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A B C M A R T E S i5 D E M A R O D E 1910. ED 3 CSCN i- 8 P A G 30. Sur, é interrogó á los enterradores que habían efectuado la exhumación. Los sepultureros declararon que al desenterrar el cadáver parecióles que los restos mortales exhumados aparentaban ser más bien de un hombre que de una mujer. La osamenta se encontraba encerrada en nn ataúd de los que emplea la Beneficencia pública. El último extremo de esta declaración da lugar á fundadas sospechas, pues el cuerpo de la joven Luisa recibió sepultura en un féretro comprado por la familia. Créese, por lo tanto, que los enterradores exhumaron un cadáver que no es el de LuiEa Mollin. Mientras se instruyen las consiguientes diligencias, el ataúd, que, según la denuncia, contiene dos cadáveres, sigue en el sitio donde fue colocado en 1890, sin que se sepa todavía si será coneedida la autoriza ción para exhumarlo. esperanza, armonioso y fecundo, que j María Guerrero con arte poderoso y sugestivo, dándole perfume, color y vida. Después, el gran dúo de Paolo y Francés ca, una página de expresada emoción y ternura, como una sonata de Beethoven. La aparición del vengador Lanciotto interrumpe bruscamente con tremantes acentos de cólera el madrigal de los amantes. Afrontan ambos la muerte iluminados por la antorcha de su amor eterno, y coa su úl tima sonrisa volvemos nuevamente al primer cuadro, donde se desarrolla el epílogo de esta tragedia. Dante y Virgilio oyen plácida, benévolamente, la relación de la aventura por sus propios protagonistas, y una amable compasión les acerca á los desventurados, y claman al tin: ¡Perdónalos, Señor! ¡Amaron mucho! Esta súplica de piedad invade esperanzadamente los corazones de cuantos sufren como Paolo y Francesca igual tormento. Y cae el telón. Cuanto te diga en alabanza de la propiedad y esmero con que ha sido representado el bello poema de Fernández Shaw te parecerá excesivo La reproducción del Infierno dantesco daba la sensación de una lámina doresca; la poesía de las voces interiores de los condenados, las fantásticas combinaciones de luces, los ecos de una música lejana, como murmullo de plegarias y súplicas, la entonación del cuaúro, todo disponía al recogí miento para escuchar los hermosos versos de Fernández Shaw. María Guerrero dio al poema del ilustre autor la musicalidad de su voz armoniosa y gentil, su arte soberano en la dicción, la magia de su gesto y el encanto de su figura. La señora Cancio dijo con sentida emoción su papel; las señoritas Barcenas y Robles interpretaron con juvenil gracia la bella escena de las mariposas en unión del se ñor Vargas, y también hallé muy á tono á los Sres. Montenegro, Mariano Díaz de Mendoza, Cireray Juste. La insistencia de los aplausos obligaron á salir vanas veces á escena á Fernández Shaw, que ayer tuvo un gran triunfo. Aprovechamos el breve intermedio que sl guió al estreno de La tragedia del beso para contemplar el hermoso espectáculo que ofre cía la sala. Para darte una rápida idea te diré que en palcos y butacas tenías al tan celebrado todo Madrid, que refrenda siempre estas so lemnidades, y juzga de qué modo no absor bería el interés, tanto el estreno como lo que se esperaba impacientemente luego, que no se habló en el entreacto ni de Canalejas ni del decreto de disolución. ¿Te pare- ce? Se alza nuevamente la cortina. Se estrena La rema vieja, p eraa dramáticode Guimerá, en un acto y tres cuadros, música de Morera, traducido á la escena caste llana por Alfonso Danvila. Te contaré su asunto: Pues señor, esta era uua reina que se Ha maba doña Blanca, y esta reina, que ya te- nía muy plantados ios ochenta años, soñó una noche que no entraría ea el cielo como antes no pasase por un pueblecito donde vivió por voluntad de su padre, é ignorada de todos, sus ocho ó diez primeros años. La vieja reina Blanca añora esos recuerdos, quiere volver á la pobre y obscura aldea áí rememorar su niñez, y son inútiles cuantos esfuerzos hacen sus gentileshombres y las damas de su corte para disuadirla. La reina Blanca se incorpora trabajosa mente en su lecho, 2 a visten sus camareras y acomodándola en una litera la transpor- í tan al pueblecito soñado. Ella desea ver á su gente, sobre todo ai buenSerní, á su compañero de la infancia, el que la ayudaba á llevar cargas de ieñ y á engalanar con íio res el arado. Véase la sección de Colocaciones en la página 15 de este número. DE MEL 1 LLA 0 E NUESTRO SERVICIO ESPECIAL mes, 14, 7 T, hospitales instalados en las inmediaciones del zoco de Mehlla. El día 19, si el tiempo lo permite, se efectuará con gran solemnidad la jura de banderas por los reclutas de esta guarnición. El acto tendrá lugar en el sitio llamado Llano de