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A B C MIÉRCOLES a 3 DE FEBSERO DE I I o. EDICIÓN s. PAG. 9. ios sentíaos al mayor esplendor de estas balazo en el corazón que la produjo la muer ¡fiestas de atracción de forasteros durante el te al poco tiempo. Según parece, su amante la había mani 1 mes de Mayo y primera decena de Junio. festado propósitos de abandonarla, y excitada por la amenaza de esa separación traas patentes de vino La Administracion. de Propiedades del tó de matarle, matar á su amigo y suicidarAyuntamiento anuncia la exposición al pú- se luego. blico por ocho días de la matricula del arbifrio de patentes de vino, y al mismo tiempo advierte á los industriales que hasta el día 28 del corriente pueden hacer la inscripción LA CARTA en dicha oficina aquellos que deseen aboDE MONTERO nar la cuota del primer trimestre, con la bonificación del 5 por 100. I a cobranza se ve- i a caita que entregó anteayer mañana el Sr. Montero Ríos á D. Segismundo Moret rificará del 1 al 10 de Marzo próximo. dándole cueüta del resultado de las gestiones que con respecto al Sr. Canalejas había oticias diversas. En breve comenzarán las obras para practicado dice textualmente así: Madrid, 21 de Febrero de 1910. instalar cuatro evacuatorios subterráneos Exento. Sr. D. Segismundo Moret. en la Puerta del Sol. Í 51 modelo es semejanMi muy querido é ilustre amigo: Habré te á los que existen en Londres. También se construirá uno para señoras de dar á usted en esta carta mía cuenta de la misión que, espontáneamente, y sin la en la plaza de P jntejos. iniciativa de nadie, entendí que debía toor iniciativa de la Cámara de Comercio, mar bajo mi exclusiva responsabilidad en el Ayuntamiento ha dispuesto que en pro de la paz y concordia de la gran comulos fielatos se coloquen básculas para pesar nión política, á la que toda mi vida he tenilos carros de transporte sin necesidad de do el honor de pertenecer; paz y concordia descargarlos, como antes se hacía, para los cuya realización es el único fin que moverme pudiera á tomar parte en la perturbaaforos. ción de estos días. Profu ndamente ¡afectado usteü por ía cri 1 actual alumbrado de la calle de Toledo tf- será substituido por el de incandes- sis que le privó de la confianza de la Corona, entendía que no se consideraba ya en el cencia. caso, al cesar en sus funciones de gobierno, stá ultimado el presupuesto para la ins- de continuar al frente del partido liberal, como había venido haciéndolo con el asenr- talacrón de tufaería de conducción de timiento de todos los que á él pertenecemos, en el puente de la Reina Victoria. y me rogaba usted que volviese yo á ocupar la jefatura que usted creía no podía conserEXPOSICIÓN ATT 1 STJCA var. Me negué rotundamente á los empeñados deseos de usted Yo entendí, y PARA LOS INVÁLIDOS correspondiendocontinúo entendiendo, que ala Corona la prerrogativa constitucional de nombrar y separar li I DE LA GUERRA bremente á sas ministros, cuya prerrogationtinúa muy concurrida la Exposición va no implica para su ejercicio nada incomque se celebra en los salones de nues- patible con los respetos que á todos impoJxa casa á beneficio de los inválidos de la ne la dignidad propia y el decoro ajeno, no Ultima campaña. tiene el Poder soberano, al ejercer esta pref Con destino á tan plausible obra hemos rrogativa, la de: modificar por sí mismo el recibido los siguientes donativos: organismo interior de los partidos políticos Del señor presidente del Senado, 500 pe- del p aís. Si así fuera, los partidos, especialSetas; del presidente del Congreso, 500, y del mente los partidos populares, tendrían en gobernador de Madrid, 150. todo cambio ministerial que quedar- expues i Esas cantidades han sido aplicadas á tres tos á vicisitudes que deben estar reservañs los cuadros que figuran en la Exposición. das á cualquier asociación meramente pa ¿a señora C. de A. pujó ayer en 1.300 pése- latina. Opinaba, como siempre opiné en cate el cuadro de Béjar. sos semejantes, que nuestro partido continuaba, después de la última crisis, con la U misma organización que antes de ella tenía, r DEL DÍA y como usted había venido siendo su jefe hasta entonces, no veía yo razón alguna valedera para que se tuviese usted por tlNOS AMORES apartado de tal jefatura, mientras que los amigos no TRÁGICOS su renunciaaceptasen de un modo ó de otro POR TELÉGRAFO Me negué, pues, rotundamente á aceptar P ñjS, 22, l l M. la sucesión que usted se empeñaba en trans A nteanoche, á la una de la madrugada, re- mitirme, y fue tal la abnegación de usted gresaban á dormir dos estudiantes de ante mi inflexible resistencia, que concluyó Ea Universidad que viven en el hotel de usted por darme un voto de confianza para Palais de Montpellier. que, desde mi modestísimo puesto en las En el pasillo del segundo piso íes espera- filas de nuestra comunión