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A 38 C. DOMINGO 6 DE FEBRERO DE i 9 T EDICIÓN a. PAG. 5. MADRID AL DÍA f h prodigiosa influencia dei regocijante Momo! 1 ha conseguido el decreto de disolución, de las nubes que amenazaban aguarnos los carnavales, El tiempo fue ayer sencillamente primaveral. ¿Es poco? Bueno; pues estival. Quiere decir que con la mascarada que se avecina y con mía temperatura así no tendremos frío, ¿eh? Fue un buen día además para la villa. El empréstito municipal obtuvo, valiéndonos áe términos municipales, un verdadero exitazo. Se cubrió una muüiiud de veces, lo que prueba que hay abundancia de dinero y de buena voluntad para Madrid. Como hubiera en su administración igual alteza de miras, ¡Jauja! Todo fue á pedir de boca en la casa de los ediles. Se anunció tempestad en la sesión, y hubo calma chicha Aquí, es decir, allí, no ha pasado nada, Se harán los nombramientos como siempre; el alcalde seguirá siendo alcalde; los regidores, regidores; la lista, lista; la nómina, nómina. Fax vobis, que decimos los clásicos También lo dijo Maimón Mohatar, que se asomó á ver la sesión y tuvo la paciencia de soportar una parte del debate. Hasta el Gobierno se consideró en paz y en gracia de Dics. Eso de la crisis según don Segis, es agua de jabón con la que se lavan alganosperiódicos. F 1 Gobierno emplea agua- de rosas aun en los momentos en que se ve con ella al cuello. En los Tribunales, paz también; por lo inenos en los de lo criminal. En los de lo civil, las peloteras de costumbre, Él subsecretario de Gobernación y presunto ministro del ramo (y no de oliva) su frió un accidente yendo en el automóvil. Por fortuna, la lesión que sufrió fue leve y en la mano derecha. Le queda ilesa la otra, y ya se sabe que lo que se requiere en su puesto es mano izcmierda, mucha mano izquierda. Se volvió á abrir el clausurado Centro del Ejército y de la Armada, con gran satisfaceión de sus muchísimos socios, que ahora ya, reparada la injusticia de un día, se consideran en su Centro. De sucesos, dos intentos de suicidio: uno en el Retiro y otro en un Círculo, y los dos de persona de calidad; uno reincidente y probablemente loco, Por la noche, mitin radical en favor de las escuelas laicas. Sin duda ha sabido á poco el decreto y la Real orden recientes del Gobierno, considerándose nada, entre dos disposiciones. Baile de máscaras por todas partes, para ir tirando. Finalmente, debut de Anselmi en el Real. Éxito enorme. La gente, atrepellándose por oir al gran cantante. Es lo que diría Sánchez de Toca en otra profundísima máxima: Cuando pasan rábanos, comprarlos. También cumplimentó á S. M. el Rey el nuncio de Su Santidad. El capelláa de Las Navas, D. Jesús Moreno, cumplimentó ayer á la Reina doña Victoria. También la ofreció sus respetos una couii- sión de las damas catequistas. Su Majestad la Reina doña Cristina asistió ayer tarde al reparto de premios en el Asilo de Santa Cristina, Seguía ayer más aliviada la duquesa de la Conquista, camarera de S. M. la Reina doña Cristina. TREMENDO DRAMA HOSPITALIDAD CRIMINAL POR TELÉGRAFO BERLÍN, 5, 1 0 M. C n Porwenschek, estación gróxitna á Kio rosso (Polonia) una viajera pidió hospitalidad á unos labradores, y éstos se la concedieron, después de oiría decir imprudentemente que poseía una ¿urna de 200 rublos, ahorrada en América, de donde venía. El dueño de la casucha en que se había refugiado la viajera formó rápidamente el plan de mataría para robarla luego, y para llevarlo á la práctica, y mientras su mujer preparaba las camas, él salió al campo para cavar un hoyo donde enterrar el cadáver. Durante su ausencia las dos mujeres cambiaron de cama, porque un hijo pequeño de los labradores empezó á llorar y su madre se trasladó á la cama que estaba más próxima á él. Lo demás se adivina. Entró el labrador, y de un golpe aplastó la cabeza de su esposa. Cuando se dio cuenta de su error, horrorizado, se ahorcó en su misma habitación. En cuanto á la viajera, huelga decir que, salvada por milagro de la muerte, huyó apresuradamente. LA DISCRECIÓN cupongainos que se nos preguntara cuál es la condición que estimamos más en un hombre. Supongamos que eatre todas las bellas condiciones que pueden adornar y realzar á una persona se aos diera á ele. gir. Si hubiéramos de determinar todas las condiciones que deben hacer estimable y admirable á un hombre, nuestra respuesta no sería ni un momento difícil ni dudosa. Pero en el caso de elegir una sola de dichas cualidades, ¿no aos veríamos un poco perplejos y comprometidos? Yo estimo la bqn dad diría uno. Yo estimo la inteligencia añadiría otro. Yo, señores- -añadiría arrogantemente otro, -pongo el valor por encima de todo Todas estas contestaciones serían plausibles y merecerían la más calurosa aprobación de todos. Pero he aquí