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ABC V I E R N E S 25 D E E N E R O D E 1910. E D I C I Ó N i. a P A G 4. ucha contra los fermentos de corrupción y este hecho constituye en si otra emancipade aniquilamiento. Es un tópico corriente ción, otra etapa en la emancipación Por esa el decir que este elemento de opinión públi- se puede dar el caso- -como hemo s advertica está encarnado y representado en la do- -de q e en un país, en una sociedad, vm Prensa periódica. ¿De qué modo, hasta qué Gobierno, nos hombies contra los cuales punto la Prensa encarna la opinión? Otro no aparezca nada públicamente, en forma problema es este que se enlaza directamen crita, pueda ver formada á su alrededor una te con el anterior. Se puede decir, en térmi- opinión formidable, que por medio del ÍJS nos generales, que cuanto mayor sea el pro- tercambio epistolar y oral propaga respecto greso de un pueblo, tanto más la opinión á él muchas cosas que no se dicen en públi pública se creará y actwará con indepen- co... y que tampoco se podrían decir. dencia de los órganbs que se dicen repreAZOR 1 N sentarla. De este modo, á medida que sean más rápidas y fáciles las comunicaciones entre la masa de ciudadanos, á medida que EL PROCESO los ciudadanos de una nación puedan cambiar más rápida y fácilmente sus impresiones, en privado, el órgano de opinión, en SOL Y ORTEGA tanto que se le considere como creador de A lgunos periódicos publican la resolución estados pasionales- vendrá á quedar inutilizado, en segundo término, á manera de un adoptada por el juez del distrito de (a instrumento demasiado tosco, demasiado ar- Audiencia de Barcelona, D. Gumersindo Bacaico y lento, para desempeñar la misión fu- gan, en las diligencias á que estaba sometigitiva y alada deí rapidísimo intercambio do el Sr. Sol y Ortega. La providencia aludida reza así: mental. Va modernamente estamos llegan Barcelona, diez y siete de Enero de mil do á eso. En este caso, los órganos de la Prensa será inútil que traten de crear, á su novecienctos diez. Ño revistiendo en la esvoluntad, un determinado movimiento pa- fera civil los caracteres de un auto de pr sional en la masa de los ciudadanos; inde- cesamiento la diligencia dictada por la jupendientemente de ellos, más rápida y efi- risdicción de uerra en tres de Septiembre cazmente que ellos, la opinión se creará y se del año último acordando el procesamiento difundirá en el verdadero, hondo y eficaz del senador D. Juan Sol y Ortega en inéjtfsentido que la realidad- -no el reflejo falso tos de la causa instruida con motivo del incendio frustrado en el Colegio residencia de la realidad- -imponga. jesuítas En un país, por ejemplo, puede actuar un de los Padres por otra de la calle de Caspe; parte, motivos para Gobierno honrado, escrupuloso, altamente no habiendo, de aquella trascendencia, y dictar un auto moral. A pesar de las condiciones moraliza- hallándose pendiente en el Senado un sudoras de este Gobierno y de los políticos plicatorio de la citada jurisdicción especia! que lo integran, órganos de opinión pueden participando dicho acuerdo, por consecuenintentar crear contra él una corriente de cia de la expresada causa, de la que conoce opinión. Se valdrán para ello de toda clase ahora la jurisdición ordinaria, de supercherías, ale mixtificaciones y de trasuplicatorio á bas inconfesables. Todo ello será inútil. Una po Eléveseatentopor el conductoaquel Cuet Colegislador, corresponcorriente de opinión, de verdadera opinión, diente, acompañando testimonio de esta se irá formando en torno de esos hombres, providencia, haciéndole saber que en la rede sus procedimientos de gobierno, de su ferida causa no se halla procesado por esta integridad, de su rectitud, que será lo que jurisdicción el senador D. Juan Sol y Orteen definitiva prevalezca. Ahora pongamos el ejemplo contrario: el ga, y notifíqueseal mismo. Lo mandó y firma juez; doy de otro Gobierno en que no se den las con- el señorhabilitado. fe. -Buján. -Victorias diciones de alta integridad que en eF ante- Callizo, palabras por nuestra parte. Cuatro rior. Supongamos que tales gobernantes Al ocuparse de este asunto nuestro direcson favorecidos y ensalzados por órganos tor, Sr. Luca de Tena, el verano pasada, de opinión. Una Prensa puede callar, ó pa- como consecuencia de una interviú que celiar, cuando no se puede callar, los actos de lebró coUj el fiscal del Tribunal Supremo tales políticos y gobernantes. ¿Se creerá que Sr. Ugarte, dijo que el Sr. Sol y Ortega hses posible que á su alrededor, por encima de los actos de esos gobernantes, pueda for- bía sido procesado. copiada demuestra que La provideneia marse una opinión que los ponga á salvo y los ampare y los haga pasar inmaculados á en efecto, se acordó el procesamiento de dñ- 3 de la historia. De ningún modo. Las conver- cho señor en no esSeptiembre. B C injuriai Pero como norma saciones particulares, los millares de cartas á nadie ni hacer campaña de A contra que van del centro á todos los ámbitos del de persona alguua, reproducimos la honra hoy espaís, los viajes, el intercambio privado de pontáneamente