la Discusión, en las cercanías del fuerte de Alfonso XIII, en donde se colocará el altar para la misa de campaña. La Cámara de Comercio ha dirigido un telegrama al presidente del Consejo pidiéndole que se establezca correo diario entre la plaza y Málaga. Los jefes de los regimientos de Ceriñola, San Fernando, Maria Cristina y séptimo de Ingenieros han recibido orden de prestar servicio de plaza, como afectos á la guarnición de Mehlla. Los moros de Frajana y Beai- Sicar que se habían refugiado en el fuerte de Camellos comenzarán- mañana ó pasado la reconstrucción de sus casas y de la mezquita, que fueron destruidas en la campaña. Ayer estuvieron en el zoco de El- Had de Beni Sicdr el director del Crédito IberoAmericano, de Barcelona, Sr. Rodríguez, y el Sr. García Viilamata, que vienen á estudiar sobre el terreno la conveniencia del establecimiento de industrias é intercambie tomercial. Al. 1 Í I Í C F WAS, 14, 8 M. orden han entreP orgado aldel general en jefe seMilitar los Cuerpo de Sanidad u ace unos días se dijo que el falachoy w Luis, propiedad de D. Luis Díaz, de Gibraltar, que, cargado de tabaco, se dirigía á Oran, fue saqueado por cabileños de Bocoya en la cercana playa del Morro. Se guardó reserva sobre estos rumores por no estorbar las gestiones que realizaba esta Comandancia para averiguar la exactiiud de los mismos. Comprobado que, en efecto, los autores del robo eran cabileños de Bocoya, el comandante Sr. Cumplido conferenció con los moros notables, amenazándoles con el castigo de España si se negaban á devolver el producto del robo. Los moros ofrecieron hacerlo así, y, en efecto, á las tres, á pesar del fuerte temporal de Poniente que reina é impide el tráfico de la plaza con el campo, han venido aquí, conduciendo el tabaco robado en dos botes que llegaron casi anegados. Según los jefes de Bocoya, ¡os autores del robo han huido de la cafcila y se igaora u? 3 PRINCESA. BENEFICIO Querido Carlos: Tus urDE ¡VlAKIi ÜUiiKRfaHO gentes dones te impidieron quedarte en la corte para asistir al beneficio de María Guerrero, y fue tu más insistente encargo el de que no dejara de comunicarte lo que en tan excepcional ñesta ocurriera; me apresuro á cumplir gustoso esta comisión y á darte cuenta de lo sucedido, pues sé que tan sobradamente acallo tu impaciencia como te proporciono un placer. Empezó la función con el idilio campoamoresco Mañana de sol, un lindo paso de comedia de los hermanos Alvarez Quintero, que tú y yo hemos celebrado en otras ocasiones por lo tierno de su poesía y la dulce añoranza de su bello diálogo. Siguió el estreno del poema dramático en tres cantos, de Carlos Fernández Shaw, La tragedia del beso, inspirado en la jornada quinta de la primera parte de la creación del Dante, La divina comedia. Fernández Shaw evoca, asociándose á los espíritus de Dante y Virgilio, con los que en amigable compañía visita el infierno de los condenados por el amor concupiscente, Jas madrigalescas figuras de Paolo y de Francesca, los dos enamorados que supieron unir á un tiempo con serena sonrisa y en una misma guirnalda la vida con la muerte. Esta hermosa tragedia de dos almas, que anidó en las imaginaciones de grandes poe tas de todos los tiempos, y que últimamente inspiró á D Annunzio su adulterada leyenda de írancesca de Rimini, y al maestro Mancinelli un estimable drama lírico, ha tentado la musa galana, florida, de Fernández Shaw, y hay que reconocer que el poeta no pudo seguir coa más acierto los dictados de su inspiración. Fernández Shaw nos ofrece su poema, apartándose de la tutoría de los apologistas é historiadores da sus héroes. A la evocación que de la trágica aventura hacen Virgilio y Dante en el Infierno responden Paolo y Francesca reconstruyendo el episodio admirable de su vida. Y una sorprendente mutación nos traslada, de las regionas angustiosas del dolor y las sombras, aun espléndido y luminoso jardín de Mayo, donde coloca Fernández Sahw con su inventiva el episodio culminante de los amores de Paolo y de Francesca. María Guerrero, cromática y plásücamente decorativa como una figura de Boticelli, aparece en escena transparentando la ingenuidad de sus idílicos sentimientos. Margarita y Matilde, dos vestales del amor, alfombran su paso con flores que, en brazadas, recogen en los macizos de aquel jardín de ensueño, é inciensan á Francesca con el aroma de sus caricias y eon el mimo de palabras admiradoras de su belleza. Francesca queda sola y- en éxtasis de amor. En su triunfal canto á la primavera y á sus ilusiones ha puesto Fernández Shaw toda su alma de poeta, y es este himno brillante uu canto alentador de j aventad y de 1 Ti nm! iins 3 íílSflríi! ísTnnti- TY narrar n m i llfciiirnntrr iririliTírs nr i i tniriif im