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A B C SÁBADO 5 DE MARZO DE 1910. EDICIÓN i. PAG. fo. tes de establecitme stos públicos y comercios. Se regularon los pactos por el descanso dominical motivados. Se hizo una inten sa y tenacísima labor para lograr que la ley fuese escrupulosamente curnpháa. Costó muchos esfuerzos el cierre le las tabernas en domingo; disminuyó con ello la criminalidad; celebraros la medida, con viva gratitud, las familias obreras. Se encomendó, por una Real orden, todo lo relativo al descanso dominical al Instituto de Reformas Sociales. El rprobleina de la emigración mereció por parte del ministro una detenida atención. Se habían hecho por Gobiernos anteriores diversas tentativas para elaborar ana ley que regulase este fenómeno social. Fracasaron tres proyectos que anteriormente se habían intentado. Se logró ahora la reforma, y fue aprobada la ley en las Cortes conservadoras. Se formó también el reglamento que regulaba esa ley. Se dio comienzo á la publicación del Boletín del Consejo de Admi- nistración. Sobre protección á la infancia se ha dicho ya algo en el artículo anterior; asunto es éste que se relaciona tanto con la higiene orno con el derecho social. Aprobada la ley de protección ala infancia en 12. de Agosto de 1904, había permanecido olvidada hasta que ei Sr. La Cierva redactó el reglamento y puso la ley en vigor. Se creó en el ministerio una sección dedicada á esta materia. Se publicó también un Boletín del Consejo de Protección. Dictó asimismo el Sr. La Cierva un Real decreto encomendando al Consejo Superior y á las Juntas provinciales y locales el cumplimiento de las disposiciones vigentes respecto á mendicidad. Se inició contra la mendicidad una activa campaña. Se fomentó en Madrid la Asociación de Caridad. Puso un gran cuidado el ministro en asistir á cuantas reuniones celebraban el Consejo Superior y las Juntas de las provincias. Se enviaron comisiona dos á Francia, Italia, Inglaterra, Bélgica y Alemania con objeto de que estudiasen las olordas benéficas de mendicidad. Se aumentó también el número de plazas en el Asilo de Inválidos del Trabajo, Tenía propósito el ministro de ir haciendo mayor el número de los asilados en tan benéfica institución. En lo que respecta á legislación puramente obrera, se j ufelicó tin Real decreto sobre clasificación de industrias y trabajos prohibidas á mujeres y niños. Se crearon los tribunales industriales. Dirimen estos tsitunales laí cuestiones entre obreros y pattonos. Los forman el juez de primera instancia, tres patronos elegidos por los obreros y tres obreics elegidos por los patronos. 3 e administra en ellos gratuitamente la justicia. Se aprobó la ley sobre huelgas y coJigaciones. No existe otra más liberal y progresiva en Europa, Fue votada definitivamente en la Cámara popular en Marzo pe 1909. Presidióla comisión parlamentaria que presentó el proyecto D. Gumersindo Azcárate. D- fendió la ley en un discurso el Sr. Azcárate; la defendió otro parlamentario, liberal, el Sr. Pórtela. Se dictó un Real decreto sobre las cantinas mineras. Se propuró atajar con él los escandalosos abusos de que los obreros son víctimas en la adquisición, por medio de vales, de los artículos Se primera necesidad. Se hizo la ley sobre consejos de conciliación y arbitraje industrial. Se creó el Instituí Nacional de Prepisicn. Tiene por objeto esta notabilísima institución: Difundir é inculcar la previsión popular, especialmente la realizada en forma de pensiones de retiro; administrar la mutualidad de asociados que al efecto, y voluntariamente, se constituya bajo su patronato en las condiciones mas beneficiosas ¿ara los mismos; estimular y favorecer di, bha r radica de pensiones de retiro, procurando bu bonificación, con carácter general ó esoecial, por entidades oficiales ó parti- culares. En el ministerio de la Gobernación se organizó una sección especial dedicada á las reformas sociales, que permitió dar gran impulso á los trabajos antes abandonados, y al frente de la cual se puso al secretario general del Instituto de Reformas. I,o que va expuesto, sia comentarios, permite colegir lo que el Sr. La Cierva hubiera realizado, de disponer de más tiempo, en favor de las clases obreras. Proyectos im portantes quedaron detenidos en las Cámaras. Se presentó en el Senado el proyecto de contrato del trabajo. Se sometía en este proyecto á los tribunales industriales la jornada máxima de trabajo y el jornal mínimo con relación á la validez de los contratos. Aun á los mismos liberales- -uno el Sr. Santa María de Paredes- -pareció demasiado radical la reforma. Quedó pendiente también el proyecto relativo al contrato de aprendizaje. A cuantos se preocupan del bienestar del obrero interesa la cuestión de las viviendas higiénicas y baratas. Se aprobó en el Senado y quedó pendiente de aprobación en el Congreso el proyecto presentado por el ministro sobre casas baratas. En el preámbulo del proyecto sobre contrato del trabaio anujeió también el Sr. La Cierva la preparación de un proyecto sobre retiros y pensiones obreras para la vejez. Finalmente, redactado