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B C. JUEVES 24 DE FEBRERO DE 1910. EDICIÓN! PAG. 5, nicas caricias. Esta emocionante entrevista es interrumpida por la falsa nueva del fallecimiento de Orestes, el hijo desterrado de. Klytemnestra. Electra, no pudiendo contar ya con la ayuda de su hermane, decide realizar su plan en compañía de Chrysothemis y comienza coa ella oiro diálogo que tal vez es el más hermoso de la obra y el que mayor insphación llevó á la mente del compositor. La pacífica Carysothemis rechaza las proposiciones de su hermana y huye, mientras la dice Electra: ¡Te aborrezco; yo sola cumpliré la sentencia! Ün extranjero se presenta y sorprende á la infeliz, caminando como un reptilpara lograr la puerta del palacio. Tras de un breve parlamento revela que es Orestes, y ambos se confunden en un abrazo después de conveuii en el cumplimiento de la terrible venganza. Esta escena es- de magnífico efecto diamático. Oiestes y su padre adoptivo, que le acompaña, penetran en el pa. acio, y en seguida oimos los ayes desgarradores de Kiytemnestra. ¡Hiere! ¡hiere otra vez! -vocif 3 ra Electra con acento y, ademanes diabólicos. Eu- este momento regresa Aegisthus, y Electra, cogiendo una, antorcha, se apresura á alumbrarle con marcada ironía. Franquea la puerta Aegisthus, y sigue un silencio que luego interrumpe sus gritos de: ¡socoiro! ¡asesinos! ¿Nadie me oye... -Sí, Agamemnon te oye- -contesta, exaltada, Rlectra. Aegisthus, lo mismo que Klytemnestra, hallaton su fin, y el drama concluye expirando Electra tras la irresistible danza, que expiesa su exaltado delirio y la propiciación de la sombra del rey, su padre. El público aplaudió mucho. ¿A quién? ¿A los autores? ¿A los intérpretes? No lo sabemos; pero el caso es que cuando la señora Mazarín se incorporó para recibir su parte de este merecido testimonio cayá desmayada en los brazos del empresario, que también fue llamado á escena. I, a ovación entonces fue delirante, y si bien el éxito de la ópera es dudoso, la acogida que obtuvo en tales circunstancias el día del eátreno la adjudica á la posteridad. KN 1 CKERBOCKBR, Nueva York, Febrero, aviación. En fin, una actividad que i miedo. Digno ae mención en los Tribunales, la condena de un ciudadano que en un corral echó mano de un gallo y de varias gallinas. El hombre se sintió sin duda Rostaud, sino que en vez de preparar un ChantecUr preparó una paella y no logró hacer bien la digestión. Tenemos otro visitante marroquí. Pero éste por su cuenta. El hijo del Mokri, y viste á la eurqpea, aunque Mahoma ponga el grito en el Paraíso. Va de paso para Marruecos, pero no se lleva á sus compatriotas, nuestros prehistóricos huéspedes. De sucesos, otro suicidio. Es el crimen de moda. El tiempo, un poco variable. A primera hora de la tarde, una granizada para variar; después, cielo raso de nuevo. Por la noche, fresco. Ningún desastre teatral. JNTERV 1 U CIENTÍFICA DE GUERRA EL MINISTRO Y LAS PROPUESTAS ral ministro déla Guerra ha estudiado coa toda urgencia y detalle las propuestas correspondientes al combate del 30 de Septiembre. Anoche, á las diez, continuaoa el trabajo para llevarlo hoy á la aprobación de Su Majestad. El general Aznar trabaja con una asiduidad extraordinaria día y noche, auxiliándole el general Tovar, los ayudantes y el personal respectivo. Hemos procurado indagar el criterio dei general Aznar sobre tan importante asunto. De estas investigaciones hemos deducido la impresión de que en las resoluciones de las propuestas no ha de imperar otro criterio que el legal. A este propósito precisa tener en cuenta que el reglamento de recompensas dice, entre otras cosas, lo siguiente: Artículo i. Que las recompensas en tiempo de guerra se concederán con estricta sujeción á las prescripcipnes del reglamento. Art. 7.0 Que el Gobierno de S. M. tendrá muy en cuenta para Ja resolución la presencia del juicio de votación. Art. 19. Que las recompensas se otorgarán con arreglo á la escala gradual ef, iá saber: tnención honorífica, cruz roja sencilla, ídem pensionada, cruz de María Cristina. Art. 20. Que, no obstante la escala gradual, podrá el Gobierno otorgar, á propueata del general en jefe cualquiera de las recompensas establecidas en el reglamento, siempre que los agraciados reúnan las circunstancias prevenidas en él Que no puede presidir en la resolución de recompensas otro criterio que el de la letra y espíritu del reglamento. Que el ministro sólo tiene facultad discrecional para conceder en sustitución del empleo por juicio de votación cualquiera de las otras recompensas. Qae en ningún caso puede otorgarse el empleo sin juicio de votación. Que las recompensas han de otorgarse pot este orden: mención, sencilla, pensionada