección, va á parecer excesivo. Sin embargo, todos los elogios serán p ocos y parcos. Por primera vez se publica en España, no para el público de los eruditos y bibliófilos, sino para el público grande, una colección de clásicos, rigurosamente crítica, depurada, segura y al mismo tiempo, por lo que resp ecta á las condiciones materiales y de precio, verdaderamente bella, elegante y económica. Es de lamentar que tratándose de una biblioteca de clásicos españoles, de lo que constituye nuestra entraña espiritual, la esencia de España, hayan tenido que formarse estos volúmenes, en cuanto á lo material, con elementos traídos de fuera de casa. No ha podido ser de otro modo; después de infructuosas tentativas- -muy de alabar en el director y en el propietario de Después de Bulgaria, Servia, y tras ella Montenegro, es decir, Lodos los Estados balkánicos, irán á San Pertersburgo para tomar instrucciones. Esta inteligencia de los pequeños Estados eslavos con el gran pueblo eslavo es tan lógica, tan natural, que lo extraño es que esta aproximación no se haya realizado antes. Los consejos que reciben los soberanos balkánicos en San Pertersburgo, lodos de concordia y de conciliación con Turquía, son una garantía más para la paz en los Balkanes, que Rusia desea sinceramente. Queda por ver si los pactos balkánicos se completarán con un acuerdo austro- ruso. Continúan, pues, las gestiones en este sentido; pero el acuerdo no será realmente la colección- -se ha visto que en nuestra n dustria no había elementos bastantes pata llegar, como se ha llegado, á un tipo perfecto de libro. El papel, la tipografía y hast. %l as cubiertas han sido importados de Ingla térra y Alemania. En España tenemos una idea falsa de lo que es la elegancia; lo he dicho muchas veces. Tal idea errada, falsa, domina tanto cu el arreglo de la casa- -muebles y decorado- -como en el traje, en el libro y como en odas las cosas que nos rodean. Arranca es a idea de un defecto hondo de cultura y de educación. Se confunde aquí la riqueza, z suntuosidad, el lujo con la elegancia y con la belleza. Son cosas diversas toda gBtas, y á veces antagónicas, contradictorias. Un hombre ó mujer- -la mujer más que el hombre- -de nuestra burguesía acomodada y aun de nuestra aristocracia (desde luego casi sobra el aun) se resistirá siempre á creer y sentir que la elegancia verdadera no es el atuendo y la suntuosidad, sino la senci Hez, la parquedad, la sobriedad. La nueva Biblioteca de autores clásicos ha comenzado su publicación con un volumen de Santa Teresa de Jesús. Hasta ere este detalle, en esta elección, demuestra ei director de la colección su cuidado y su reflexióu. ¿Por qué debía inaugurar Santa Teresa y no otro clásico esta elegantísima, muy bella colección de libros? Sobic Saiua Teresa habría que escribir mucho; este. Biblioteca que viene á darnos, materialme. de: tangiblemente, una tan alta lección de belleza y de elegancia, no oodía menos de inauaiirarse con un lihro de la gloriosa mujer de niisii i HÍ iTF- rn 1 ITElrrnniinT Uü I n H i T n nnnrririjnir im- r