política, discuba la amante de uno de ellos, llamada Jua- rriera y apurara el procedimiento que tne na Riporel, de veintiún años, natural de pareciese más conveniente para reparar y Avignón, y al ver quiénes eran los que se poner término á la perturbación que en su acercaban disoaró contra ellos dos tiros de seno los últimos sucesos habían ocasionarevólver. do. Me dijo usted que penstba como usted 1 Ninguno de los disparos uizo blanco, y la gran mayoría de nuestros amigos políti asustados loa estudiantes por lo inesperado cos que habían desempeñado las altas fande la agres án corrieron á avisar á los gen- clones ministeriales, y llevó usted, y, según darnies. me dijo, llevaron también ellos su bondad Cuando éstos üegaron al edificio del ho- hasta el punto de depositar en mi humilde criterio un pleeo y absoluto voto de con (tel encontraron á la joven Juana tendida en el suelo delante de su puerta. fianza con el indicado íxa, aun sin conocer I Al ver á los agentes, Juana Riporel gritó: de antemano mi manera de pensar en la der ¡Es por tí, Juan, por quien muero! hcada situación en que nos hallábamos. Y como los agentes tratasen de incorpoAnte una prueba tai de confianza, 5 inmeí d é li jar de hacer cuanto de mí dependiera pata cumplir el deber que tan honroso voto aa confianza me imponía. En tan crítica situación, y después de meditar profundamente sobre el caso, dada la organización de nuestro partido, que no creía alterada por la última crisis por efecto de mis opiniones sobre el alcance que pueden tener en su ejercicio las prerrogativas de la Corona, entendí que no me quedaba que hacer más que procurar que el Gobierno, que afirmaba su carácter liberal, ejerciera sus funciones, guardando por igual las mismas consideraciones á todos los individuos de nuestra coínunión política, cualquiera que fuese el matiz con que en ella vinieran distinguiéndose, y sin otorgar preferencias á favor de ninguno de estos matices y de los individuos que les representaban, en perjuicio de los deiná que, tambiéa con perfectísimo derecho, en representación de otros matices, venían integrando nuestra comunión política. Sobre esta base, me pareció indispensable entenderme con el ilustre jefe del actual Gobierno, Sr. Canalejas. Asilo hice, haciéndole además comprender que cuanto había de decirle era de mi exelusiva iniciativa y de mi personal responsabilidad, por más que o brase investido con el voto de confianza que usted y tantos amigos políticos me habían dispensado, aun antes de conocer mi pensamiento. El Sr. Canalejas abundó en la alta conveniencia de que fuese la paz la que hubiese de remar en el seno de ia facililla liberal monárquica, y no escaseó to. das las frases necesarias para que constase su propositóle respetar y haber de dispetifsar siempre y en todo caso, sin mengua de la justicia debida á todos los ciudadanos, la protección del Gobierno por igual á todos flos que de liberales se precian, sin preferencias para los unos ni exclusivismos ni aun malquerencias para los otros. Mas por lo que hace á la actual orgaüización de nuestro partido, á pesar de mis razonamientos para llevar á su ánimo la convicción de que la última crisis no podía tener el alcance de alterarla, no logré mi propósito, por persistir él en sus contrarias convicciones. De suerte que tengo que reconocer que el Sr. Canalejas no participa de mi opinión, respecto á la continuidad del organismo integral de nuestro partido, anterior á la crisis; pero eu cambio he tenido la satisfacción de oir de labios del Sr. Canalejas frases de paz y de concordia que, literalmente entendidas hacen esperar por jparte del Gobierno un criterio de igual justicia y de no menos igual protección, aplicable á todos los liberales monárquicos, cualquiera que sea su procedencia ó su matiz. Queda, pues, como el úaico punto de la perturbación de estos últimos días, la diferencia de opinión sobre el organismo subsistente en el partido liberal. Pero con ser esta diferencia tan grave, entiendo que la prudencia veda llegar á procedimientos qtte pudieran convertirla en un irreductible cisma, confiando en que el tiempo habrá de hacer su obra, borrando las huellas de aquélla, y que se afirmará y restablederá la- tranquilidad del estado perturbado hoy de nuestro partido. A tales términos reducida la dificultad presente, creo, y auu me permito orecr que sea también el pensamiento de u- ted, qac no sería propio de nosotros coJibdtir a! Gobierno por consideraciones puramente persocales, y en cuanto inspire sus actos en el puro, histórico y ortodoxo cntsrio qu. 3 siempre ha brillado en ia conducía de nuestra gran comunión política; así como si e t no sucediera entiendo también que sabremos cumplir nuestro deber combatiendo todo lo quesea ineompatible con la ortodoxia de la doctrina liberal, en cayo cr 2 c han inspirado siemprp corñucf L N P C y