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ABC. MIÉRCOLES 2 D E MARZO D E 1910. EDICIÓN 1. PAG. 6. al Amor; si Wotan les entrega el anillo del Nibelungo, dejarán libre á Freia; mientras tanto, la conservarán en rehenes. Apenas se han alejado Fasolt y Fafner con su cautiva, sienten los dioses que empiezan á pesar sobre ellos la vejez y el dolor. Wotan cede á sus súplicas y desciende con Loge al reino de los Nibelungos, resuelto á arrebatarles el anillo mágico Cuadro tercero. -En el Nibelhiui, y por el poder incontrastable del oro, Alberico domina ya en déspota á su pueblo y le obliga á trabajar á latigazos. Los enanos le han construido un tesoro en el que se amontonan objetos maravillosos. Mimo, el más hábil de todos, el que ha forjado el anillo, acaba de terminarle el Tarnherlm, yelmo mágico que permite al que lo usa cambiar de forma á su antojo. Wotan y Loge penetran en la caverna y, empleando la astucia, calman las desconfianzas de Alberico, se burlan del pretendido poder de lamehrlm é inducen al Nibelungo á mostrarles las virtudes mágicas del yelmo. Alberico se transforma en espantable dragón, y luego en inmundo sapo: rno mentó que aprovechan los dioses para apoderarse del enano y llevárselo prisionero á la montaña de Walhalla. Cuadro cuarto y último. -Despojado allí de su tesoro, el Nibelungo lanza sobre el anillo terrible maldición: quien lo posea conocerá el Dolor y la Muerte. Los gigantes reaparecen con su precioso rehén y exigen todo el tesoro de Alberico. Wotan quisiera conservar al menos el anillo, pero Fasolt y Fafner lo reclaman, y Wotan se resigna, después que la misteriosa aparieión de Erda, la diosa primordial, le revela los desastres ocultos en el anillo maldito y le predice el fin de los dioses. Apenas ha cedido Wotan, la maldición de Alberioo actúa por vez primera: los gigantes disputan; Fafner mata á su hermano Fasolt y se aleja con el tesoro del Nibelungo. La angustia ha invadido á los dioses. Es el presentimiento de su ocaso. Entre tanto, Donner, el dios de las tempestades, ha escalado las rocas y evocado las nubes. Un relámpago desgarra el cíelo; el trueno retumba. Poco á poco se disipa la tormenta, y un deslumbrador arco iris aparece entre las dos cumbres que bordean el Rhin. En el horizonte, á los últimos rayos del sol muriente, el Walhaíla resplandece en toda su majestuosa grandeza. Wotan, extasiado, sonríe. La contemplación de su morada ha hecho surgir en su mente idea salvadora: crear una raza de héroes que haga inexpugnable el Walhaila y asegure su dominación sobre el mundo. Y entregados los dioses á esas esperanzas, bien efímeras, puesto que, como saben los lectores, la profecía de Erda se cumple fatalmente en la postrera jornada de la Tetralogía se encaminan al Walhalla, cruzando el luminoso puente lanzado por Donner sobre el abismo, mientras del fondo del valle se eleva, como una amenaza del Destino, la doliente queja de las hijas del Rnin. A us paares y á sus heraiauos renovamos, en tan triste fecha, nuestro sincero pésame. El doctor Espina (D. Jaime) ha pedido para su hermano D. Francisco la mano de labellísiaia y distinguida señorita Asunción T, ópez de Coca y lauque. Entre los novios se han caniDiacto valió ¿os presentes. La boda se verificará en Abril. Ayer falleció en Madrid D. Hermógenes Valentín, concuñado del ilustre jefe del partido conservador D. Antonio Maura y padre de D. Honorio Valentín Gamazo. A la familia del finado enviamos la expresión de nuestro pésame. WAGNER EN EL REAL LA OBRA DE UN MINISTRO breves artículos esbozar la obra realizada por D. Juan de la Cierva en el ministerio de la Gobernación. Hora es ya de que se hable de ello serenamente. Pero no se puede comprender una obra, no se puede explicar bien el desenvolvimiento de una personalidad, sin decir algo de esta misma personalidad, sin explicar, aunque sea sumariamente, la contextura psicológica, y aun las modalidades fisiológicas, del hombre; como, á su vez, no se podrá ver enteramente claro en este hombre, en esa complexióu y modo de ser psicológico, si no se le relaciona estrechamente coa el medio en. que ha nacido y se ha formado en su educación primera, con la tierra y con el Don Juan de la Cierva ha üecüo, aparentemente, una carrera muy rápida en política. Se puede decir que su personalidad ha surgido de una manera fuerte y definitiva, y se ha formado por completo, durante la última etapa conservadora, bajo la presidencia de D. Antonio Maura. No se puede decir lo que, en otras circunstancias, presidido el Gabinete conservador por otro hombre, hubiera hecho el Sr. La Cierva; pero cabe afirmar que mucho de su desenvolvimiento, que mucha de la perfección con que su personalidad se ha formado, se debe á la inspiración y á la influencia espiritual del Sr. Maura. El Sr. La Cierva nació en Murcia; en un pueblecillo cercano á la hermosa ciudad vio la luz primera, hace siglos, otro grande y fuerte político: Saavedra Fajardo. Si se estudian detenidamente estos dos espíritus, se ve que hay entre ellos un íntimo parentesco. Se debe tal afinidad á la misma tierra, al mismo medio e que los dos han nacido y se han desarrollado en los años primeros déla vida, en