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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE. TELÉGRAFO Y TELÉFONO g ABC DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO m W TELEFONO s f- ¡f iW EL CARNAVAL EN NIZA Fot. Celius LA CARROZA DE CHANTECLER QUE HA SJDO EL CLOU DE LAS FIESTAS DE ESTE AÑO DE NUESTRO CORRESPONSAL ABCEN NUEVA YORK E L MERCADO DE- ¿Cómo está usLOS TÍTULOS ted, mistress B? -No tan bien como usted, amigo Knickerbocker, aunque muy satisfecha volviéndole á ver por acá después de tanto tiempo... -Muchas gracias, señora, pero... -Sí; sus ocupaciones, sus compromisos ineludibles, un viaje inesperado... Conozco las razonadas excusas de la juventud para justificar el olvido en quetieüe á los viejos. -Señora, -Nada, amigo, nada; si yo estuviese en su lugar tal vez haría lo propio. He cumplido setenta, y á estas alturas, ¿qué atractivo pueden ofrecer mi conversación y mi casa... Y dígame, ¿se habla mucho de la anunciada boda de Majorie Goulá? -Vaya si se habla. En el baile celebrado el prometido de Majorie no tiene título ni últimamente en su palacio anuncióse la tal es extranjero. nueva, y desde entonces no. se oye otra cosa- -Vaya si lo sé, y por esto veo con gusto en todos los circuios. Miss Gould goza de el proyectado enlace de la gentil herederas generales simpatías, siendo su belleza insu- con un guapo muchacho de su misma raza, perable... heredero también déla fortuna de su archi. -Y su familia, una de las más conocidas millonario padre y del antiguo é ilustre apeen nuestra ciudad, por no decir en los Esta- llido de los Dfexel, de Filadelfia. ¿Es hermano de la sin par Margarita, dos Unidos, tan bien como en Europa, pues el nombre de los Gould y su fortuna han verdad? -Si. Ella vive en Londres, radiante siematravesado todas las fronteras... -Como las cruzarou los escándalos de pre de hermosura; pero la pobre creo trata Ana, la ex condesa. de comprar un marido en el mercado de los- -Estoes cierto, mas no extraño. Mien- títulos. -Noto, señora, que es usted inexoraoie tras nuestras herederas no vuelvan en sí de su locura por los títulos nobiliarios ex- con los proceres extranjeros. tranjeros, los casos como el de la ex conde- -Nada de eso, mi amigo; nada de eso. sa, que dice usted, serán el pan. nuestro de Aunque americana hasta el tuétano de los d a día. Ellas no se casan por amor, sino huesos, y, por lo tanto, animada de ideas por el título, y elíos, los titulados, se casan sanamente democráticas, comprendo y respor la necesidad imperiosa de una fuerte peto la nobleza de los países más antiguos suma con que satisfacer sus deudas, cubrir que el mío, porque representa la historia hesus fechorías, limpiar sus propiedades y cas- roica y brillante, manteniendo vivo su retillos; en una palabra: para realzar su villa- cuerdo en los descendientes de las grandes nizada nobleza... figuras de otros tiempos; mas lo que detes- -Pero supongo conoce, mistress B, que to de una manera horrible son estos contra-