y sin excitaciones de nadie las opiniones, harán que, con mayor ó me- la resolución judicial favorable al Sr. Sol y nor rapidez, una opinión se forme en su Ortega, con un deber de torno que no es la opinión oficial, escrita, de información lo cual cumplimosle cumplimos imparcial, como la Prensa periódica. Y esta opinión será cuando publicamos la noticia de su procemás eficaz y abrumadora que la opinión so- samiento. lemne y rotunda de la tipografía. Porque nada atrae más ni tiene mayor incentivo que esta especie de clandestinidad, que este misterio de las cosas que se cuentan y se divulgan en privado, que este análisis sip Diario Español, de Buenos Aires, coa lencioso que se hace de los hombres que go- l- motivo de las próximas fiestas del Cenbiernan. Contra esta corriente de opinión tenario argentino, convoca á un certamen positiva y menuda nada vale ni nada re- literario. presenta la otra opinión, ficticia, muerta, de En sus bases, poetas y prosistas, biógra la Prensa periódica. ios é historiadores encontrarán temas adeVea, pues, el lector, cómo la libertad, la cuados á sus aficiones y dinero que premie verdadera libertad, va abriéndose su camino sus trabajos, á través del desenvolvimiento social. La Las condiciones son las siguientes: Prensa periódica lia representado unmoi. Mil pesetas, medalla de oro y diplomentó de emancipación espiritual; pero las ma al mejor Canto de la Argentina que sociedades han evolucionado, y hoy, gra- contendrá tres partes: sintesis del pasado, cias á la rapidez de las comunicaciones, á la representación del presente y visión del porfacilidad con que los ciudadanos pueden venir. cambiar sus impresiones, la opinión se for 2. Mil pesetas, medalla de oro y diploma independientemente de la Prensa; y ma al mejor canto en verso ó artículo e Luego parece que sintió sueño. Durmió. Duerme todavía... Más tarde, unos trauseuutes han visto el euerpecito tieso y le han llevado á los padres. La madre, en vísperas de alumbramiento, ha caído herida de un síncope. Se teme que muera... Esta es la historia, lector, Sí, es vulgar, no interesa. Es sólo sensiblería del cronista. Tiene más importancia lo que leímos ayer del marido que mata, la romántica que se suicida por amor, lo del archiduque, Meg Es cierto; pero ¿hay algo más triste que estas vulgares historias del dolor? Estamos habituados ya. Nos inmunizamos leyendo la hoja diaria. Las malandanzas de los seres pequeños no nos pasan de la retina al corazón... Es un gran bien. Si amáramos á los semejantes como Cristo quería, forzados de continuo á contemplar el lloro, serian nuestras vidas cálices de hiél. Pero, prudentemente, desoímos su voz, y el i abito, no haciéndonos indiferentes á lo ajeno, medio atrofia nuestro espíritu, que sólo así alcanza á encontrar el lado jocoso, el aspecto ridículo de la vida. El sollozo ineonsciente con que venimos al mundo se prologaría de otro modo, hasta que marchamos de él, ganando en cada paso consciencia y amargura. Bendita sea la capa que insensibiliza, medio mata el espíritu y nos permite el placer de reír: el más caro de los placeres ya que tíos exige media alma. PEDRO MARRADES Con muchas- -no es preciso decirlo- -las di ferencias que separan á los países, á las sociedades, sólida y definitivamente constituidos, formados de aquellos otros que se Itallan en vías de elaboración y formación. Una de ellas, y de las más interesantes, es la que se relaciona con la moralidad y limpieza de la Administración pública. En un país constituido con firmes asientos, la sociedad puede tolerar, sin grave quebranto y basta cierto punto, un grado ó dosis de inmoralidad política y administrativa. Sucede en esto como si una persona robusta, sanísima, fuerte, absorbiera una determinada porción de veneno, que á otra persona débil y enfermiza sería altamente fatal y perniciosa. Bn los pueblos y sociedades débiles, la reconstitución, la integridad y escrupulosidad administrativa y política, es algo que ha de acompañar tan indispensable é indisolublemente á la marcha total del pueblo, que el más ligero quebranto y corrupción ocasiona profundos trastornos, y desde luego un considerable retroceso en el caminar progresivo, ascensional. Con la falta de integridad y escrúpulo en los gobernantes se derrumban rápidamente todos los asientos y bases del orden social, de la autoridad para el mando, de la jerarquía, del ejemplo que ha de iluminar y adoctrinar á todos Desde lo alto, la imitación desciende lenta mente hasta las últimas capas socialas, y es toda la sociedad, si hay tiempo para ello, si no existe una reacción y contención por parte de determinados elementos sociales, llega á operarse una verdadera saturación de inmoralidad. Afortunadamente, el elemento fuertemente vital de un pueblo, todo aquello que representa su razón intima de ser, su vida misma, reacciona contra los factores que lu citan por la ruina y la disgregación de la sociedad. En los pueblos modernos 1, en nuestros días, una fuerza poderosísima- -la opinión pública- -ha venido á favorecer á las tendencias agregadoias y vitales en su FENÓMENOS SOCIALES UN CERTAMEN