los años en que el ambiente, las cosas, dejan en nosotros una huella honda y perdurable. Hay políticos y escritores que, andando los años, á través de la vida, pierdetí todas las condiciones de la patria en que han hacido; en ellos se forma una mentalidad neutral, indefinida, mezcla de elementos, de acarreos, de aspectos diversos de los medios por que pasan. Hay oíros que conservan siembre, á través de todas las vicisitudes de la vida, la levadura primera y más fuerte de su ser. En Aranda, por ejemplo, descuella siempre y resalta por encima de todo el aragonés, el espíritu rectilíneo, duro é indomable de Aragón, y en el campo de las letras, de la pura especulación mental, se puede decir lo mismo de Gracián, cosa que no se puede afirmar respecto de Argensola, espíritu, á la inversa, puramente cortesano, más pariente de Calderón, madrileño, que de sus paisanos En el Sr. La Cierva, como ea Saavedr Fajardo, lo que domina es la esencia misma de su tierra; es decir, una visión rápida de las cosas, una fina y pronta intuición, una gran resistencia para el trabajo y, al mismo tiempo, una firme serenidad en los momentos críticos, algo como una complacencia en el peligro. Cuando se considera la obra del ministro conservador, la multiplicidad de sus empresas, el afán de aprovechar en el ministerio hasta los más pequeños instantes para el trabajo, se está viendo, á través del tiempo, á Saavedra Fajardo enfrascado en sus diversas y dificilísimas empresas y misiones diplomáticas, corriendo toda Europa (en aquellos tiempos en que no se viajaba con la facilidad que ahora) y escribiendo en las ventas y posadas, en los menore? ratos que le dejaban sus trabajos, sus obr? literarias, como él mismo nos cuesta en Empresas, EL HOMBRE Me propongo en algunos EL ORO DEL RHJN p s t a noche se verificará en el Real el es treno de la ópera El oro del Rhin, prólogo de la tetralogía de Ricardo Wagner El anulo delNibelungo. Con ella queda completamente conocida del público madrileño la obra entera. He aquí el asunto de esta obra, que se dividirá en dos actos, aunque en todas par es se representa en uno solo, cuya duraeión es de dos horas y cuarenta minutos. Primer cuadro. -La escena representa las profundidades del Rhin. Las tres ondinas, Woglinda, Welgunda y Flosshilda, juguetean voluptuosamente en las aguas cristalinas, vigilando de cerca el tesoro confiado á su custodia por Wotan. El enano Alberico, Rey de los Nibelungos, ha logrado aproximarse al arrecife donde se oculta el oro fatídico. Pero Alberico no sabe aún el secreto de aquel oro: va allí para extasiarse en la contemplación de las tres bellas ondinas, y seducirlas. Ellas se hurlan de la fealdad y las ansias amorosas del Nibelungo, y entre risas y chanzas acaban por revelarle que el oro del río, trocado en anillo, daría al que lo forjase un poder supremo, á condición de renunciar por siempre al Amor. El Rey de los enanos renuncia al divino sentimiento, sa apodera del tesoro, á despecho de las lamentaciones de las ondinas, y huye con su presa á las tinieblas del Nibelheim, al mundo subterráneo de que es temido soberano. Sólo un dios errante, el dios solar, el dios del Fuego, el astuto y osado Loge, ha oído los llantos de las ondinas. El llevará su eco hasta los dioses superiores. Sin embargo, Loge ignora aún que el orden primordial ha quedado roto; que la antigua inocencia del Universo ha sido herida de muerte. Cuadro segundo. -La espesa bruma que ha descendido sobre el Rhin se desgarra y disipa. Nos encontramos en la cima de abrupta montaña, y á la vista del espléndido palacio de Walhalla, morada que acaban de construir para los dioses, y por orden de éstos, sus eternos enemigos los gigantes. Por premio de su trabajo les ha prometido Wotan abandonarles Freia, la diosa del Amor y de la Belleza, en cuyos maravillosos jardines nacen las manzanas de oro que dan la juventud eterna. Llegado el momento sublime de cumplir el pacto, Wotan vacila y confía á Loge el encargo de buscar en el Universo un tesoro equivalente á Freia, para entregarlo á los gigantes Fasolt y Fafner, que acuden á presencia, del dios resueltos á hacerse pagar su obra. Loge, que, naturalmente, no ha podido encontrar nada que pueda substituir á Freia, halla al medio de despertar en los gigantes el sentimiento de la ambición relatando el rapto del oro y el poder conquistado por Alben- o. Fasolt y Fafner caen en el lazo: taiabién ellos gretetísiau el poder supremo 1 ei airezzo son E 1 decorado yAlemania. en losnuevos y han sido hechos hasta menores detalles como en Los aparatos en que maniobran las hijas del Rhin han sido montados por el primer maquinista de los teatros alemanes, M. Rudolph, que se ha trasladado á la corte acompañado de dos ayudantes. El decorado es de Amalio Fernández. El reparto de El 010 del Rhm es el siguiente: Wotan, Massini- Pieralíi; Donner, Del Pozu; Fasolt, Foruria; Fafner, Vidal; Alberico, Cigada; Mimo, Nanetti; Fricka, Petri; Freya, Rusckowska; Erda, Perini; Woylinda, García jConde; WaHyunda, Roldan; Flosshiida, Perini. v Dirigirá la orguesta el maestro Rabí. HIU. II! I ¡IÍ 1 iM lirrai nninnirnrrmiiinrrmnrnr mnnmimmnniniiitninirn iirnnimtnn n m m- iñir