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DE TODO EL MUNSDO! POR CORREO CABLE TELÉGRAFO y TELÉFONO t m Es justo reconocer que los Consejos que da el cardenal Aguirre son eminentemente prácticos. El arzobispo de Toledo, que co noce mejor que nadie el espíritu religioso J E POLÍTICA Mañana, jueves, volverá de su país, ha juzgado útil imprimir- esa dirección á sus consejos, y no tenemos el de á reanudar el Parlamenrecho de criticarle. to sus tareas. No ha variado la situación He leído la pastoral. Las observaciones desde ini última carta; pero el almirante del prelado con quien he hablado tienen Bettolo ha resuelto la cuestión, de los servisin duda importancia; pero, á mi juicio, los cios marítimos. El poder legislativo tendrá, claro está, la consejos del cardenal Aguirre tienen un lado práctico de indiscutible utilidad. Sin ííltitna palabra. Por ahota los Sires. Sonnino y Bettolo, en nombre del Gobierno, y los embargo, me ha parecido interesante refleSres. Peirce y Parudi y el Uoyd Sabando jar el pensamiento de un prelado eminente del Vaticano. corno representantes de las Sociedades ma rítimas, han firmado un contrato donde estos renuncian á los derechos que les conceA DELEGACIÓN Entre monseñor Dodían las subastas y forman una nueva Sonato A- O S o gado Sbarretti, deleciedad con La Puglia (Sociedad de navegaapostólico de ción del Adriático) Se titulará esa nueva Di A Ottawa (Canadá) y el entidad la Sociedad italiaoa de navegación G íbierno canadiense para los servicios subvencionados, y acepha surgido un incidente que preocupa al tará las condiciones impuestas por almi- Vaticano. rante Bettolo, Monseñor Sbarretti, que ocupó uace diez Esta solución consolida la situación del años el puesto que desempeñaba monseñor Gabinete Sonnino, que se dispone; con tranMerry del Val, no ha tenido nunca gran quilidad, á realizar el problema legislativo predicamento entre los obispos de aquel que expondrá ahora en la Cámara. país, que se quejan de que interviene indebidamente en la administración de sus dióDe manera que los rumores belicosos han cesis y de que sus tendencias angl jficas y cesado, y también la desconfianza. Mañana, anglicanas causan perjuicios á los indígeen su primera sesión, la Cámara pagará su nas de origen francés. -tributo de afecto y de admiración á Andrea Costa, el leader del partido socialista, que Estos sentimientos anuiraticeses, que pagozaba en vida de las simpatías del mundo recen un eco de la políiica del Vaticano en político por su honradez y su gran bondad. Francia, son contrarios á las tendencias del Después de los discursos necrológicos, la episcopado, que no está dispuesto á tolerar Cámara levaaterá la sesión en señal de las ingerencias del delegado apostólico. duelo. El conflicto se relaciona principalmente El Sr. Sontaíno expondrá su programa en- con la cuestión escolar, que está hace quiuce la sesión del viernes, y la Cámara deliberaaños á la orden de. d i e a e Do mmó rá á continuación, acerca del orden de sus El episcopado canadiense expresó ei detrabajos, seo de que se aplazara la reunión del primer Concilio nacional hasta que se ultime f L CARDENAL ARZO- Es objeto de mula codificación del derecho canónico, con el RTTPCTD chos comentarios objeto de que la decisiones del Coa cilio esBlsPO D 1 en el Vaticano la tén cu armonía con las reglas canónicas espastoral dei caiuc. i i o airre, arzobispo de í tablecidas por Roma. En cambio monseñor Toledo, sobre la cuestión electoral. Sbarretti SOIICUD, y obtuvo, de la Santa He pedido su opinión sobre dicha pastoSede, que se convoque inmediatamente el ral á un prelado de h Secretaría de Estado, C que me ha contestado lo siguiente: Los obispos del Canadá han protestado -El eminente cardenal de Toledo está muy en un mensaje cuya circulación ha piohibiai comente de las necesidades políticas y do el religiosas de su paK Si ha creído útil el dar señor Gobierno inglés, á instancias ae monSbarretti. esos consejos, ei fijar esas reglas, es evidenLos ob spos n i c e s á la te que se üa inspirado en l intereses déla Congregación se han dirigidoáelatsecretaria o5 consistorial y religión catóhca. Esto es evidente; pero deseaba que mi de Estado, protestando contra la conducta del delegado apostólico y denunciando interlocutor ampliara sus manifestaciones, relaciones que éste mantiene con ei las Go insistí: bierno liberal, inglés y protestante, ó sea S ría quieá convenienteen España- -añadió el prelado- -que no se exija, de nadie antifrancés, del Canadá. Con este motivo