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A B C MARTES 22 DE FEBRERO DE igio. ADICIÓN J PAG. S. que fundamentan, entre otras tazones, en la de que algunos de los opositores, declarados hoy aptos y científicamente con suficientes conocimientos, se verán privados de poder presentarse en nueva oposición porque habrán pasado la edad reglamentaria para el ingreso. Esperamos que el ministro de la Guerra y el señor obispo de Sión podrán resolver el asunto con benevolencia, compatible con la justicia. 1 ontemplando desde cerca una vez á Joamos en el pueblo- -me expliqué por qué, en general, son buenos mozos los franceses: porque el abuelo de Joaquín, al salir de Francia para establecerse en Andalucía, actuó allá de bomba aspirante de la fealdad gabacha habida y por haber, y trájosela toda á España y ia transmitió íntegra, cabal y perfecta, por medio del más feo de sus hijos, á su nietezuelo Juaquiniyo. Era Juaquiniyo tan feo, ique, junto á él, Picio, Chuchi y el famoso sargento ¡de Utrera, á quien, de puro feo, hubo que darle el santo óleo con una caña, fueron las las mismísimas tres Gracias de la Mitología, ó las mismísimas tres diosas que se disputaron la manzana de oro. A la verdad, Juaquiniyo, que tenía la sal por arrobas y andaba siempre del más bendito humor del mundo, en especial cuando estaba algo asomado, y estábalo ordinariamente un par de veces al día, no se resignaba sino á duras penas con aquella fealdad colmada que le había cabido en suerte; y eso que, herrero como era, la disimulaba algún tanto con la tizne propia del oficio, que él, con masculina coquetería, conservaba adrede en el rostro, para que los pocos avisados achacasen en parte á lo extraño y pegadizo de la fragua lo que no era sino natural y congénito. En cierta ocasión, como Juaquiniyo, dejándose un poco del vino, hubiese trabajado de firme todo un verano y se encontrase con buen acopio de obra en su herrería, se dispuso á llevarla á la feria de Ecija (21 de Septiembre) en donde esperaba salir de ella pronta y ventajosamente; y para hacer el viaje como Dios mandaba, fuese un día á k las casas capitulares, á fin de obtener un pasaporte ó carta de seguridad: aquel indispensable documento de policía que desna turalizó pocos años después la pericia económica de nuestros gobiernos, convirtién dolo para in aeternum en la antipática cédula personal, mera carta de pago de la más odiosa de las socaliñas fiscales. El negociado en que se expedían los pasaportes, y las boletas cuando, de higos á brevas, pasaban tropas por Osuna, estaba á cargo de un don fulano Pozo, hombre serio donde serios los hubiese, pera á quien venía como de molde aquello de que debajo del sayal hay ál porque el buen boletero, á pesar de aquel cora u vobis, de sus grandes bigotes blancos y de sus gafas de cuatro cristales, las últimas que yo, siendo adolescente, alcancé á ver en servicio activo, era un grandísimo socarrón, capaz deburlarse 1 de un entierro, todo sin perder la aparente seriedad de su gesto y el grave entono de su plática. Nadie le conocía tan á fondo como el muchachuelo que tenía de tagarote en su mesa, ya muy acostumbrado á las frecuentes bromas áe su taimado disimulo. Pues digo, lector, ó iba á decir, que llegó á esta oficina nuestro Juaquiniyo y, sombrero en mano, cuadróse respetuosamente á lo quinto y dijo lo que pretendía al señor Pozo, el cual lo miró de hito n hito por encima de 1 as gafas un buen espacio de tiempo, y, al fin, abriendo un cajón de su mesa, sacó un pasaporte en blanco, alar q u í n L Q. íaxgWQ- -Juaqiumyo l e l l a m á b a- gólo al escribiente y con voz grave y repo- ses. Estarán representadas en los Lunes Hís paño- Americanos las siguientes naciones: Arsada empezó á interrogan gentina, Chile, Bolivia, Colombia, Costa- ¿Su gracia de usted? Juaquiniyo clavó los diminutos pero vi- Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, vísimos ojos en el severo semblante de Guatemala, Honduras, Méjico, Nicaragua, Pozo y respondió más serio que un testa- Panamá, Paraguay, Perú, Sanio Domingo, Uruguay y Venezuela. mento; Con tan amplios horizontes y el atractiva- ¿Mi grásia? No tengo ninguna. Soy la de programas hermosamente combinados, desgrasia andando. -Por su nombre le pregunto- -rugió Pozo, el públicoparisiense, aficionadísimo á la litelevantándose del sillón y haciendo ademán ratura y al arte, acudirá lleno de curiosidad á estas matiwes castizamente españolas. de acometer á Juaquiniyo. Para que nada falte en ellas habrá inteEste, asustado, dio un paso ateas; mas cuadróse de nuevo, no sin mirar furtiva y resantes y bellos conciertos de música espaprecautoriamente hacia la puerta, y dijo su ñola, bajo la dirección del célebre composinombre y sus apellidos, y á preguntas con- tor compatriota nuestro Quinito Valverde, secutivas, su edad, estado, oficio, etc. he- que hoy es el autor de moda en París. cho lo cual, Pozo, que había comenzado á pasearse á lo largo de la oficina, paróse, frente al discípulo de Vulcano y mirándole al rostro