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PE TODO EL M DO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELÉFONO DE TODO EL MUN DO, POR CORREO CABLE TELÉGRAFO -k -él LOS HÚSARES DE LA PRINCESA EN LEG NES SOLDADOS DE LOS ESCUADRONES QUE ACABAN DE REGRESAR D 5 MEL 1 LLA DANDO AGUA AL GANADO EN UNA DE LAS FUENTES DEL PUEBLO Fot. Goñ. hace media docena de años y se presentó en porte que pedia porque era un indocumentaParís dispuesto á ganarse la vida con el su- do, y poco menos que le echaron de allí coa dor de sus piernas. Y aquí está... Duerme cajas destempladas, amenazándole con uf de día; de noche cauta, baila y se emborra- pareja de la Guardia civil por prófugo. ¡t, a Guardia civil! ¡Todavía no ha dejado J OS GITANOS EN PARÍS El Mqjigon- cha... Vive con una cuadrilla de gitanos, y go es un gi- en los seis años de residencia en París sólo de correr el Mojigongo desde que lo oyól tano, negro como el carbón, que bailaba en ha aprendido á hacer el amor á las france- Porque está visto que á los gitanos no se los puede hablar de la Guardia civil sin que los restaurants de Montmartre tangos, tientos sas diciéndolas muy terne: pierdan el color... ¡L, a Guardia civil! ¡Ahí c y siguirMas... Ahora le ha salido una contra- -A toi tepesquibe moi! ta para Rusia, y el hombre, más contento El Mojigongo no tenía los documentos que nada! que unas Pascuas, se compró un gabán de le pedían en el Consulado, ni sabe los años Sin emoargu, yu no se cómo el Mojigongt. pelo y unas botas de caña y se dispuso á que va é. cumplir, ni cómo se llama. Se se las habrá arreglado, pero el caso es que partir á la conquista de los rusos. llama Mojigongo unas veces; otras, sólo Mojí, se decidió á marchar á Rusia sin papeles, Pero le dijeron que necesitaba un pasa- que es más corto. Su madre se llamaba la sin documentos ni pasaporte... Yo me le esporte... ¡y aquí comenzaron los apuros del Cima, y su tío, el Chupitos. El cree que es tay figurando ya camino de Sibaria canhijo de su tío, pero no está seguro. tándose mattinetes para entrar en calor... Mojigongo! Estando de centinela- ¿Ha servido usted al Rey? -le pregunUn día se levantó temprano, y, luciendo su camisa de chorreras, su pantalón de talle, taron después. ¿Tiene usted sus papeles en la garita de la Vela, que á la una, que á las dos, que á las tres, bien repeinados los tufos y el catite de me- de quintas en regla? dio lado, se presentó en el Consulado de EsSI Mojigongo no salía de su apoteosis que me ha arrestaíto mi coronel. paña en París. Allí explicó el objeto de su ¡Pobres gitanos! Como este infeliz Mojigon- ¡Que si he servido al Rey? -exclamaba visita como Dios le dio á entender, y co- asombrado. ¡Pero, señor cónsul de mis car- go hay centenares de bailarines en París, menzó el interrogatorio y los sudores del nes... ¡Un gitano meliter Dónde ha visto en Berlín, en Moscou, en San Petersburgo, bailarin. que viven lejos del sol, encogidos, tiritando, usted eso? No; el Mojigongo no tiene documentos, no y que viven de milagro verdaderamente... ¿Tiene usted documentos? -le pregunha servido al Rey, no sabe cómo se llama... No saben cómo se llaman, ni de dónde viecaron. ¡Qué había de tener documentos el infe- Pero él eree que así se puede vivir bien, y nen, ni dónde van... Apenas hablan casteliz Mojigongo, ni qué sabe él lo que son es- la prueba es que vive... En el C jnsulado le llano, sino el caló más cerrado... Y se pasan tas cosas! Salió de una cueva de Granada dijeron que no podían facilitarle el pasa- largos años fuera de su tierra bailando y DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL ABC EN PARÍS