y cruz de María Cristina. Y que para quebrantar este orden ó escala necesita el ministro la especial propuesta del general en jefe; pero ni aun en este excepcional caso puede otorgar el empleo, que tampoco puede concederse sino mediante el juicio de votación. Este es el ambiente que se respira en el ministerio de la Guerra y el mismo criterio qt desde un principio esbozó el general Aznar, criterio en verdad justo y equitativo, ajeuo á la prodigalidad, extraño á la restricción, basado eu el cumplimiento de la ley y confirmativo de la interior satisfacción y justicia que preceptúan las Ordenanzas militares. LA L L U V I A T I S L POR TELÉGRAFO SOL PARÍS, 1 3 2 T Y LOS SABIOS l i a periodista ha interrogado á M. Char les Nordmann, el eminente astrónomo del Observatorio de París, acerca de las frecuentes lluviaside estos últimos tiempos. -Ivos fenómenos meteorológicos- -le contestó M. Ñordmana, -como casi todas las manifestaciones físicas que se producen en la superficie de nuestro planeta, dependen principalmente de la actividad solar. Las observaciones hechas en las zonas templadas sobre la influencia de las manchas del sol no han dado resultados á causa de la irregularidad del clima de dichas regiones. He comprendido que sería conveniente estudiar los datos termométricos de las zonas comprendidas entré los trópicos. Del examen de esos datos, reunidos durante más de treinta años, he deducido que la temperatura media del globo sufre una variación inversa á la frecuencia de las manchas solares. Eu efecto, resulta probado que en las regiones tropicales la lluvia cae con mayor abundancia cuando las manchas del sol alcanzan su máximum. Este fenómeno se debe probablemente: i. A que las perturbaciones intensas de la atmósfera solar van acompañadas, como las de la atmósfera terrestre, de violentas descargas eléctricas, que despiden, como los rayos de nuestras tempestades, emanaciones 0 eléctricas. 2. A que esas emanaciones excesivamente violentas llegan á las capas superiores de nuestra atmósfera y producen la condensación de los vaDores de agua en forma de lluvia. En cuanto á la hipótesis tan ingeniosa mediante la cual M. D 3 Slandres ha relacionado las inundaciones con el cometa, no estoy del todo de acuerdo con ella. Si existe una relación entre el último cometa y las lluvias que han caído estos últimos tiempos, esa relación no es de causa á efecto Está demostrado que los cometas s ya. más numerosos cuando el sol muestra mayor 51 ctividad. j Esto no quiere decir que el número de los cometas sea mayor, sino que sus colas son más luminosas, á causa precisamente de las emanaciones eléctricas del sol. Ivas hondas hertzianas tienen, en efecto, la propiedad de dar luz á los gases pobres. Resulta de todo lo dicho- -terminó sonriendo M. Nordmnan- -que no sabemos gran cosa de estos problemas. Y por eso es mayor la curiosidad de las gentes, MADRID AL DÍA i legó de Sevilla el Rey, No ocurrió nada de lo que esperaban, ó deseaban, que no es lo mismo, los que á estas fechas no se contentarían con menos que una crisis: si pudiera ser total, mejor. En cuanto á la pregunta que ayer intrigaba á alguna gente política de por qué ha venido el Rey, nunca mejor aplicada que ahora, sin qae constituya un descaro, la respuesta vulgar de porque le ha dado la real gana El presidente siguió disertando, y los periodistas protegiendo á la Papelera Española y á Faber; pero anunció D. Pepe que se habían acabado esas pláticas. Ya no quedan más que las propias del período cuaresmal en los templos. En la Presidencia, unas miajas de noticias, y á vivir. Hasta Montero Ríos ha clausurado su establecimiento de memorialista. Iva noticia, mejor dicho, el susto del día, consistió en que se había reproducido aquello de lo de las Carolinas, sino que esta vez en el cabo de Tres Forcas, con los alemanes por protagonistas y todo. Por fortuna, vino el tío Paco con la consabida rebaja y convinimos en que por ahora puede llegarnos la camisa al cuerpo. Por la reside icia oficial del Concejo, la mar de cosas: u registro del trabajo, casas baratas, depósitos del Canal, seniant. de brevísimo y esquemático resumen de todo lo escrito por la misma modesta pluma ¡des- 1 de la subida del Sr. Canalejas al Poder. Hora es ya también de añadir algunas respetuosas pero sinceras consideraciones. Haré el resumen y sentaré mis puntos de vista para lo porvenir en varios apartados. 1.0 Caída delSr. Moret. El Sr. Moret no podía continuar en el Poder. El ex presidente del Consejo y un grupo de amigos habíart monopolizado el Poder. Subieron á él empujados y ayudados por elementos antidiuás- MIS PUNTOS DE VISTA mi parecer, ha llegado el momento, para A el articulista que suscribe, de hacer un