con fijeza, dijo al amanuense: -Niño, escribe: Ojos, verdosos, chicos y hundidos. E l primer Congreso internacional español Y tornó á su paseo. Juaquiniyo perdía la serenidad, bien que ya ella no andaba muy de la tuberculosis se celebrará en Barganada, é intentó interpelar al Sr. Pozo; celona del 16 al 22 de Octubre próximo, bajo pero volvió en seguida sobre su íntimo la presidencia del ilustre higienista españo acuerdo, en tanto que el maleante oficinista, doctor Rodríguez Méndez. I a alta significación de esta Asamblea la parándosele otra vez cara á cara, dictó al acreditará no sólo el estar destinada á comescribiente: -Nariz, quebrada y corta, de las que batir social y médicamente el terrible mal, sino la circunstancia de contribuir á elía tollaman de rabadilla de pato. A Juaquiniyo se le podían tostar habas en das las naciones y territorios que hablan la cara. Volvió á pasear el uno, volvió á tra- nuestro idioma, y hasta médicos hebreos sesudar el otro, y después de un nuevo alto fardianos que aun conservan en sus hogay de otra mirada en hito por encima de la res el castellano antiguo. Como de este vidriera de sus gafas, Pozo retomó á su dic- modo habrán de estrecharse lazos intelectuales entre la raza española, consagrare tado, diciendo al tagarote: mos al futura Certamen todo el interés que -Boca, hasta las orejas, sumida y des- merece. dentada. Ha sido nombrado delegado del GobierAgotósele á Juaquiniyo la paciencia. Ya no fue suyo, y encarándose á su vez con no en el mismo y comisario regio en la Exposición anexa nuestro querido amigo el Pozo, gritóle: -Don Poso, ó don Charco, ¿tié usté más doctor I arra y Cerezo. que pone ahí Feo tota y se acaba más pronto? Y el hasta allí gravísimo Pozo rompió á reir á carcajadas, con estupor de Juaquini- Conciertos Berta Marx. yo, y sacando la petaca, alargó amistosa- El concierto de piano que dio ayer tarmente un cigarro á aquel hombre feo, gra- de en el Teatro de la Comedia la ilustre cioso y, vamos al decir, cargado de esteras. Berta Marx de Goldschmidt fue un acontecimiento musical de primera magnitud, no E L B R FRANCISCO DE OSUNA sólo por la valía de la artista, sino también por lo sublime é interesantísimo del progrademostrando t la p S P A N A EN EL ATHÉ- ma que interpretó, su temperamentoainpli- c tud y capacidad de artís tico, su ejecución limpísima, clara, transpa NÉE DE PARÍS rente, y una resistencia, un vigor físico verAl fin se realizará, de un modo practico y daderamente extraordinarios. permanente, la tan traída y llevada labor de Berta Marx, que hace veinticuatro años propaganda de España en el extranjero, muy tuvo la suerte de presenciar las memorables necesaria siempre y acaso más que nunca sesiones históricas de Antonio Rubinstein indispensable en estos momentos. en varias capitales de Europa, quiere dar á El lunes 7 de Marzo próxima se inaugu- conocer á la generación presente tan memorará con gran solemnidad en el Athéuée de rable ciclo musical, en que ordenadamenParís una serie de causeries (conversa- te se encierran las obras maestras de los ciones más que conferencias) en español. grandes genios que compusieron para cía Se hallan invitados para tomar parte en vecín y piano estas fiestas de cultura los más renombraEl programa de ayer estaba consagrado dos escritores, políticos, artistas y hombres á los clásicos de los siglos xvr, xvn y xviir, de ciencia españoles: Pérez Gal dos, Sorolla, pues era repetición exacta del que tocó RuBenavente, condesa de Pardo Bazán, Blas binstein en la Sala Erard de París en Abril co Ibañez, hermanos Alvarez Quintero, de 1886. Melquíades Alvarez, Zuloaga, Ramón y CaDe Wiliiatn Birel, John Buil, Couperirr, fal, Echegaray, Costa, Menéndez y Pelayo, Raineau, Scarlatti, Baca, Haendel, Haydn y Benlliure, Unamuno, Ortega Munilla, Bre- Mozart fueron las obras que ayer tocó la intón, Palacio Valdés, Guimerá. Torres Jue- signe pianista, cuya labor artística, intensa, vedo, etc. sugestiva y meritoria premió ayer con sus I, a colonia hispanoamericana de París, aplausos entusiastas un público numerosa numerosa y opulenta, se ha apresurado á y distinguido, del que formaba parte Su AI- llenar las listas de abono. El aristocrático teza la infanta doña Isabel teatro del Athénée se verá concurridísima Los cinco conciertos restantes se verifitodos los lunes, en que se celebrarán estas carán los días 25 y 28 de Febrero, 4, 7 y v fiestas de fraternidad entre cuantos hablan de Marzo, á las cuatro de la tarde. la lengua de Cervantes. En el primero de ellos compondrán et Ilustres personalidades americanas alter- programa ocho sonatas, de Beethoven; en el narán con las españolas en la patriótica ta- segundo, obras de Scüubert, Weber y Menrea de dar á conocer la vida íntima, la cul- delsohn; 1 el siguiente estará por entero detura y los progresos de sus respectivos paí- dicado á Scaumau el pcctr nor, t C i a e n CONGRESO CIENTÍFICO NOTAS DE ARTE BiOlfflMlirrJIíliraTIBia- íllNri liliinunniiTaiiiFni ni TMnrniiraniii nrii nninirirriiTtFiiini