Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. DOMINGO 3 DE MARZO DE 1910. EDICiON i. PACL j. EN EL PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA SIMULACRO DE JUICIO ORAL POR LOS ALUMNOS DE LA FACULTAD DE DERECHO QUE CONCLUYEN ESTE AÑO SU CARRERA Fot. Balleil- tas al sexo bello, y entonces sí que no podremos cantar por aquí aquello de ¡Si las mujeres mandasen, en vez de mandar los hombres! ¡Digo, y con lo mandonas que ellas son! ST. ALBANS HARMER hidalgos y aventureros- -formas distintas de una misma alma, -los versos estos alaban la faifa de querer ó sea la no ambición; alaban también la sobra de regalar, ó sea la generosidad pródiga y aristocrática, y, en fin, cantan la arrogante virtud del corazón que se da á perder, con el desprendimiento Londres, Marzo. valeroso del que no cuida de sí mismo ni conoce el miedo, e ahorro, la previsión, BOHEMIA Y AVARICIA nada. con estos sentimientos, ¿es posible Pero e leído. en un periódico unos versos tan hacer un pueblo fuerte y civilizado. En breves como hermosos; leyéndolos he Francia hay exceso de miedo, exceso de comprobado nuevamente la fuerza que tie- ahorro y de previsión; allí existen, como tinen los hábitos antiguos y cómo un pueblo pos de contrabálance, los vagabundos, los ato puede desprenderse de ciertos vicios que cheminaux, y para cantar sus proezas se ha hecho una extensa literatura, de la que parecen fatales. Son los versos en cuestión de Manuel Ma- Maupassant es el eje; también existe el tipo chado, y están escritos á manera de epita- del bohemio literario, á lo Verlaine, que se fio; los dedica el poeta á un bohemio inco- emborracha, rueda por las calles y muere iregible, como fue Alejandro Sawa. No pue- en un hospital. Pero en Francia no hay pede hacerse en tan poco espacio mejor apo- ligro de perdición; desde el labriego hasta el más fino literato, aquellas son unas genlogía de la vida bohemia y pródiga: tes que sienten pánico ante el sufrimiento ó Y es que él se daba á perder, la escasez, y todos trabajan asiduamente como muchos á ganar. para librarse de la miseria, y del conjunto Y su vida, surge la riqueza y civilización de la Franpor la Jaita de querer cia. También en Norteamérica se ha oído y sobra de regalar, la palabra de William James protestando fue perdida... contra la rabia ambiciosa de sus compaEsto es hermoso, efectivamente; es subli- triotas y maldiciendo el afán de acumulame y poético y noble. Toda la generosidad ción financiera que siente aquella raza predel hidalgo, el desprendimiento, la renun- potente. Pero allí tampoco hay peligro, poró cia aristocrática del espíritu magnánimo de que junto á la bohemia trágica de Poe, se junto la raza antigua española, está compendiado hunde al misticismo de James, la raza de en la exploración y usufructo en esos versos. Son hijos de los versos místicos de la buena época. Como los místicos, aquella fértil naturaleza americana. En cambio nosotros somos un pueblo de pereza, contagiados por él pesimismo musulmán y perdidos por el sol, además de estar socavados por un misticismo extraño, de renuncia y de desprecio por las cosas terrenales; la pobreza hereditaria, por otra parte, nos hace naturalmente sobrios y resistentes al dolor. En tal caso, ¿qué efecto tienen que hacernos las alabanzas de la bohemia? Un efecto tremendo y desmoralizado. Por desgracia, la tradición de la literatura mística y picaresqa no quiere terminar. Hoy, como hace tres siglos, nuestros artículos, versos, comedias y hasta saínetes están henchidos de la misma alma antigua. No se acude á un teatro sin que veamos el upo del hambrón, del cesante, del sablista, del bohemio, que procura hacernos reir con sus apuros. I, a mayor parte de la literatura actual está hecha á base de picarismo y de hambre. El tópico del hambre se repite siempre, y estamos tan pervertidos, que eso es lo único que nos produce delectación y risa. El género chico se alimenta de héroes que no haa comido, y sobre el motivo del no comer se arma la gran arquitectura del chiste. Y Taboada llegó á la afloria comentando los apuros tristísimos de la clase media española, cursi y hambrienta Y añade Manuel Machado, para elogio de Alejandro Sawa: Es el morir y olvidar mejor que amar y vivir. Y más mérito el dejar que el conseguir. Pues bien, el caso sería escoger de una iinn i iri iiTHFtrnrii TnnrrimiinT rn