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A B C. MARTES aa D E FEBRERO D E J 9 1 0 EDICIÓN i. PAG. S to menos, la vida nacional. En la primera mitad del siglo xix (aunque el mal venía de atrás, de nuestros seudoenciclopedistas) una porción de políticos, por circunstancias diversas, se veían obligados á emigrar á Francia y á Inglaterra. En aquellos países pasaban largas temporadas; luego, vueltos á la patria, traían una visión de ideales y de derechos extranjeros que propagaban sn discursos ó que se esforzaban en hacer reales desde el Poder. Doctrinarios de primera nota fueron, por ejemplo, Alcalá Galiano y Martínez de la Rosa. Hoy no es preciso que un político se vea obligado á emigrar á Francia ó á Inglateira para que el doctrinarismo prenda en su espíritu y lo sature. I a importación de libros y de revistas es muy considerable; por si faltara algo, escritores españoles, muy cultos, que viven en el extranjero, ú otros que residiendo aquí con el cuerpo habitan lejos con el espíritu, se encargan de difundir y exaltar todas las n dades últimas, europeas todas las más recientes modas de la política y del derecho. Lo malo no es que tales modas y creaciones se difundan, sino que- -y aquí entra el doctrinarismo- -se pretenda aplicarlas en. nuestro pais, y se trate de convencer á las gentes de que con tales novísimas, y estupendas terapias nuestros males tendrán el más seguro remedio. Gomo se ve, no se pensaba de otra manera al final del siglo XVIII y en la primera mitad del xix. El cambio en las sociedades es muy lento, y cuando creemos que algo ha desaparecido, que no somos como éramos antes, si examinamos bien las cosas, si apartamos toda la nueva hojarasca, comprobamos que bajo apariencias distintas, á través de nuevas modalidades, subsiste lo rae creíamos anulado para siempre y continuamos siendo lo que antes éramos. Contra este doctrinarismo de nuevo cuño, propagado y defendido de buena fe por escritores estudiosos, es preciso reaccionar. Una reforma no puede en un país sereficaz si no se acopla con todas las múltiples y diversas circunstancias que en tal país concurren. I o que en una nación será beneficioso podrá ser nocivo en otra. Toda obra política lia de suponer un conocimiento perfecto, reflexivo, de los moradores del país en que trate de realizarse, de sus creencias, de sus medios de vida, de su historia, de su tradición, del medio, de la raza, de multitud de otros faetores que concurren á la formación material y espiritual de un pueblo. No será nunca progresiva, ascensional, la marcha de un país, de una sociedad, que no se realice en armonía completa con todos estos datos y elementos. Y ocurrirá á menudo (la historia está llena de estos ejemplos) que una gran reforma que en una nación se implante, una gran reforma, justa, benéfica, progresiva en apariencia, sea, después de pasados los primeros momentos de alucinación, una causa de profundos trastornos, un obstáculo serio, formidable, para el caminar lento, pero seguro, de es nación. AZORIN I a augusta dama se enteró personalmente del caso en la visita que hizo anteayer al Asilo de las lavanderas, fundado por la reina doña Victoria, esposa de D. Amadeo de Saboya. Examinaron priuiefatneate las negociaciones entabladas por el Sr. Montero Ríos, que han fracasado, como es sabido, y partiendo de esta base convinieron en la necesidad de tomar precauciones para el porvenir. Acordaron que lo primero á qu- a deben atender es á restablecer la autoridad, como INFORMACIÓN jefe del partido, del Sr. Moret; pero entre puede ser larga, dePOLÍTICA tanto, y como esa laborsoluciones que dimaben respetar todas las MORET Y MONTERO nen del partido liberal, para evitar que éste onf orine á lo anunciado, el Sr. Montero se divida. Siendo el Gobierno. del Sr. Ca Ríos sometió ayer mañana, á las once, nalejas el que representa al partido, le apoá la consideración del Sr. Moret, el nuevo yarán, como apoyarían cualquiera otro documento redactado relativo á las gestio- Gobierno liberal que se formase. Esta resolución fue transmitida al señoi nes hechas por el ex presidente del Senado para ver de llegar á una concordia con el Moret Es posible que éste se decida á publicar Gobierno de los ex ministros distanciados hoy la carta en algún periódico. ríe éTpor consecuencia de la última crisis. EL SR. MORET Y THE TIMES ¿Qué ha resultado de esta entrevista? Sobre tal extremo ambos conferenciantes han pjl Sr. Moret fia negado que reflejasen su guardado reserva. pensamiento las declaraciones que fueA juzgar por los informes que llegan á ron publicadas por el periódico 2 he limes. nosotros, no parece que por virtud de este Se ha dicho que el Sr. Moret ha escrito documento epistolar se haya logrado lo que una carta al corresponsal del citado diario perseguía. británico diciéndole que no han sido bien El Sr. Montero Ríos se ve obligado á interpretadas las manifestaciones que le abandonar al Sr. Moret á su propia suer- hizo á raíz de la crisis, principalmente en lo te. Cumplidos sus intentos de conciliación, que