que un hombre que en tal concurso hubiera estado callado, reflexionando, dijera de pronto: Pues yo lo que más alto pongo en una persona es la discreción Si todas las respuestas y pareceres anteriores hubieran suscitado discusión, razonada discusión, es seguro que todos, al oir esta nueva contestación, reflexionarían un momento y dirían: Es verdad; en la vida social, en la vida diaria, como en la vida política, como en todo, lo indispensable, por encima de todo, es la discreción. Se puede prescindir de todo; un hombre puede ser mediocremente bueno, mediocremente intei ligente, mediocremente valeroso; pero de lo que no se puede prescindir, pero lo que haría imposible, totalmente imposible, la viáa, es la falta de- discreción DE PALACIO Su Majestad ei Rey irá de caza á la Viñuela, posesión del marqués de Santillana, el día IO. Después de despachar con el jefe del Gobierno, S. M. el Rey recibió ayer mañana en audiencia al coronel Sousa, director de la Academia de Caballería; al marqués de Marván, hijo del duque de T Serclaes; al conde de la Maza y al duque de Tovar. Los tres últimos estuvieron á darlas gracias al Rey por las mercedes que éste les ha conferido. Al señor duque de Tqvar le han Concedido la gran cruz del Mérito Militar í or haber contribuido con un donativo á la adquisición de salacotes regalados por el Rey al Ejército. Tal razonamiento sería muy just Ahora bien, ¿que es la discreción? La inteligencia, el valor y la bondad tienen un relieve positivo, son como algo tangible, como algo que se puede tocar; se exterioriza en mil obras y hechos que todo el mundo ve y sobre los cuales todo el mundo puede lanzar su juicio. Hay multitud de cosas que todo el mundo ve, aun los más torpes, que son buenas, valerosas é inteligentes, Pero la discreción es algo sutil, imponderable, impalpable; la discreción es un acomodamiento rápido, instantáneo, á las circunstancias del momento. Y las circunstancias del momento varían, cambian, adquieren mil caracteres y aspectos que es difícil, sumamente difícil, apreciar en el acto, en el instante en que necesitan se apreciadas Dice Maquiavelo en el capítulo XXII de IlP ¡incip ¿que existen tres clases de cerebros. Los primeros son aquellos que comprenden las eosas por sí mismos; los segundos son los que las comprenden cuando se las explican, y los terceros son los que no las comprenden ni por sí mismos ni cuando se las explican. Los primeros de estos espíritus son discretos; los segundos pueden ser también capaces de discreción. Pero ¿cómo podrán ser los terceros? ¿Cómo podrán ser discretos aquellos hombres que no entieuáen las cosas ni cuando las ven ni cuando se las explican? Muchas veces tropezamos en la vida con hombres de esta naturaleza. Un caso suele ocurrir que por lo frecuente toca en los lin- deros de lo vulgar. Muchas veces, en una tertulia ó reunión de personas discretas, se suele introducir, ocasionalmente, un hombre cuyos hábitos de conducta y de palabra están en pugna con el tono general de la tertulia. Los contertulios vea con disgusto la intromisión desagradable de tal personaje. Todos desean que el aludido cese en sus visitas diarias y deje de conturbar con su presencia la apacible reunión. Nadie se atreve á decir nada. Todos, mentalmente, se vuelven hacía el dueño de la casa para que como el más autorizado, con una alusión discreta suya haga de modo que el desagradable visitante comprenda su inoportunidad y deje de concurrir á la tertulia. Un día, en efecto, el dueño de la casa dirige una velada indirecta al intruso. Todos los contertulios esperan que la advertencia sea comprendida. Sin embargo, el amigo ó cenocido molesto no se da por enterado y continúa concurriendo ala tertulia, ¿No es esto una falta enorme de discreción? ¿Qué recurso le quedará al dueño de esta casa que hemos supuesto para que la persona molesta cese en sus visitas, se marche y deje en paz y en armonía á esta reunión de amigos? Si la persona molesta ha entrado en la casa bruscamente, dando gritos, casi atrepellando á los moradores de la casa, ¿se podrá esperar que en tan dura epidermis haga mella y sea eficaz una alusión velada, culta, discretísima, del dueño de la casa? ¿Qué medios, invalidados los de la buena educación, habrá que emplear con el visitante inoportuno para que éste comprenda la situación violenta en que se halla? Razón tenía Nicolás Maquiavelo, el finísimo político florentino. Pero en la clasificación de espíritus que él hacía habría que colocar una cuarta categoría. La de aque líos que comprenden las cosas, pero que hacen como si no las comprendieran. Y estos son los peores. AZORIN DE SOCIEDAD Se na mandado expedir K. eai carta de sucesión en el marquesado de San Juan de Piedras Albas, con grandeza, á favor de don Bernardino de Melgar y Abreu, marqués ds Benavites,