estan bastante Deroleíos como deber de conciencia la adhesión á una política determinada; hasta sería conve- en el Vaticano. FRANCO FRANCHI niente aprobar todas las opiniones políticas, 9- 11- J 91O. con tal de que sean honradas; pero esto en Otros países produciría confusiones y piofoablernente la amijación de los partidos caDE NUESTKO CORRESPONSAL tólicos. También resulta peligrosa esa Unión de de las G n es Honradas. Hemos aconsejado á los franceses que no funden uniones de UESTRO CARNAVAL Con el transcurese género, porque dan un carácter ecléctiso de los tiemco á la acción de ios católicos, que debe ser pos el viejo Carnaval, que se remonta á la exclnsivamente católica. Los jefes católicos fiesta de los locos de Roma, va perdiendeben tenderá una unión referente á la fe do cieitas prerrogativas de burdel descoca y á la doctrina. La acción provisional per do. Borradas las huellas de la licencia pamodum actus, non per tnodunt habitas puede gana, marca natural y lógicamente una traSer eficaz en la pi jetie- i. pero sera siempre yectoria que se compadezca bien con las tina abstracción yoíutiuna aei espíritu ca- ideas y seaUauentoa de la vida contempoDB NUESTRO CORRESPONSAL DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO IJYTE 1 E F NO O No se comprenden hoy apoteosis ó culto: tradicionales en que no predomine la línea pura de la belleza ó el acicate de la utilidad. Mas como no era fácil que esta tradicional fiesta, esencialmente popular, dejase de contaminarse con los vicios de origen, no admi ra que largos siglos conservase las sandeces del vulgo. Ahora bien, puesto que el espíritu de análisis y de crítica procura rnoJificar los errores del pasado, ensanchando el horizonte de la aspiración filosófica del hombre, como Nietzsche pretende, no se puede ni se debe admitir que el Carnaval sirva á modo de escaparate de torpeza, menos aún cuando ello da una idea completa del estado psicológico de un pueblo ignorante y zafio. La a egría es canción de graciw, por la cual el hombre se espiritualiza delante de la escala zoológica; pero si la canción es obscena, pornográfica, pam e un rugido, aunque sin la grandeza de la fiera. A principios del siglo pasado, Lisboa po día enorgullecerse de un curioso tipo (cAécké) como caricatura viviente del tiempo en que se usaban camisas con chorreras de encaje, sombrerodedos picos, cabellera hirsuta y empolva la, gran lente coigado del cuello, calzón y media de seda y zapato con hebilla dorada. Mas el cheche, disfrazado con todos estoi. sus perendengues típicos, con traza de hidalgo, embadurnada la cara con minio, empuñando en la diestra una enorme faca de madera forrada de papel plateado y llegando al cinto un herrumbroso é inofensivo espadín que blandía en el aire, ungiendo perseguir á un enemigo imaginario, tenia c; er to significado da intención y aun de gracia. Era el genio p pular, que se mostraba contra la época del terror, sobre todo después délas invasiones napoleónicas, cuando los esbirros y alguaciles, cumpliendo órdenes de la corte despavorida, acorralaban toda tentativa de agitación suponiendo que por tal procedimiento íu f asivose exteriorizarían. Años más tarde, casi á fines del sig o, e. lápiz de un señalado artista, creando un Ze Fovinho, con su barba de passa piolho y sombrero Dragues, trajo al ambiente popular un símbolo perfecto de la nacionalidad moderna. Era la expresión flagrante del campesino que, viniendo á la ciudad, se detenía embelesado ante los escaparates y monumentos, ó asistir á los regocijos públicos, ilummuciones y fuegos artificiales, para censurar después con buen sentido el dinero gastado en tales locuras y extraído de su bolsillo por obra y gracia del nuevo impuesto. Últimamente, el Carnaval entró en la fase más lamentable y pestilente que se puede imaginar. Ya no es la multitud anónima que se embriaga, pintándose, como antaño en Giecia, con sedimentos del vino, de donde nació la farsa con todo su hechizo ingenuo y primitivo. Es la crápula sudada y estúpida, que, en una especie de locura trágica y horrible, aulla en las plazas. Es la payasada grotesca y execrable, qut profiriendo dicharachos de carretero, con todo género de innobles sandeces, viene luego á pedir limosna, como si nuestra conciencia no se sintiese enojada con esas pantomimas sin gracia. Por fortuna está yá lejana la época en que el Carnaval hería, como en verdadera batalla, con todo género de proyectiles lanzados, á los transeúntes desprevenidos, sa- ABC MÑf ROMA ABCEÑ LISBOA SttlICO. á