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A B C LUNES 21 DE FEBRERO DE 19 JO. EDICIÓN 1. PAO. 9. de C olegioJuntamédicos. del Colegio de MéLa directiva -El Gobierno está obligado á subsanar ahora cuantas deficiencias se observaron entonces, y así quedará demostrado que si la entrada en Madrid de los Cazadores no revistió la brillantez que todos deseaban fue por una serie de errores y de imprevisiones lamentables, y en manera alguna por falta de entusiasmo, que estamos seguros se manifestará en esta ocasión, encauzado como es debido y con el orden que requiere toda expansión del sentimiento público. ASESINATO dicos de Madrid ha resuelto ocuparse en la organización, de un servicio consagrado al delicadísimo y desdichado problema de la lactancia mercenaria de la primera infancia en Madrid, para poner coto á tanto escándalo, abuso y daño como sufren las familias y los niños de pecho. Con este fin se celebrará en el local del Colegio hoy lunes, á las nueve y media de la noche, una junta, á la cual son invitados distinguidos especialistas y pueden concurrir cuantos profesores se interesen en tan importante materia. El doctor Pulido expondrá el objeto de la reunión. Asociación de Propietarios de Madrid: C Cámara oficial de la Propiedad urbana. POR TELÉGRAFO v GINEBRA, 2O, I T. La Junta directiva de esta colectividad 1 Tribunal de Zurich acaba de condenar ha quedado constituida en la forma siguiená prisión perpetua á tres mujeres y á te: Presidente, Sr. D. Eugenio Montero Ríos; vicepresidente primero, señor mar- un hombre, acusados como autores ó insti- qués de Mochales; vicepresidente segundo, gadores del asesinato de Cristina Karli. i Conviene recordar que el Código suizo no Sr. D. Ángel Pulido; secretario, D. Miguel López Roberís; vicesecretario, D. I ais Ri- admite la pena de muerte. José Karli, uno de los condenados, quería chi; contador, D. Cristóbal Martinrey; tesorero, D. Rogelio Ruiz Capillas; biblioteca- divorciarse con el objeto de casarse con Marío, D. Pedro Valls Serrate; vocales: D. Ma- ría Widmer. Aconsejada por ésta, recurrió nuel de Cosío, D. José María Alonso y Sáenz á dos echadoras de cartas: Ana Koeng y Hermúa, D. Fernando Biauchi, Sr. D. Gus- Carolina Bucher. El 15 de Septiembre estas! EL ODIO AL tavo Morales, señor marqués del Llano de dos mujeres fueron á casa de Cristina Karli San Javier, Sr. D. Francisco García Moli- y consiguieron, mientras hablaban con ella, nas, señor marqués de Santillana, señor don verter en el vaso de la desgraciada el con- 1 Fermín Calbetón, Sr. D. Rufino Beltrán, tenido de un frasquito de estricnina. Cristi- D. Florencio Diez Aguasal, D. Félix Rubio, na Karli murió poco después. POR CABLE D. Andrés Alonso, D. Joaquín Díaz Caña- Í Durante el proceso, las dos echadoras de NUEVA yOrtK, 20, 3 T s bate, D, Luis Gamir, D. José Oria de Rueda. cartas se acusaron mutuamente. Ana Koeng i as tuibas han asaltado la cárcel de Cairo pretendía que el frasco contenía un elixir ¿k w (Illinois) trabándose una sangrienta destinado á fomentar la locuacidad de Cris- escaramuza entre los asaltantes y la guartina para encontrar argumentos en los que dia y empleados del establecimiento. pudiera apoyarse el marido al pediré el dirj -El furioso populacho pretendía á todb vorcio. Carolina Bucher manifestó Cque costa apoderarse de dos negros acusados de para conseguir la muerte de Cristina habier- j haber violado á mujeres blancas. p n ei ministerio de la Guerra se están ulse bastado clavar de noche tres clavos en Los asaltantes iban armados de revólvers, timando los preparativos para el regretin árbol, con lo cual, y además, con una cpn los cuales hicieron numerosos disparos so de los regimientos de Húsares de la Prin fórmula mágica, hubiesen enfermad él co- ij V ¡esa y de Pavía, que liaran su entrada en razón, los pulmones y fl hígado de la víc; contra los guardianes de la cárcel. La fueri r 5 za vióse obligada á contestar con los fuMadrid á mediados de la presente semana. tima. r í, s siles. sLos Húsares se dirigirán a sus respecti- El Tribunal no se dejó impresionar, por ¡vos cantones para montar los caballos que estas historias de magia, y condenó á los, ¿De la refriega resultaron un muerto y fdoceí heridos, todos ellos de los revoltosos. pertenecían al regimiento de María Cristi- i acusados. y v La Associated Press asegura que entre los na, el cual, á su vez, tomará en Melilla los defensores de la cárcel se enaontraban ochgj ue han dejado los de la Princesa y Pavía. j 1 negros, que aprovecharon la ocasión para Se ha procurado evitar de este modo el hacer un nutrido fuego sobre las turbas, sa- j gasto á que asciende el transporte del ga- X tisfaciendo así su profundo odio á la raza fado y las bajas que en el mismo suelen blanca. producir