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A B C MIÉRCOLES a 3 DE FEBRERO DE 1910. EDICIÓN i PAG. 6 fílléar Tas oficínas publicas de colocaciott; creat Bolsas de trabajo; buscar, en una palabra, todas las soluciones legislativas particulares, como, por ejemplo, la supresión de los latifundios, que reclaman los trabajadores del campo. EL SERVICIO OBLIGATORIO LA LEY OE JURISDICCIONES TUTo puedo extenderme aquí sobre la su presión de los eonsumos, que figura sin embargo, en mi programa. Es un- impuesto progresivo al revés, y ha llegado la hora de satisfacer las justas reclamaciones de Juan Proletario contra los precios harto elevados de los géneros que le condenan al hambre. También ha llegado la hora de establecer el servicio militar obligatorio. Hay que terminar con el sorteo, con la redención. Durante nuestras últimas guerras coloniales, la protesta popular se ha resumido en la fórmula: O todos ó ninguno En la reciente guerra de Melilla se ha acentuado Tiasta el punto de producir la triste explosión de las intenciones criminales que se revelaron en los sucesos de Julio en Barcelona. Para que la democracia sea una verdad, para que no sea tac sólo una decoración de teatro, es preciso, es urgente, que todos, os hijos de los ricos como los hijos de los pobres, pasen por la escuela del cuartel, defiendan la patria con las armas en la mano cuando la patria está amenazada en su hoíor, en su integridad! en su independencia moral y material. Cuando el Ejército sea lo que aebe ser, cuando sea umversalmente respetado y estimado, cuando no sean de temer los ataques que quiso prevenir una ley de excepción temporal impuesta por las circunstancias, esta ley caerá en desuso, no será aplicada. Aun después de la reconciliación completa del elemento civil, no con el Ejército- -porque siempre ha vivido en paz con él, -sino con las instituciones jurídicas existentes desde hace mucho, será preciso conservar, con las atenuaciones necesarias, las duras é indispensables reglas de ia disciplina militar. tAS CORTES. LA AMNISTÍA LA ABOLICIÓN DE LA PENA DE MUERTE sea considerada por todos como un perdón, como el olvido de las faltas y de los errores cometidos por los ciudadanos que fueron culpables de los delitos ó por las autoridades que lps reprimieron. Como coronamiento de esta inmensa obra reformadora será preciso apresurar la aprobación por el Parlamento del proyecto de abolición de la pena capital, último vestigio de un derecho penal del que han desanarecido la tortura y el estigma. El Gobierno, en esto como en todo, sa inspirará en el Bien y en la Verdad. EL REY EN MADRID p n el expreso de Andalucía llegará hoy á Madrid S. M. el Rey, acompañado por el conde del Serrallo, el marqués de Viana y el Sr. Zarco del Valle. El Monarca, cuyo viaje estaba acordado desde hace días, permanecerá en Madrid, probablemente, hasta que reciba á los regimientos de Húsares que han de entrar en la corte solemnemente el domingo ó el fines próximos. Mañana, por tanto, podrá celebrarse en el regio Alcázar el acostumbrado Consejo de los jueves. OTRA CARTA C e ha publicado, al fin, la carta del señor o Montero Ríos. No hacía falta su publicación, ni se dice en ella nada nuevo. El público ya sabía, de manera bxen clara y terminante, que el presidente del Consejo se negaba á entrar en componendas con a, lgunos fracasados elementos liberales. No existía en España partido liberal; para la normal marcha y perfecto funcionamiento del régimen, urgía la formación de un partido liberal nuevo. ¿Podía realizar esta obra el Sr. Moret? Volvemos á preguntar: ¿qué ha hecho el Sr. Moret por el liberalismo español durante su larga vida política? Cuando se vio presidiendo los Consejos de la Corona, en plena posesión de sus iniciativas y del Poder para desenvolverlas libremente y con medios para trabajar por la idea liberal, ¿qué es lo que hizo? ¿cuál fue su obra? v Órganos liberales y demócratas contestarán por nosotros. En 30 de Noviembre de 1906 decía el Heraldo: Se puede jugar una vez, por excepción, con la inocencia y la buena fe de la España liberal, haciéndola caer en el garlito de la famosa disolución, del programa postumo de reformas constitucionales, de la entrada, aunque tímida, en el concierto de libertad de conciencia del mundo. Claro es que los muchos ó pocos, más bien pocos que muchos, que creían esas cosas se dejaban guiar por sus convicciones y eran en tal concepto respetables. Pertenecían al número, que ya va escaseando, por fortuna, de aquellos románticos incurables, defensores del arrepentimiento de las traviatas. El mundo dei lirismo y del romanticismo pertenece cada vez más á la historia, y el escarmiento quita las telarañas de los ojos Otro periódico, El Liberal, en su número del 29 del mismo mes y año, decía también lo siguiente: Los que han ahogado en la cuna el primer conato serio de autimonaquismo, están para siempre juzgados La