Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LA FIESTA DEL BIEN p l jueves próximo, y bajo la presidencia de Su Majestad el Rey D. Alfonso XIII, tendrá lugar el solemne reparto de premios concedidos alas nodrizas, maestros y médicos que más se han distinguido por su celo y amor á los niños, en virtud del concurso convocado por el Consejo Superior de; Pro eción á la Infancia. I, a ceremonia, como ya se. indicó en esta hoja, coincidirá con la apertura del curso de la Sociedad Española de Higiene, en cuyo, seno sé discutió y popularizó la ley protectora vigente. Esta ilustre Corporación, inaugurada en 1882 por Su Majestad D. Alfonso XII, de einolvidable memoria, ha realizado una gran íp- labor de culturaen los veintisiete años transri curridos, influyend ó poderosamente en los iprogresos de la higiene patria, otorgando premios á los autores de Memorias y pro. yectos, cuya distribución se hacía asimismo en la hermosa fiesta del Bien y de la Ciencia. Su Majestad el Rey entregará premios á humildes nodrizas. Entre ellas hay algunas pobres, muy pobres, con hijos, las cuales se encargaron de la lactancia de niños de las Inclusas. ¡Y fenómeno admirable! El corazón verdaderamente materno de taa excelentes y honradas mujeres encierra verdaderos raudales de amor; no sólo cuidan á esos desventurados, sino que con frecuencia los prohijan. v Hay, una gran alma, Bruna Linzoain, namplonesa, que tuvo la desgracia de que ia entregasen una pobre criatura que resultó enferma de mal contagioso y repulsivo. Púsola en tratamiento, ia medicinó, la defendió de la muerte, y después de salvada no quiso abandonarla; vive con sus padres adoptivos. Como dice, con elocuencia, la señora de Rodríguez Moureio; ponente de estos premios y perteneciente al Consejo: Así substituyó con el amor de su alma madre al de la madre desalmada. De igual modo la Madre Naturaleza, en su soberana equidad, nutre la planta que envenena en el mismo terreno que cría la que da la salud. Hay otra noble mujer, Vicenta Salvador, catalana, que crió y prohijó otra niña de la Inclusa, recogiendo también una niña de diez años, de familia rica, á quien ella había Jactado, y que, por cambio de fortuna, llegó á quedar huérfana y pobre. Habiendo encontrado para ella una plaza en el Orfanato de San José, cuando el incendio cruel de Junio dejó sin casa á las infelices huerfanitas ¿la niña Carmen halló de nuevo amparo i? en casa de su antigua nodriza. -y 5 ¿No es verdad que, á despecho de todos -h los hechos brutales que el hombre transfor ¡mado 1 en fiera puede cometer, provocando en nuestro espíritu una sensación de dot lor amargo, nos sentimos confortados al conocer la abnegación generosa de los seres humildes, que sin esperanza de recompensa practican actos caritativos que á muchos ricos no se les ocurriría realizar? Cuando vemos personas unidas por vínculos de sangre á inocentes criaturas abandonadas moralmente por sus legítimos padres y observamos con qué frialdad se alejan de ellas, ¿no hemos de admirar estos nobles corazones y tratar de imitarles en todo momento? -Muchas veces oímos decir á aquellos egoístas que no pueden socorrer a sus deudos desvalidos. Sin remordimientos olvidan t... sus inexcusables deberes familiares. Ño tie nén otro ideal sino satisfacer sus viciosos caprichos; desean ser Ubres, no sentir á su lado nada que les moleste. En cambio, estas nobilísimas mujeres son pobres, tienen marido trabajador, hijos propios, y á pesar de todo elló no rehuyen, antes bien solicitan, el cuidado de huérfanos, desgraciados, sin nombre, enfermos no pocos. No tenemos espacio para reseñar en detalle todas las tiernas historias que el Consejo ha recogido. Además de nodrizas, hay entre los premia- dos maestros, pobres también, encanecidos en la enseñanza, con numerosa familia, con hijos enfermos, y á pesar de la continua aflicción moral que les produce la escasez de medios, se ocupan y preocupan de los niños, les enseñan con apostólico interés, contribuyen á facilitar recursos para confeccionar trajes á los menesterosos, fundan clases nocturnas para obreros, hablando es de higiene y despertando nobles ideas en sus cerebros, difunden la vacunación, y c 4, -X u f h ¡1 i fó $li SfT 1 ái SPÉWÍI I! íiüdi I Clte. 4 r. il ite TI. szcnmr. PK os atr