las molestias del viaje. C u Majestad la Reina doña María Cristina f La llegada de dos compañías de soldados -Probablemente tomará el mando de la 13 es, como nuestros lectores saben, lay puso en dispersión á los asaltantes, que Brigada el infante D. Carlos, que al frente de ella marchó á Melilla en los momentos fundadora del Asilo de Lavanderas, utilísi- por la noche intentaron rehacerse, aunque más críticos de la campaña. ma institución benéfica, en la que se repar- en vano. El presidente del Consejo dará cuenta á te comida durante el invierno á numerosos S, M. ei Rey, ea su conferencia de hoy, de pobres, pasando á veces de muchos cente- los detalles acordados para la entrada de nares el número de los que se acercan allí á. tardé, Boh eme, y por la S as fuerzas en Madrid. u la oiesa déla caridad. v- La augusta dama, á cuya bondadosa ini- Í S i che, Sahmé, constituyeron la jor -Ti n i el Gobierno el propósito de que ese z aclo revista la mayor solemnidad. r, ciativa se debe el alivio de tanta necesidad, rilada de ayer. La carrera que recorran las tropas se ha- dispensa al asilo por ella fundado un cons- 3 0 Anselmi obtuvo un triunfo completo. Lk tante interés, y con frecuencia gusta de v i D Albert y Cigada obtuvieron también mu- liará libre de público, á fm de que aquéllas desfilen cómodamente y reciban los home- sitar el benéfico establecimiento cuando se chos y merecidísimos aplausos. hallan alli congregados- sus favorecidos, Salome proporcionó un nuevo é inmenso najes del pueblo. VÉ 1 Rey saludará á los Húsares desde Pa- para testimoniarles con su presencia la so- 1 éxito á la señora BelHncione. Reconoció el licitud que le inspiran. v v v- íi? público unánimemente, y lo testimonió eoij lacio, en donde presenciará el desfile. x Una de estas visitas, que la augusta se- sus ovaciones, que no es posible llegar No está fui decidido si ha de venir la Reina á presenciar la entrada de la briga- ñora realiza callada y modestamente, y que más en arte. da, puesto que esto dependerá del estado la mayor parte de las veces quedan ignora- 1 Al final salió á escena Infinidad de veces das del público, se verificó ayer tarde: Su en unión de Rabí, de la Petri ¡y de Scami eh que se halle la augusta Soberana. Seguros estamos de que el vecindario de Majestad presentóse en el Asilo de las La- pini. Madrid se apresurará á tributar á esos dos vanderas á la hora en que se reparte la co- 1 También Cigada debería Jsalir coa sus compañeros. El profeta Juan, que hace el brillantes regimientos de Caballería el ho- mida á los pobres, Su Majestad vestía un menaje de entusiasmo y simpatía á que se traje sencillísimo; solamente la acompañaba simpático é infatigable barítono, contribuy g, al éxito de la ópera de Strauss. han liecho acredores por su bizarro compor- la condesa de Martorell. La augusta dama, enterada por las herSalomé, fue escuchada con suma atención tamiento. Pero es necesario que, aleccionado este manas del asilo que acudieron á recibirla y aplaudida con sinceridad. f ¡Gobierno por lo ocurrido cuando hicieron de que se iba á servir la comida á los po- Los que la oían por segunda vez recono- 1 B entrada en la corte los Cazadores, adopte bres, manifestó su alegría por llegar tan á cían que hay en la obra ideas, bellezas meU punto, y despojándose de sus guantes, ella fódicas y una grandeza que acabará por hatodas ¡as medidas que le sugiera la previ 1 estro a! e sión para evitar la repetición de- -aquel ver- misma, como una de tantas, púsose á aya- Ver muchos devotos fl i bé EÍOBZOSO e s LAS ECHADORAS DE CARTAS E Su Majestad, reflejando en su rostro m s la complacencia que aquella caritativa ocupación le producía, iba llenando los platos cielos asilados, álos que al mismo tiempo prodigaba dulces palabras de consuelo y esperanza, que eran acogidas con bendiciones y lágnmas de gratitud. Terminada la comida, S. M. por sí misma, repartió también bastantes cantidades en metálico entre los mismos que antes había servido con sus manos. En aquel momento presentóse en el asilo una pobre mujer y, con los ojos llenos de lágrimas, contó á las hermanas una lamentable historia Tratábase de un desahucio inminente. La, pobre mujer debía tres meses de casa, y, á no intervenir la caridad, una desgraciada familia iba á ser arrojada á la calle. Las lamentaciones de la mujer llegaron á oídos de S. M. Enterada del caso, la Reina no pudo ocultar su emoción. Inmediatamente S. M. dispuso que aquella desgracia quedase remediada, dirigiendo frases de aliento á la acongojada mujer. Y acto seguido, S. M. abandonó el asilo, seguida de los vítores y bendiciones de 1 cuantas personas habían presenciado psras conmovedoras escenas. UNA CÁRCEL ASALTADA h VUELTA DE LOS HÚSARES LA REÍ NA CRI STÍNA Y LOS; PO BRES