Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TODO L MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFQ Y TELÉFONO DE TODO EL MUN. DO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELEFONC EN HONOR DEL CONDE Db SAGASTA MANIFESTACIÓN DE, JUBILO REALIZADA EN LEÓN, CON ASISTENCIA DE LAS AUTORIDADES, POR HABER SIDO NOMBRADO MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN D. FERNANDO MERINO Fot. Ernesto. de esta ciudad las simpatías que profesan á donde pasara el cortejo, según les comunisu alcalde, M. Clementel... Por lo visto, la có á ustedes el telégrafo. señora vizcondesa quería mucho á M. CleLa charanga cumplió la disposición tesmentel; pero éstese pregunta por qué, si le tamentaria al pie de la letra, y detrás del féretro anduvo los 26 kilómetros que sepai A VIZCONDESA A la edad de setenta quería tanto no le nombró heredero. Ríistetio es éste que la señora vizcondesa raban la casa mortuoria del cementerio, toDE VAUGELET y s i e t e a ñ o s h a f a l I e cido en Gannat, pe- no explica. Me parece muy bien- -dice la cando siempre la Marcha fúnebre de Chohabían queña villa situada en las inmediaciones de cláusula testamentaria- -que los vecinos de pín. Cuando llegaron al camposantomúsicos la Marcha 57 veces; Riom elijan por alcalde á M. Clementel, y ClermontFerrant, la señora vizcondesa de para premiarles tan acertada elección legó ejecutado soplar más... ¡Estabanlos aliento! no podían sin Vaugelet Lo más original de la cere: v- inia no fue Ustedes no conocían á la señora vizcon- -idos mis bienes al Municipio. Después hace un donativo á la Academia este detalle, sin embargo. La aeñora vizcondesa, seguramente. Nosotros, tampoco. La señora vizcondesa ha vivido esos setenta y Francesa de 30.000 francos, que sean adju- desa ordenó que el carro fúnebre, el féretro, siete años sin dar que hablar, ignorada de dicados á un niño que, entre los cinco y los caballos, los coches, los adornos, las cotodos, como una buena burguesa que se da quince años, se distinga por sus talentos ronas, las flores, todo, en fin, fuera blanco... buen trato y se come pacíficamente sus ren- musicales, y en seguida pasa á detallar las ¡Oh! Esto lo exigía formalmente la señora ías. Pero á la hora de la muerte la señora ceremonias á que han de ajustarse sus fu- vizcondesa... ¿Por qué? Escuchadla... Quiero que en mi entierro predomine el vizcondesa, arrepentida siu duda del pro- nerales. La señora vizcondesa, en este parlongado silencio en que vivió, ha querido ticular, no ha querido ser menos que inon- color blanco porque yo, la vizcondesa de epatar á la galería, y hoy, día de sus funera- sieur Chauchard. Es sabido que si un loco Vaugelet, á pesar de mis setenta y siete años y de haber sHo casada, puedo ador- les, París se ha enterado, por fin, de la vida hace ciento. un tonto hace mil. Todo lo tijjó bien especificado; bien dis- narme orgullosa coJ la flor de azahar. y del milagro realizado por la vizcondesa. Los aldeanos, asombrados, han visto paNo era muy rica, pero tenía lo suyo la puesto, sin olvidar ningún detalle, por inseñora vizcondesa, según vemos en su tes- significante que pareciese. A la charanga sar por delante de sus granjas el blanco tamento. ¡Vaya si lo tenía! Millón y pico de dei pueblo mandó que la entregaran mil cortejo de la aristocrática doncella, mienfraneos constituía su fortuna personal, for- francos para que en el entierro ejecutase la tras aquí, en París, las gentes se preguntan, tuna que la testadora ha regalado á la villa Marcha fúnebre de Chopin delante de todas curiosas, quien fue el vizconde. Porque no de Riom para recompensar á los habitantes las casas, pueblecülos, aldeas y granjas por se trata de ninguna mixtificación. La vizDE NUESTRO ENVIADO tbPECIAL ABCEÑ PARÍS