se refiere á la calificación de aquélla. declina intervenir en si se ha de publicar ó El Sr. Moret niega que pudiese calificar no la tal carta, por entender que esto in- de anticonstitucional la crisis, puesto que cumbe al Sr. More en la Constitución del Estado se afirma que Y aun ocurre más. Es probable que si á el Rey nombra y separa libremente á sus. tal publicación fuera invitado el Sr. Monte- ministros. ro Ríos, éste diría que, empleados muchos El ex presidente del Consejo añade que dias en tales trabajos, ya ha perdido su opor- no pide una rectificación: únicamente desea tunidad dar al público la carta. que conste, bajo su íirma, que no ha dicho ni podido decir tal cosa, ñ o r la tarde estuvo el Sr. Montero Ríos EL DECRETO DE LOS DEPÓSITOS en el Senado. A los periodistas, que inmediatamente le rodearon, les dijo lo si- c 1 Real decreto referente á depósitos man guiente: comucados, que firmó ayer el Rey ea- -Hoy han equivocado ustedes el camino; Sevilla, atenúa los efectos del de 20 de Enera pues nó es aquí, sino en el núm. 4 de la ca- último y casi suspende su aplicación hasta lle de Doña Blanca de Navarra, donue está que un organismo consultor que se establelo que ustedes buscan. ce emita dictamen definitivo. He entregado, en efecto, al Sr. Moret la LOS BANQUERO carta que ya había yo anunciado, y que se i a Asociación de Banqueros de Cataluña halla redactada en armonía con las manifes- y Baleares ha dirigido una instancia al taciones que he hecho en los últimos días. ministro de Hacienda ofreciéndole su coopeDe todos modos, trátase de un documeny que sea oída su voz to que no me pertenece ya. I, as cartas no raciónde excitándole á problemas con, ellos resolver los son del que las escribe, sino del que las re- antes cibe, y, por consiguiente, de la que he en- relacionados. tregado al Sr. Moret, á éste solamente co- doEl Sr. Cobián ha contestado agtadecien la ofrecida cooperación. rresponde hacer lo que tenga por conveHABLANDO CON ROMANONES niente. onocidas del publicólas declaraciones heJ Mi opinión es que no debe publicarla, y chas por el Sr. Moret al corresponsal así se lo he aconsejado; pero me parece haberle visto inclinado en sentido contrario. del 2 he Times, de Londres, con relación á la última crisis, hemos creído de interés averiNo sé lo que decidirá al fin. Yo he querido solamente- -porque éste era guar la opinión del conde de Romanones mi deber- -consignar en un documento y en, acerca del asunto, ya que á él se le achaca forma detallada y precisa las gestiones que parte, si no toda, la responsabilidad del úlhe realizado. Con esto queda terminada mi timo cambio de Gobierno. Con Jal propósito visitamos ayer tarde al misión. ministro de Instrucción pública, quien con- k T urante todo el día realizaron los perio- testó á nuestro requirimiento insistiendo en distas grandes esfuerzos para conse- su propósito de no replicar al Sr. Moret guir que el Sr. Moret les facilitara ó, cuando sino en las Cortes, donde habrá de tratarse menos, les mostrara la famosa carta; pero el ampliamente de la última crisis. El ministro de Instrucción pública la con ex presidente del Consejo se mostró inflexible. Defendió su carta con verdadero ardor. sidera una de las más constitucionales y en, -No me pertecece á mí sólo esta carta la que el Monarca ha procedido con la más- -decía, -sino también á mis amigos, y exquisita corrección, como acostumbra. I, e parecen injustas las palabras del semientras éstos no la conozcan yo no puedo disponer de ella. Tengo que reunirlos y dar- ñor Moret cuando quiere y trata de deducís les lectura de la carta. f responsabilidades para la regia prerrogatiAl domicilio delSr. Moret acudieron los va y en lo que se refiere á él personalmente, ex ministros Sres. Celleruelo, Alba, Aguile- cree que el Sr. Moret está en su perfecto derecho al juzgarle, sin perjuicio de que cuan- ra y Rodríguez de la Borbolla. do se trate de eso en las Cortes Üa de pro- n estas gestiones andaban los periodis- curar, y cree que conseguirá, demostrarla tas, cuando se tuvo conocimiento de 1l a sinrazón de sus ataques. Para convencerle, entiende que ha de ne que se ¿abían reunido algunos de los ex ministros amigos del Sr. Moret para adop- cesitar pocos argumentos, y afirma que los tar acuerdos en vista de las járcun taucias que emplee estarán siempre dentro del gran respeto y consideración que tiene T de momento, C En los primeros dias de Marzo llegarán á Madrid los príncipes japoneses HiroyasulIshimi, que marcharán después á Sevilla para cumplimentar á los Reyes. El séquito de los referidos príncipes lo forman el capitán de navio, ayudante de Su Alteza, Junichi Kiykawa; el jefe de la casa, Insavuro Tanaka; el agregado Hydetaro Murasami, y dos clamas de la Princesa. Ya se han cumplido las órdenes de Su Majestad la Reina doña María Cristina socorriendo á la pobre mujer que iba á ser arrojada de su casa por deber tres meses de alquiler, que lian sido pagados por Su Majestad. DE PALACIO E MI 1lllI HI ¡Biní lBíiHi! MTinrmniinrnnii! iinEriai iii! ir- rrii