tenía el ministro para presentarlo á Jas Cortes otro proyecto extendiendo á los obreros del campo la ley de Accidentes del trabajo. ¿No merecerá un aplauso sincere y entusiasta la labor realizada por D. Juan de la Cierva? ¿No es un deber de a! ta justicia el difundir por el país toda esta labor realiza í. a y todos estos proyectos eme, con tieinp se hubieran realizado? AZOR 1 N SN 7 VIADR 1 D C l general Marina abrazó á la persona de su familia que le esperaban y recibió los plácemes y feíicitaeiones de las que habían acudido á la estacón para recibirle. Al salir el general Marina ál vestíbulo da la estación se encontró con una nube de fotógrafos que dispararon repetidamente sa máquinas. El general, sonriéndose, exclamó: -Esto es un verdadero bombardeo. Cuando iba á subir el general al coche donde esperaban ya su esposa é hija se oyó un ¡Viva el general Marina! que fue unánimemente contestado y seguido de una salva de aplausos. x Al arrancar el coche oyóse oteo viva, que encontró entusiasta eco en cuantos le escu eharon. Parece ser que entre algunos de los niilli tares que han acudido á la estación ha surgido la idea de solicitar permiso de sus jefes para organizar una manifestación de homenaje frente al domicilio del general Marina. Terminado el Consejo con el Rey, el presidente del Consejo, acompañado del ministro de la Guerra, se dirigió á saludar al general Marina en su domicilio para testimonié ríe la aita consideración que el Gobierno le tiene. El Sr. Canalejas le indicó que, una vez que haya descansado convenientemente, se reunirán ambos, dedicando una tarde entera á ocuparse de las cuestiones del Rif, que tanto aíectaa á España. TTambién desfilaron por el domicilio Sel general Marina, dejando tarjeta, gran número de políticos, militares y admiradores í 5 el insigne caudillo del Rif, visitándole, entre otros, el presidente del Congreso, señor Dato, y los generales Sánchez Gómez T, uque y García déla Concha. El general estctvo por la tarde en el mi aisisno de a Guerra, conferenciando con vi g Parece que el Si Marica irá á tomar uñas aguas para restablecer su salud, y iueges volverá á Melilla. Ijoy será recibido en Palacio por S. 31, ei Rey el general vencedor. Con el comandante en jefe del ejército del Rif vienen de ayudantes el comandante de Estado Mayor Sr. Barrera, el capitán de Ingenieros Sr. allego y los de Caballería D. Jacinto Bascaran y el marqués de Martorell, que han hecho con él toda la campaña. S. M EL R E Y Y EL GENERAL MARINA pocos minutos después de las nueve de la mañana, con un pequeño retraso, llegó ayer mañana á Madrid Su Majestad el Rey, y en el mismo tren venía con el Monarca, desde Córdoba, el general Marina. También acompañaban al S oberano el general conde del Serrallo y el marqués de Viana. Esperaban á S. M. la Reina do a Cristina las infantas doña Isabel y doña Teresa con sus respectivas damas, el duque de Santo Mauro, los marqueses de Aguilar de Campoo y San Felices de Aragón; todo el Gobierno, menos el ministro de Hacienda; el jefe del partido conservador, Sr. Maura; el presidente del Senado, ganeral Azcárraga; el obispo de Sión, el capitán general, los gobernadores civil y militar, elSr. Allendesalazar, el alcalde, el conde de la Mortera, los subsecretarios de ia Presidencia, Guerra y Gobernación, Sres. Serrano, general Tovar 37 Latorre; el almirante de la Armada, Sr. Viniegra; D. Amalio Gimeno, los gene fales Ochando, Huertas, González Parrado y Alfau; los tenientes coroneles Pe jarero y Burguete, algunos otros jefes y oficiales del Ejército, la familia del general y buen número de curiosos, oeriodistas y fotógrafos. El Rey, que vestía de paisano, saludó á las augustas personas de la Real familia, al Gobierno y autoridades, y deteniéndose á hablar con el alcalde, Sr. Francos Rodríguez, salió del andén, esperando en el salón á su augusta madre, que se había detenido á felicitar al general Marina. Su Alteza el infante D. Fernando, que se hallaba en Aranjuez, en cumplimiento de sus deberes militares, subió breves momentos al coche regio para cumplimentar al Soberano y saludar al ilustre general Marina. FIRMA DEL REY Cu Majestad el Rey firmó ayer les sigaien tes decretos De Gobernación. -Concediendo tratamian to de Excelencia al Ayuntamiento de Cexvera del Río Pisuerga. ídem honores de jefe superior de Administración á D. Eugenio Conejero y Sán- V chez. ídem el título de villa al pueblo de Cor bón (León) De Marina. -Concediendo la gran craz del Mérito Naval al general de brigada, de Artillería de la Armada, D. Manuel González. Ascendiendo á capitán al primer teniente de Infantería de Marina D- Enrique de ia Hue- rta y Domínguez. De Gracia y Justicia. -Nombrando fiscal de la Audiencia de Albacete á D. Jacinto Saraiz y Fernández. ídem. id. de Zaragoza á D, Paalino Barre nechea y Montegrí. ídem presidente de Sala de Albacete á D. Amadeo Gil y Casas. ídem fiscal de Valencia á D. Francisco Martínez Cantero, ídem magistrado de Sevilla á D. Cabios Valcárcel y Braya. jp IM 1 HUÍ 1 1 Mianini líli WIBTÍTT i n i i i i m m r n i í i imnTnnrmnniiininrnrnmmniniriirir iirnimnim- rrin i 1 1