opinión de los crédulos- -añadía el colega, -que alimentaba sospechas y temores, de aquí en adelante tendrá una completa é indestructible certidumbre Si el Sr. Moret no ha hecho nada por el liberalismo én. su larga vida política; si respecto á su liberalismo y á sus deseos de trabajar sincera y rectamente por la idea liberal, ya hasta á los más inocentes se les habían quitado las telarañas de los ojos; si la opinión tenía respecto al Sr. Moret una com- Sr. Moret en la jefatura del partido liberal, ni para qué quería seguir dirigiendo este parlado? Note el lector de pasada que los mismos elementos que taa definitivamente habían juzgado el liberalismo del Sr. Moret son los que intentaron realizar en su honor una manifestación que no pudo menos de fracasar El partido liberal estaba muerto; ni tenía programa ni contaba con jefe. Las jefaturas se ha dicho que no las da el Monarca; se ha debido añadir que no las otorgan tampoco los ex ministros de un- partido. En el partido liberal, ¿con qué núcleo de opinión, con qué masas, con qué fuerzas cuentan esos ex ministros en cuyo nombre gestionaba un arreglo el Sr. Montero Ríos? ¿Qué obras y qué notorios servicios al país son los que han realizado, desde los ministerios que han regido, para merecer el aplauso y la admiración pública? Y si no hay nada de esto, ¿con qué lógica podía el presidente del Consejo considerarles como una fuerza beligerante, como una fuerza positiva, indiscutible, en el liberalismo español? Las jefaturas 110 las. da el Monarca ni lai otorgan los ex ministros de un partido. Se ganan ante la opinión, Al frente del Gobierno se halla hoy un hombre, nuevo en la presidencia del Consejo, que ha fdefeadido y propagado las ideas más liberales y democráticas. ¿Podrá formar el Sr. Canalejas el partido liberal que falta? ¿Saidrá del Gobierno siendo- el jefe- del nuevo partido? En las Cortes ha de realizar su labor el señor Canalejas. Pero esas Cortes futura. no podrán llevar á cabo ninguna labor seria si á ellas no viene una mayoría liberal compacta y homogénea. Medite en ello el presidente del Consejo. Recuerde lo que fue la mayoría de las anteriores Cortes liberales. El Imparcial del 4 de Diciembre de 1906 decía que en aquella mayoría- parlamentaria reinaba la anarquía. Sí, la anarquía- -agregaba con frase elocuente el colega; -un conjunto caótico y heterogéneo de emulaciones y de odios, inútil para cualquier empresa, facilitador de las turbaciones públicas, desprovisto de régimen y de ideales. AZOR N K l Gobierno que presido no hubiera acep tado el Poder nunca si no poseyera, como posee, la plena, absoluta, entera, confianza de la Corona. La rnás alta expresión de esta confianza es el decreto de disolución, sin el cual sería posible estar investido de las funciones gubernamentales; pero sin el cual no podría ejercerlas. Cuando. era presidente dei Congreso reclamé á todos los ministerios el funcionamiento permanente de las Cortes. Ahora que tengo la responsabilidad directa del Poder habrá qne reconocer que permanezco fiel á mis ideas. Sin Cortes en actividad, no hay sombra de Constitución, ni vestigio de libertad, ni medio de educar al pueblo en la gran escuela de la controversia por el choque fecundo de las ideas. La voluntad de mi Gobierno es convocar imnediatameute á los electores. Tan sólo el deseo de presentar un presupuesto sincero que responda á las necesidades del país podría retardar la ejecución. Como hayque discutir la guerra y todos les acontecimientos políticos pasados; como hay que avanzar todo lo posible en la discusión de los presupuestos, las Cortes estarían expuestas á llegar á las vacaciones sin haber votado la ley de Amnistía. El Gobierno tiene lá intención de hacerla preceder de una concesión de gracias que INFORMACIÓN POLÍTICA CONSEJO DE MINISTROS p l celebrado ayer en la Presidencia ein- v pezó á las seis y cuarto y terminó á las ocho en punto. Fue el Sr. Canalejas el primero en Ilegal á la reunión, y manifestó á los periodistas que pensaba dar cuenta en el Consejo de su viaje á Sevilla, de su conferencia con el Rey y de las impresiones altamente favorables que trae. El ministro de Hacienda llevaba nos expedientes de excepción de subasta. El de Marina se propuso tratar del concurso para la construcción del antedique de la Carraca, con objeto de terminar este t asunto. El de Gobernación llevaba varios ej- pe dientes relacionados con el servicio de Co 4 rreos. El de Fomento, unos expedientes de ca rreteras. Preguntado si había dimitido el directot de Agricultura, dijo que todavía no. Anunció el ministro de la Guerra que da ría cuenta de los preparativos para la entrada de los Húsares en Madrid. El ministro de Instrucción pública dijo 4 los periodistas: -Señores, no traigo nada más que una tranquilidad nitty grande, cada día más pleta e indestructible certidumbre, ¿qué hacía el tranquilidad. tiiHmiiH t i m nniinngnnrauíMuii IITI